La Secretaría de Turismo prepara apoyos para promover durante un año las rutas que han perdido capacidad hacia tres de los principales destinos de sol y playa de México, mientras las aerolíneas ajustan sus operaciones ante mayores costos y cambios en la demanda.

El Gobierno de México busca recuperar parte de la conectividad aérea que se ha reducido hacia Cancún, Los Cabos y Puerto Vallarta, tres destinos fundamentales para el turismo internacional. La Secretaría de Turismo prepara recursos para apoyar la promoción de rutas que las aerolíneas han reducido y confía en que algunas de ellas puedan recuperarse durante los próximos meses.

La secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, informó que sostendrá reuniones con representantes de las compañías aéreas que han disminuido asientos hacia esos destinos. La propuesta consiste en que Gobierno y empresas compartan esfuerzos de promoción para estimular la demanda y hacer más atractivas las rutas.

“Se verá promoción durante un año de la ruta correspondiente”, explicó la funcionaria. El monto específico todavía no está definido porque dependerá de las negociaciones con cada aerolínea y de las rutas que puedan recuperarse.

Los recursos provendrán de la bolsa federal destinada este año a promoción turística. La Secretaría de Turismo anunció previamente una inversión inicial de 100 millones de pesos para fortalecer la presencia de México en mercados prioritarios durante el periodo de junio a diciembre de 2026.

La estrategia contempla que el apoyo gubernamental pueda complementarse con acciones de los propios aeropuertos, particularmente mediante negociaciones para reducir determinados costos de operación. Sin embargo, esas conversaciones corresponden directamente a las terminales aéreas y las compañías.

La preocupación por la conectividad no es nueva. Un análisis publicado por El Universal en julio, con información de la consultora OAG, estimó que las aerolíneas estadounidenses ofrecerían alrededor de un millón de asientos menos hacia México durante el verano de 2026 respecto del mismo periodo de 2025. American Airlines había reducido cerca de 170 mil asientos y Alaska Airlines alrededor de 240 mil en el último año.

La reducción obedece a varios factores y no puede atribuirse únicamente al encarecimiento del combustible. La disponibilidad de aeronaves, la quiebra de Spirit Airlines y los ajustes de las propias compañías también han influido en la oferta. OAG señaló que las tensiones entre México y Estados Unidos no eran, por sí mismas, la explicación principal del recorte de capacidad.

En el caso de Alaska Airlines, los ajustes de su red mexicana comenzaron antes de septiembre. La compañía canceló o no reanudó varias rutas estacionales entre Estados Unidos y destinos turísticos mexicanos, entre ellas conexiones con Cancún, Puerto Vallarta y Los Cabos. Al mismo tiempo, algunas rutas continúan operando y otras están previstas para regresar durante la temporada de invierno.

La programación actual de Alaska muestra, por ejemplo, vuelos entre Los Ángeles y Los Cabos, así como entre Los Ángeles y Puerto Vallarta. También existen rutas previstas para reforzarse durante la temporada de invierno, lo que confirma que la reducción de capacidad no significa necesariamente una salida definitiva de las aerolíneas del mercado mexicano.

El entorno internacional tampoco ayuda. Reuters ha documentado que los altos precios del combustible de aviación y las tensiones geopolíticas están llevando a las compañías y operadores aeroportuarios a revisar sus previsiones de crecimiento. Para los destinos mexicanos, el reto consiste en conservar atractivo frente a un escenario donde las aerolíneas deben decidir cuidadosamente dónde colocar sus aviones.

La importancia de Cancún, Los Cabos y Puerto Vallarta explica la preocupación de las autoridades. Los tres aeropuertos concentran una parte significativa del turismo internacional que llega a México y funcionan como puertas de entrada para visitantes procedentes principalmente de Estados Unidos y Canadá.

El Gobierno federal también está intentando diversificar esa conectividad. Rodríguez Zamora destacó recientemente que México continúa abriendo nuevas rutas internacionales, entre ellas la conexión Guadalajara-París de Aeroméxico, mientras espera que otras rutas regresen a operación. En el caso de Tulum, la secretaria ha señalado que ocho rutas suspendidas podrían recuperarse a partir de octubre.

La recuperación de vuelos será especialmente importante cuando comience la temporada de mayor llegada de turistas norteamericanos. Rodríguez Zamora ha señalado que octubre marca una etapa de recuperación para destinos del Caribe mexicano, debido al incremento de visitantes provenientes de Estados Unidos y Canadá.

Pero la conectividad aérea no es solamente una cuestión de vuelos. Cada ruta representa hoteles ocupados, restaurantes con mayor actividad, transporte, comercio y empleos que dependen directa o indirectamente de la llegada de visitantes. Cuando una frecuencia desaparece, el efecto puede sentirse mucho más allá de la terminal aeroportuaria.

En paralelo, México intenta aprovechar el crecimiento del turismo deportivo como una herramienta para generar nuevas razones de viaje. Esta semana se celebra en la Ciudad de México el 4.º Congreso Mundial de Turismo Deportivo de ONU Turismo, el primero que se realiza en América y que reúne a representantes de más de 30 países.

El encuentro se desarrolla del 7 al 9 de septiembre en el Autódromo Hermanos Rodríguez. De acuerdo con información de la Secretaría de Turismo y de Concanaco Servytur, participan 520 asistentes, 18 embajadas, cinco autoridades ministeriales y 25 panelistas internacionales.

Durante la inauguración, la secretaria general de ONU Turismo, Shaikha Al Nowais, destacó que los acontecimientos deportivos pueden convertirse en una puerta de entrada a los destinos. La lógica es sencilla: un visitante puede llegar primero por un partido, un maratón o una competencia y regresar posteriormente atraído por la experiencia turística que encontró.

Ese planteamiento resulta especialmente relevante después de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que dejó a México con mayor exposición internacional. El reto ahora consiste en convertir esa visibilidad en viajes sostenidos y no solamente en un incremento temporal de visitantes asociado a un gran acontecimiento.

Con ese panorama, la recuperación de rutas aéreas adquiere un peso estratégico. No basta con promocionar un destino si el turista no encuentra vuelos suficientes, horarios convenientes y precios competitivos para llegar a él.

La verdad es que la apuesta de Sectur será una prueba de coordinación. El Gobierno puede aportar promoción y los aeropuertos pueden negociar condiciones, pero serán las aerolíneas las que finalmente decidirán dónde colocar capacidad. Para Cancún, Los Cabos y Puerto Vallarta, recuperar esas conexiones será clave para enfrentar una temporada turística en la que México necesita mantener su posición frente a otros destinos internacionales.