Miles de cubanos tienen dificultades para conseguir medicamentos, mientras los hospitales operan con servicios limitados y precios elevados

Notipress.- Con siete de cada diez medicamentos de su cuadro básico fuera de disponibilidad, Cuba enfrenta una crisis de abastecimiento reconocida por su propio presidente. Miguel Díaz-Canel admitió las dificultades para conseguir tratamientos y responsabilizó principalmente a las restricciones económicas de Estados Unidos.

Durante su programa radial Criterio Compartido, el mandatario aseguró que la industria biofarmacéutica cubana enfrenta obstáculos para obtener las divisas necesarias para importar materias primas. Díaz-Canel afirmó que este sector “ha sido uno de los más golpeados por el recrudecimiento del bloqueo”, en referencia al embargo estadounidense.

El cuadro básico nacional contempla 651 medicamentos, de los cuales 401 corresponden a producción nacional y otros 250 dependen de importaciones. Según cifras oficiales, apenas el 30 % estaba disponible, una situación que obliga a numerosos pacientes a buscar tratamientos fuera de las farmacias estatales.

Por qué faltan medicamentos en Cuba

Díaz-Canel sostuvo que Cuba dispone de “una industria biotecnológica, farmacéutica, robusta, capaz”, pero enfrenta dificultades financieras para sostener su producción. Según su explicación, disponer de divisas permitiría adquirir materias primas y fabricar buena parte de los medicamentos necesarios para abastecer al país.

El Gobierno cubano atribuye gran parte del desabastecimiento al embargo estadounidense, mientras Washington sostiene que sus restricciones están dirigidas contra las autoridades de la isla. Estados Unidos también contempla excepciones para determinados productos humanitarios, incluidos alimentos y medicamentos, aunque persisten las dificultades económicas señaladas por las autoridades cubanas.

Sin embargo, la crisis económica cubana responde tanto a factores internos como externos, con problemas acumulados durante los últimos seis años. A estas dificultades se suman restricciones energéticas, interrupciones del transporte y un encarecimiento generalizado de productos esenciales.

El deterioro también afecta directamente al funcionamiento hospitalario, donde la falta de insumos y los problemas eléctricos dificultan la prestación de servicios. Según cifras oficiales divulgadas en agosto, aproximadamente 98.500 personas esperaban intervenciones quirúrgicas, entre ellas alrededor de 12.000 menores de edad.

Farmacias privadas y mercado informal ante la escasez

Como respuesta al desabastecimiento, el Gobierno autorizó en julio de 2026 la gestión privada de farmacias, anteriormente concentrada en instituciones estatales. La decisión forma parte de un paquete de 176 reformas económicas aprobadas en junio para ampliar determinadas actividades empresariales.

En septiembre, el Ministerio de Salud Pública informó que evaluaba 36 proyectos destinados a comercializar medicamentos y otros productos sanitarios. Sin embargo, hasta el momento ninguna farmacia privada había comenzado a prestar servicios oficialmente en territorio cubano.

Mientras avanzan estas iniciativas, numerosos ciudadanos recurren a familiares, intercambios particulares y mercados informales para conseguir medicamentos que no encuentran en establecimientos estatales. Díaz-Canel reconoció estas prácticas y denunció que algunas personas comercializan tratamientos “de manera especulativa y abusiva con los precios”.

Durante su intervención, el presidente también destacó los intercambios solidarios entre ciudadanos mediante una expresión sobre quienes comparten medicamentos con personas necesitadas. “El que tiene un medicamento se lo propicia al que no lo tiene y lo necesita”, señaló durante la emisión radial.