Inicio Análisis político Enrique Vidales Ripoll Si quieres… hasta en las piedras hay defectos

Si quieres… hasta en las piedras hay defectos

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Solo puedo pensar, sin querer ofender, que en su percepción solo abunda la molestia eterna, la ira persistente hacia el mundo y a sus maravillas.
Todo lo anterior ha nacido al enterarme de las inconformidades manifiestas de uno que otro que aún siendo expertos hoy señalan aspectos muy banales observadas en el concierto y ejecución de Placido Domingo en el concierto Las mil columnas.
Posiblemente voy a ser un lego, pero en definitiva, como para mucha gente con una mayor voluntad el acontecimiento por sí mismo fue todo un suceso espectacular, sin precedentes e histórico para Yucatán.
Que si salió el señor sin corbata o no, que se vio impreciso o no, que si ensayo o no, que fue improvisado o no… lo más importante es que aún con toda esa discusión quedo demostrado al mundo entero la grandeza y majestuosidad del castillo de Chichen Itzá en un fondo que mejora cualquier otro escenario en el mundo entero… ¿y saben qué?… aquí en Yucatán.
Que fue una noche mágica de entrega total entre el tenor, el público asistente y la historia y trascendencia maya ejemplificada en la majestuosidad de las ruinas de los itzaés.
¿Por qué tanto afán de solo querer señalar lo negativo cuando hoy todo el mundo habla del espectáculo que queda en la emoción y en el recuerdo?
En fin… no a todos los canta el pájaro en la mañana.