Durante una gira por Colima, la presidenta Claudia Sheinbaum reivindicó el papel del pueblo como eje de su proyecto político, cuestionó el legado económico de los gobiernos neoliberales y destacó la inversión federal en programas sociales, infraestructura, vivienda y salud.

La presidenta Claudia Sheinbaum aprovechó su visita a Colima para reforzar uno de los mensajes centrales de su gobierno: la Cuarta Transformación, sostuvo, tiene como punto de partida y destino al pueblo. Frente a cientos de asistentes reunidos en la Unidad Deportiva Morelos, la mandataria contrapuso su modelo de gobierno con las políticas económicas aplicadas durante las administraciones que calificó como neoliberales.

“¿El pueblo de México quiere regresar al pasado? ¡No!”, preguntó Sheinbaum durante el acto. Después respondió con el mismo tono: “¿Vamos a seguir en este gobierno defendiendo la Transformación? ¡Sí!”. La frase resume el sentido político de una gira en la que la presidenta combinó defensa de su proyecto con un recuento de programas y obras para el estado.

Uno de los puntos que generó mayor énfasis fue el Fobaproa. Sheinbaum sostuvo que la deuda derivada del rescate bancario continuará representando una carga para las finanzas públicas y cuestionó que recursos del presupuesto se destinen al pago de intereses.

La presidenta explicó que, de acuerdo con la información que le proporcionó la Secretaría de Hacienda, cada dos años se destinan alrededor de 50 mil millones de pesos del presupuesto público al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario, pero que ese monto cubre solamente una parte de los intereses. Su argumento es que, al no amortizarse completamente el capital, el endeudamiento continúa generando costos para el Estado.

La discusión no es nueva. La Jornada retomó este sábado el tema y señaló, con base en cifras de Hacienda, que hasta abril de 2025 se habían pagado 945 mil 895 millones de pesos en intereses y que todavía existía una deuda considerable vinculada con el antiguo Fobaproa. El dato ayuda a dimensionar por qué el rescate bancario de los años noventa continúa siendo un asunto recurrente en el discurso político mexicano.

En contraste con ese episodio, Sheinbaum presentó los Programas para el Bienestar como una expresión del cambio de modelo. Según cifras difundidas por Presidencia, 245 mil 365 personas en Colima reciben alguno de estos apoyos, con una inversión social de 6 mil 38 millones de pesos.

Entre los programas mencionados se encuentran la Pensión para Adultos Mayores, que beneficia a más de 92 mil personas en el estado; la Pensión para Personas con Discapacidad; Jóvenes Construyendo el Futuro; Producción para el Bienestar; Sembrando Vida; Bienpesca; las pensiones para mujeres y distintas becas educativas.

La magnitud de estas cifras forma parte de una estrategia nacional que el Gobierno de México ha colocado como uno de los pilares de su administración. Presidencia informó recientemente que, al cierre de 2026, los Programas para el Bienestar alcanzarían a más de 42.8 millones de derechohabientes en todo el país, con una inversión anual cercana al billón de pesos.

Pero el balance presentado en Colima no se limitó a los apoyos económicos. Sheinbaum enumeró proyectos de infraestructura que incluyen la reconstrucción y construcción de puentes, obras viales, la modernización de la autopista Armería-Manzanillo y acciones relacionadas con el suministro de agua.

También destacó la construcción de nuevas viviendas, la regularización de predios y la reestructuración o condonación de créditos considerados impagables. En materia de salud, mencionó el nuevo Hospital General de Zona del IMSS en Manzanillo, ampliaciones de planteles educativos y la próxima instalación de consultorios del IMSS Bienestar.

De acuerdo con Presidencia, entre 2025 y 2026 Colima recibirá más de 11 mil millones de pesos para infraestructura carretera, puentes, caminos y proyectos hidráulicos. El dato se suma a los recursos destinados a los Programas para el Bienestar y muestra que el Gobierno federal busca presentar la inversión social y la obra pública como dos caras de una misma estrategia.

En materia sanitaria, la presidenta anunció que durante septiembre comenzarán las asambleas para definir la construcción de 198 consultorios del IMSS Bienestar en Colima. El proyecto forma parte de un programa nacional de expansión de la atención primaria.

La gobernadora Indira Vizcaíno respaldó el mensaje presidencial y destacó la coordinación entre los gobiernos estatal y federal. La mandataria colimense afirmó que la entidad comparte la visión de que el pueblo debe mantenerse como eje de las políticas públicas.

La visita también ocurre en un momento en el que Sheinbaum ha intensificado su defensa pública de los resultados de su administración. Apenas esta semana, durante la presentación de su Segundo Informe de Gobierno, Presidencia destacó avances en programas sociales, salud, educación, vivienda y seguridad, además de reivindicar el concepto de “Prosperidad Compartida” como parte del proyecto de transformación.

Así, el discurso pronunciado en Colima tuvo una doble lectura. Por un lado, fue un recuento de obras, inversiones y programas destinados a la entidad. Por otro, funcionó como una defensa política de la ruta que Sheinbaum pretende consolidar: un gobierno que, en sus propias palabras, no busca regresar al modelo económico del pasado.

La discusión sobre los resultados de ese modelo seguirá abierta. Lo cierto es que el Fobaproa permanece como uno de los símbolos más utilizados por la Cuarta Transformación para contrastar sus prioridades con las de los gobiernos anteriores, mientras que los Programas para el Bienestar constituyen una de las principales herramientas con las que la actual administración busca demostrar que ese cambio de rumbo tiene efectos concretos en la vida cotidiana.