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Transporte público en Yucatán a punto del colapso por crisis de la ACY

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I.- El transporte público en Yucatán está a punto de colapsar. La situación por la que está atravesando la Alianza de Camioneros de Yucatán, es realmente preocupante. Se trata de una legendaria empresa yucateca, que ha acompañado el crecimiento de la población a lo largo de décadas. No es cualquier empresa. Los yucatecos hemos crecido con esta marca y con ella hemos crecido por generaciones.

II.- A gritos prácticamente la ACY pide al gobierno del estado le ayude a pagar 5 millones de pesos en adeudo de combustible diesel. A esta situación, el Gobernador Rolando Zapata Bello no se ha manifestado al respecto, agravando la situación de la empresa, que también ha solicitado el incremento de las tarifas del transporte púbico.

III.- El líder de la ACY, Xavier Arturo Rodríguez Berzunza, en declaraciones a la prensa manifiesta su preocupación pues no desea afectar a la población usuaria. Afirmó que actualmente la compañía cuenta con 400 unidades de las cuales 98 pertenecen al sistema Situr lo que conlleva una carga económica muy grande debido al pago de los créditos por la adquisición de nuevas unidades. La empresa atiende 70 rutas.

IV.- El tema a tratar es que si el gobierno del estado accede a la petición de la ACY, las demás empresas transportistas en algún momento procederán de igual forma. El asunto es complejo porque complejo es el ramo, pues el transporte público tiene una alta carga política. No es un tema netamente empresarial. Al gobierno estatal no le conviene subir tarifas en el transporte público, y acceder a ello sería darse un tiro en el pie en plena carrera y casi llegando a la meta final.

V.- Esta situación pone en riesgo el gran proyecto Situr, porque significaría el fracaso de una modernización debido a un simple adeudo. Situr no puede fracasar porque sería tanto como el fracaso de Rolando Zapata Bello que anunció con “bombo y platillo” esta acción con “visión de futuro”. La gente no se pondrá a pensar en lo positivo de una rutas, sino en el perjuicio que está ocasionando el hecho de que la Alianza de Camioneros de Yucatán esté dejando sin transporte a la población usuaria.

VI.- El gobierno se está tardando en responder, de hecho, aunque lo hiciera hoy mismo, su respuesta sería tardía y perjudicial. La población espera que el mandatario yucateco, al que le resta poco menos de dos meses en el cargo, de respuesta satisfactoria, es decir, que no se atreva a subir las tarifas y que tampoco endeude a los yucatecos pagando las deudas de la ACY.

VII.- La ACY por su parte, no es culpable de que se incremente la gasolina día con día. Eso es verdad. La culpa sin duda no es de ellos. Pero sí serán culpables de no haber planeado correctamente sus acciones. Las otras empresas no están en esa situación de alarido, pues simplemente porque han sabido ser mejores planeadores y mejores administradores de sus actos financieros.

VIII.- A los ciudadanos no les agrada escuchar que los dueños de los camiones, es decir, que los empresarios camioneros se quejen y perjudiquen con sus decisiones. Los camioneros no cuentan con el apoyo de los ciudadanos eso es una realidad. Como tampoco a estos empresarios les importa mucho lo que piensan los ciudadanos, si no son beneficencia pública, son empresarios.

IX.- El Gobernador Rolando Zapata puede acceder a pagar el adeudo de la ACY por 5 millones, pero dejará un mal precedente que desatará una probable crisis que estallaría en las manos de Mauricio Vila Dosal, una vez que asuma el cargo como Gobernador Constitucional. Lo conducente es que la ACY acuda a un banco o a una institución financiera privada como lo hacen los mortales de a pie, y los empresarios comunes y corrientes.

X.- No es echarles la sal, pero a este gobierno que termina las palomitas le están a punto de reventar.