Mohammad Sharifullah recibió una condena de 20 años en Estados Unidos por conspirar para brindar apoyo material a ISIS-K, después de que un jurado lo declarara culpable de participar en una red terrorista que estuvo relacionada con múltiples ataques, incluido el atentado de 2021 en el aeropuerto de Kabul.
Un tribunal federal de Virginia condenó el miércoles a 20 años de prisión a Mohammad Sharifullah, ciudadano afgano y miembro de la organización Estado Islámico-Khorasan, conocida como ISIS-K, por su participación en una conspiración para proporcionar apoyo material y recursos a una organización terrorista extranjera.
La sentencia corresponde al mismo cargo por el que un jurado federal lo declaró culpable en abril. Los fiscales habían solicitado la pena máxima de 20 años, mientras que la defensa pidió una condena de 17 años.
El caso está relacionado con el atentado suicida perpetrado el 26 de agosto de 2021 en Abbey Gate, uno de los accesos al aeropuerto internacional Hamid Karzai de Kabul, cuando miles de personas intentaban abandonar Afganistán durante la retirada de las fuerzas estadounidenses y de la coalición.
De acuerdo con documentos judiciales y pruebas presentadas durante el juicio, el liderazgo de ISIS-K encargó a Sharifullah vigilar una ruta que conducía al aeropuerto para comprobar que estuviera libre de puestos de control talibanes. Según el Departamento de Justicia estadounidense, realizó ese recorrido y comunicó posteriormente a integrantes de la organización que la ruta estaba despejada.
Horas después, Abdul Rahman al-Logari, integrante de ISIS-K a quien Sharifullah conocía de una prisión afgana, detonó un explosivo que llevaba consigo en Abbey Gate. El ataque mató a 13 militares estadounidenses y aproximadamente 160 civiles, según las autoridades estadounidenses.
Sin embargo, hay una precisión importante sobre el alcance de la condena. Aunque los fiscales presentaron pruebas sobre su participación en la preparación del atentado de Kabul, el jurado no logró alcanzar un acuerdo sobre el papel específico que Sharifullah desempeñó en el ataque. Su condena corresponde a la conspiración para proporcionar apoyo material a ISIS-K.
La acusación contra el afgano no se limitó al atentado de Kabul. El Departamento de Justicia señaló que Sharifullah formó parte durante casi una década de una estructura que intervino en más de una docena de ataques atribuidos a ISIS-K.
Entre los episodios mencionados por las autoridades figura el atentado del 20 de junio de 2016 contra guardias de seguridad nepaleses que protegían la embajada de Canadá en Kabul. Según la investigación estadounidense, Sharifullah realizó labores de vigilancia antes del ataque y posteriormente transportó al atacante suicida hasta el lugar.
Las autoridades estadounidenses también lo vincularon con el ataque contra la sala de conciertos Crocus City Hall, cerca de Moscú, ocurrido en marzo de 2024. El Departamento de Justicia sostuvo que Sharifullah proporcionó instrucciones sobre el uso de armas a integrantes del grupo que perpetró el ataque y mantuvo comunicación con ellos durante la operación.
El expediente describe una actividad que, según los fiscales, iba mucho más allá de una sola operación. Las autoridades dijeron que Sharifullah participó en tareas de vigilancia, transporte de atacantes suicidas, traslado y limpieza de armamento, comunicación entre miembros de ISIS-K y grabación de explosiones destinadas a la propaganda del grupo.
Sharifullah fue detenido en Pakistán y extraditado a Estados Unidos en marzo de 2025. Su arresto se produjo después de una investigación que incluyó entrevistas con agentes del FBI. Según el Departamento de Justicia, durante una entrevista realizada tras su detención reconoció haber ayudado a preparar el ataque de Abbey Gate y haber realizado labores de reconocimiento cerca del aeropuerto.
El atentado ocurrió en uno de los momentos más caóticos de la retirada estadounidense de Afganistán. Los últimos soldados estadounidenses abandonaron el país el 30 de agosto de 2021, después de una evacuación acelerada que permitió sacar del país a decenas de miles de afganos y ciudadanos extranjeros tras el regreso de los talibanes al poder.
La condena de Sharifullah cierra una etapa judicial que comenzó años después del ataque, pero también vuelve a poner bajo escrutinio las circunstancias de uno de los episodios más mortíferos de aquella retirada. Para las familias de las víctimas, el atentado dejó una herida que permanece mucho después del final de las operaciones militares estadounidenses en Afganistán.
Reuters informó en abril, tras la condena del jurado, que el proceso había establecido la responsabilidad penal de Sharifullah por conspiración para proporcionar apoyo material a una organización terrorista, aunque los miembros del jurado no alcanzaron un acuerdo sobre su responsabilidad directa en la explosión de Abbey Gate.
Ahora, con una pena de 20 años, el caso se suma a los esfuerzos de las autoridades estadounidenses por perseguir judicialmente a integrantes de ISIS-K vinculados con ataques contra ciudadanos estadounidenses y civiles en distintos países. El Departamento de Justicia indicó que la investigación fue realizada por la oficina del FBI en Washington.

