Víctor Rejón impulsa la visibilidad del talento cinematográfico del sureste mexicano
Mérida, Yucatán, a 6 de octubre de 2026.- El talento audiovisual que se desarrolla desde el sureste mexicano llegó nuevamente a uno de los escenarios más importantes del cine nacional con el reconocimiento obtenido por Víctor Rejón, egresado de la Licenciatura en Comunicación Social de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), quien recibió el Premio Ariel a Mejor Cortometraje Documental por su obra “Las voces del despeñadero”.
En entrevista para Radio Universidad, Víctor Rejón compartió la emoción que representa este reconocimiento y aseguró que todavía se encuentra procesando lo ocurrido, “recibir el Ariel, otorgado por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas del país, representa un sueño hecho realidad, especialmente después de que el cortometraje también fuera reconocido como Mejor Corto Documental en el Festival Internacional de Cine de Morelia y en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara”.
“Las voces del despeñadero” nació a partir de una experiencia personal, durante un viaje a Acapulco, Rejón conoció por primera vez a los clavadistas de La Quebrada y quedó impactado por la precisión y espectacularidad de sus saltos, que duran apenas unos segundos.
A partir de ese encuentro comenzó una investigación que lo llevó a descubrir la historia y tradición de esta práctica, que suma más de nueve décadas y continúa transmitiéndose entre nuevas generaciones, incluidas niñas que hoy participan como clavadistas.
El realizador y su equipo encontraron que, pese a la presencia constante de los clavadistas en imágenes publicitarias y televisivas, no existía un documental dedicado exclusivamente a ellos. Así surgió la intención de crear un homenaje que permitiera conocerlos más allá del espectáculo.
Grabado en blanco y negro y utilizando tecnología de alta velocidad, con registros de entre 600 y 1000 fotogramas por segundo, el cortometraje busca detener el tiempo para mostrar con detalle el momento en que los clavadistas se lanzan al vacío.
Para Rejón, el proyecto también tiene una conexión personal con el mar. Originario de Progreso, Yucatán, considera el mar como un espacio de refugio, esparcimiento y fuente de vida, por lo que encontrar en Acapulco otro paisaje marino, aunque distinto al de las costas yucatecas, representó una conexión con sus propios orígenes.
Además del reconocimiento artístico, el Ariel representa para Víctor Rejón una oportunidad para visibilizar el trabajo cinematográfico que se realiza fuera del centro del país.
El egresado jaguar también compartió una reflexión dirigida a quienes desean incursionar en el cine y la producción audiovisual: comenzar con los recursos disponibles, tocar puertas y, sobre todo, entender que una película no es resultado de un esfuerzo individual.
Después de este reconocimiento, Rejón ya trabaja en el guion de su siguiente proyecto: un largometraje documental sobre la pesca industrial en Progreso, con el que busca continuar explorando historias vinculadas con Yucatán. También contempla realizar posteriormente su primera película de ficción en el estado.
Mientras continúa escribiendo y preparando nuevos proyectos, el realizador celebra un reconocimiento que, asegura, debe entenderse también como una alegría colectiva para quienes hacen cine en el sureste.
“Las voces del despeñadero” puede consultarse de manera gratuita en Vimeo. El proyecto también comparte contenidos y novedades a través de sus redes sociales.
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