El presidente estadounidense, Donald Trump, insistió en cambiar el nombre del estado de Nuevo México por el de Nueva América, al argumentar que la modificación aumentaría su prestigio y el valor de las propiedades. La gobernadora Michelle Lujan Grisham rechazó la propuesta y afirmó que el nombre del territorio no está sujeto a debate.
Trump defiende el cambio de nombre
Donald Trump reiteró este lunes 19 de octubre su propuesta de modificar el nombre de Nuevo México, estado fronterizo con México, para denominarlo Nueva América. El mandatario difundió el planteamiento en sus redes sociales, donde sostuvo que el territorio debería adoptar una denominación que, a su juicio, refleje mejor su pertenencia a Estados Unidos.
“Nuevo México debería cambiar inmediatamente su nombre a Nueva América. No somos México. ¡Somos los Estados Unidos de América!”, escribió el presidente.
Trump argumentó que la modificación aportaría mayor valor y prestigio al estado. También aseguró que podría incrementar el precio de las viviendas y los ingresos de sus habitantes, además de fortalecer el orgullo nacional.
En su mensaje, el mandatario hizo referencia a las acusaciones de fraude electoral que ha dirigido contra el estado, al sugerir que un eventual cambio de nombre podría contribuir a que sus elecciones fueran consideradas legítimas.
La gobernadora rechaza la propuesta
La gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, se ha opuesto a la iniciativa y ha defendido la permanencia del nombre histórico del estado. Según declaraciones recientes, la mandataria sostuvo que la denominación no constituye un asunto sujeto a discusión y recordó que existe desde antes de la fundación de Estados Unidos.
La respuesta refleja el desacuerdo entre la propuesta presidencial y la postura de las autoridades estatales, que reivindican la historia y la identidad de Nuevo México.
Una iniciativa que Trump ya había planteado
El presidente estadounidense ya había presentado la idea el pasado 7 de septiembre. En aquella ocasión, aseguró que el cambio convertiría al estado en un lugar más prestigioso y atractivo para sus habitantes.
La propuesta se suma a otras iniciativas de Trump relacionadas con la modificación de nombres geográficos, entre ellas su defensa de la denominación Golfo de América para el golfo de México. Estos planteamientos han generado controversia por sus implicaciones políticas, históricas y culturales.


