Tras años de negociaciones, ambos países buscan ampliar exportaciones, atraer inversiones y fortalecer la cooperación tecnológica
Notipress.- Después de más de una década de negociaciones, Colombia y Japón se preparan para concretar un pacto que podría abrir nuevas oportunidades económicas. Ambos países firmarán el Acuerdo de Asociación Económica (EPA) el 20 de diciembre de 2026, según anunció el ministro colombiano de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez Amín.
El anuncio se realizó en Madrid, durante un encuentro con empresarios españoles y representantes iberoamericanos, después de cuatro meses de conversaciones entre ambos gobiernos. La futura firma representa un avance en una negociación iniciada en 2012, cuyo desarrollo estuvo condicionado por diferencias sobre el acceso a los mercados.
Con este acuerdo, ambos países buscan mejorar las condiciones comerciales para determinados productos, atraer inversiones y fortalecer la cooperación tecnológica. Su alcance incluye oportunidades para la agricultura, la industria manufacturera y actividades vinculadas con la innovación y la movilidad eléctrica.
Qué cambiará para las exportaciones colombianas
Uno de los principales componentes del acuerdo contempla la eliminación inmediata o progresiva de aranceles, impuestos aplicados a determinados productos cuando ingresan a otro país. Entre los bienes agrícolas que podrían beneficiarse figuran café especial, flores frescas, cacao fino de aroma, frutas deshidratadas y productos lácteos.
Estas condiciones podrían mejorar la competitividad de las exportaciones colombianas frente a otros proveedores que participan en el mercado japonés. También permitirían explorar nuevas oportunidades comerciales para productores agrícolas y empresas dedicadas a la transformación y comercialización de alimentos.
Sin embargo, los beneficios dependerán de las condiciones específicas de acceso, los plazos de reducción arancelaria y los requisitos aplicables a cada producto. Precisamente, las diferencias relacionadas con el comercio agrícola habían impedido concluir las negociaciones, pese a los avances alcanzados en otros capítulos.
El acuerdo comenzó a negociarse con 18 capítulos, de los cuales 16 habían quedado cerrados antes de la suspensión del proceso. Los asuntos pendientes incluían las normas de origen y el acceso a mercados, elementos fundamentales para determinar qué productos reciben preferencias comerciales.
Inversión japonesa y nuevas oportunidades industriales
Más allá de las exportaciones agrícolas, Colombia busca atraer inversiones japonesas en manufactura, tecnología y movilidad eléctrica, sectores considerados relevantes para ampliar su actividad productiva. Durante las conversaciones celebradas en Tokio, representantes colombianos mantuvieron contactos con empresas como Toyota, Mazda y Toshiba para explorar posibles proyectos.
Las propuestas discutidas incluyen el ensamblaje de vehículos híbridos y eléctricos, la instalación de infraestructura de carga y el fortalecimiento de proveedores locales. También se plantearon oportunidades relacionadas con energía, infraestructura digital e innovación, aunque varios de estos proyectos permanecen en etapas exploratorias.
El fortalecimiento de la relación económica también podría contribuir a modificar la composición del intercambio comercial, actualmente caracterizado por un desequilibrio desfavorable para Colombia. Mientras el país sudamericano exporta principalmente productos agrícolas y materias primas, Japón suministra vehículos, maquinaria y manufacturas de mayor complejidad tecnológica.


