Inicio Análisis político Alejandro López Munguía Sobre la detención del periodista yucateco Eric Manzanilla…

Sobre la detención del periodista yucateco Eric Manzanilla…

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S.O.S. el caso del periodista Eric Manzanilla

Indignación ha causado entre muchos periodistas yucatecos, los eventos desafortunados que sufrió el periodista Eric Manzanilla, director del portal presidiomx, a manos de las autoridades.

El pasado domingo 11 de julio, recibí un mensaje de voz de Eric, comunicando que había sido detenido, junto con su señor padre y su hijo, por la policía estatal y que se encontraba en el edificio central.

Un día después el propio Eric subió un video grabado con el celular de su esposa, según describe él mismo, en el que narra todo lo que sucedió. En su versión, el periodista afirma que fue secuestrado por la policía, que teme por su vida, y pide ayuda a la comunidad periodística del estado.

Hasta el momento no se tiene conocimiento de posicionamiento alguno de parte de las autoridades estatales, lo cual considero es muy riesgoso, tomando en cuenta que la protección a los periodistas es un asunto de interés nacional. En este sentido, al parecer no funcionó el protocolo de protección al periodista, pues aunque Eric lo habilitó, éste no respondió.

 

Los hechos merecen una seria reflexión. Procedo:

México vive tiempos violentos desde hace ya muchos años, y Yucatán ha tenido la fortuna de disfrutar de un ambiente sano y cordial. Por esta razón, este tipo de eventos no deberían ocurrir en la entidad. Lo prudente es que el gobierno calme las cosas y genere confianza.

Todo el gremio periodístico está muy pendiente de lo que le pudiera suceder al colega Manzanilla. No es un buen antecedente político que en Yucatán, tierra de progreso y estabilidad política, se hable de violencia contra un periodista y menos que se sienta amenazado de muerte.

En lo personal, en Mi Punto de Vista también hemos sufrido la violencia de gente mala. Gente que no entiende la democracia. Gente que desea hacer las cosas a la mala y que nadie los critique, los juzgue, o los exhiba por su mal quehacer público.

Los periodistas no estamos al servicio del poder público, no somos parte del gobierno, no estamos obligados a someternos. Pero hay servidores públicos, de todo rango, que lo ven diferente. No entienden que el poder público es pasajero, que se llega al gobierno para servir a la gente, y que los recursos públicos deben generar bienestar y progreso social.

Hay quienes mal entienden las cosas. Los medios de comunicación también somos empresarios, y generamos empleo, pagamos impuestos y cumplimos con nuestras obligaciones fiscales. Tenemos clientes y los servimos con legalidad. Somos entes de bien.

El propio presidente Andrés Manuel López Obrador ha mencionado en sus conferencias mañaneras, que las críticas, todas, le sirven. Incluso las que vienen con “mala intención”. Y le sirven para evaluar lo que se está haciendo.

De eso se trata, el periodista no es un enemigo del gobierno. Pero tampoco es su cómplice. Es su aliado en la construcción de una democracia real y exitosa. Pero la democracia se construye señalando todo aquello que está mal hecho, y denunciando los actos de corrupción, para que la gestión gubernamental no se pervierta, como se han pervertido en el pasado muchos gobiernos.

Pero evidentemente a la gran mayoría de los funcionarios no les agrada la labor de un periodista. Creen que hacer periodismo es publicar en “Facebook” todas las cosas lindas y agradables de su persona. Están muy equivocados. El periodismo es cosa muy seria. Es un proceso de investigación, es confrontación de los hechos para encontrar la verdad, es analizar la realidad, es debatir las ideas, y para ello, se debe tener disciplina, método, evaluación, capacidad de análisis, redacción, uso de la estadística, difusión.

Espero que Eric, quien fue galardonado con el Premio Estatal del Periodismo en 2016, se encuentre bien y que su familia goce de la paz y la tranquilidad a la que todo yucateco tiene derecho. Y deseo en nombre de la democracia, que las autoridades pronto le den una respuesta que pacifique el ánimo de los periodistas en Yucatán.