Con el 87% de los trabajadores insatisfechos con sus ingresos, pagar alquileres y alimentos representa una fuerte presión económica

Notipress.- Llegar a fin de mes se convirtió en una dificultad para gran parte de los trabajadores argentinos, incluso cuando cuentan con ingresos regulares. El aumento acumulado de los gastos esenciales, las deudas y la pérdida del poder adquisitivo mantienen bajo presión la economía de los hogares.

Según el estudio ¿Qué pasa con el salario?, realizado por Bumeran, el 87% de los trabajadores encuestados considera que su sueldo no alcanza para cubrir necesidades básicas. Esta proporción supera el 85% registrado en 2025, mientras el 74% afirma que su capacidad de compra empeoró durante los últimos meses.

Una inflación más baja no significa necesariamente que los trabajadores puedan comprar más con sus salarios, debido al deterioro acumulado de sus ingresos. Los gastos de vivienda y alimentación siguen absorbiendo buena parte del dinero disponible cada mes.

La diferencia entre la evolución de los precios y la recuperación salarial ayuda a explicar por qué persisten las dificultades económicas cotidianas. Aunque los precios aumenten más lentamente, los trabajadores necesitan recuperar el poder de compra perdido durante los períodos anteriores.

Salarios que se agotan antes de terminar el mes

Al 73% de los trabajadores encuestados, el salario les dura dos semanas o menos, una situación que reduce considerablemente su margen financiero. Dentro de ese grupo, el 28% destina todo su ingreso al pago de cuentas apenas cobra y el 21% consigue cubrir dos semanas.

Otros trabajadores enfrentan condiciones todavía más ajustadas, ya que el 15% agota su sueldo en menos de una semana y el 9% en siete días. En contraste, apenas el 18% logra distribuir sus ingresos durante tres semanas y solamente el 9% consigue cubrir el mes completo.

Los principales gastos de los trabajadores se concentran en el alquiler, con el 44%, seguido de la alimentación, con el 27%, y las deudas, con el 16%. Educación, salud y transporte también forman parte de las obligaciones que deben afrontar los hogares, aunque registran porcentajes menores dentro del relevamiento.

Endeudamiento y consumo bajo presión

El 90% de los trabajadores asegura que no puede ahorrar, mientras el 77% reconoce mantener algún tipo de deuda. Este último indicador aumentó cinco puntos porcentuales respecto de 2025, cuando el endeudamiento alcanzaba al 72% de los encuestados.

Otro relevamiento, elaborado por Zentrix Consultora, muestra que el 53,7% de quienes recurrieron al crédito durante los últimos seis meses lo hicieron por ingresos insuficientes. Esta situación evidencia cómo el financiamiento también se utiliza para afrontar alimentos, servicios y otras necesidades cotidianas, además de adquirir bienes duraderos.

Las dificultades salariales condicionan las decisiones de consumo y reducen las posibilidades de reservar dinero para afrontar gastos futuros o imprevistos. Cuando los ingresos se destinan principalmente a obligaciones inmediatas, disminuye el margen de los hogares para realizar compras adicionales o inversiones.

Frente a la posibilidad de recibir un aumento salarial, las respuestas de los trabajadores reflejan sus principales preocupaciones económicas. El 46% destinaría un aumento a pagar deudas, mientras el 22% intentaría ahorrar y el 15% lo utilizaría en alimentación y recreación.

Además, la mitad de los encuestados ayuda económicamente a familiares o personas cercanas, lo que extiende la presión financiera más allá del trabajador. Así, recuperar capacidad de compra resulta fundamental para ampliar las posibilidades de consumo, reducir obligaciones pendientes y mejorar la previsibilidad económica familiar.