La presidenta Claudia Sheinbaum acudió al funeral del histórico dirigente en Ciudad de México, mientras los gobiernos de Cuba y Brasil reconocieron su trayectoria y sus aportaciones a la vida política latinoamericana.

La muerte de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, uno de los principales referentes de la izquierda mexicana, provocó expresiones de condolencia de dirigentes políticos de México y América Latina, quienes destacaron su participación en la lucha democrática y su trayectoria en favor de la justicia social.

La presidenta Claudia Sheinbaum acudió este jueves al Panteón Francés de la Ciudad de México para acompañar a los familiares del político, fallecido el miércoles a los 92 años. A su llegada, lo recordó como una figura fundamental para la democracia del país y destacó su congruencia y dignidad a lo largo de su vida pública.

“Tristeza, pero al mismo tiempo lo recordamos con mucho cariño, mucha dignidad y congruencia”, expresó la mandataria ante medios de comunicación. También señaló que acudía para acompañar a la familia y honrar el legado democrático del dirigente.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum había encabezado un homenaje en el que recordó el papel de Cárdenas en el movimiento opositor de 1988 y su influencia en la construcción de la izquierda mexicana contemporánea. La presidenta relató que, cuando era estudiante, participó en las movilizaciones que respaldaron su candidatura presidencial y que el propio dirigente la invitó a incorporarse al movimiento.

Asimismo, adelantó que buscará acordar con la familia la realización de un homenaje para reconocer las aportaciones de Cárdenas a la vida democrática nacional.

Hijo del expresidente Lázaro Cárdenas, quien gobernó México de 1934 a 1940, Cuauhtémoc Cárdenas fue gobernador de Michoacán, contendió en tres ocasiones por la Presidencia de la República y se convirtió en 1997 en el primer jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal elegido mediante voto popular.

Su candidatura presidencial de 1988 representó uno de los principales desafíos al prolongado predominio del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Aquella elección estuvo marcada por denuncias de irregularidades y cuestionamientos al resultado oficial, que otorgó el triunfo a Carlos Salinas de Gortari.

En 1989 participó en la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), organización que durante décadas fue una de las principales fuerzas opositoras del país y que posteriormente dio origen a distintas trayectorias políticas, algunas de ellas vinculadas con el actual partido gobernante, Morena.

Al funeral también asistieron funcionarios y representantes de la vida pública mexicana, entre ellos el secretario de Economía, Marcelo Ebrard; la fiscal general de la República, Ernestina Godoy, y Lázaro Cárdenas Batel, hijo del político fallecido y actual jefe de la Oficina de la Presidencia.

En el ámbito internacional, el Gobierno de Cuba expresó sus condolencias a los familiares y amigos de Cárdenas. El presidente Miguel Díaz-Canel lo recordó como un amigo cercano de la isla y destacó su respaldo a las causas de América Latina y el Caribe.

El canciller cubano también lamentó su fallecimiento y lo describió como un referente de la izquierda y el progresismo regional, además de reconocer su solidaridad con los pueblos latinoamericanos.

Desde Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva manifestó su pesar y recordó la participación de Cárdenas en la defensa de la soberanía y la promoción de políticas sociales. En un mensaje, lo calificó como una referencia para los sectores progresistas de América Latina y el Caribe.

Lula también evocó los encuentros y diálogos que sostuvo con el dirigente mexicano, con quien compartió iniciativas y planteamientos sobre el desarrollo, la justicia y la libertad en la región.

Las expresiones de reconocimiento desde distintos países reflejan la dimensión regional de la trayectoria política de Cárdenas, cuya participación en la oposición electoral de 1988 y en la fundación del PRD marcó una etapa relevante en la transformación del sistema político mexicano.