Inicio Análisis político Alejandro López Munguía “Y los mariachis callaron”… Adán Augusto dejó sentir su mano.

“Y los mariachis callaron”… Adán Augusto dejó sentir su mano.

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“Los mariachis callaron…”. Adán Augusto deja sentir su mano.

Los yucatecos estamos sorprendidos de la manera tan sutil en la que el secretario de gobernación, Adán Augusto López Hernández, logró sentar al batallón morenista junto al gobernador Mauricio Vila Dosal, para mostrar una cordialidad institucional nunca antes vista.

Ahí estaban los morenistas más críticos, los más acérrimos rivales del gobierno panista, la senadora Verónica Camino; “El transformador” Rogerio Castro, funcionario del Infonavit; Joaquín Díaz Mena “huacho”, súper delegado; y los 4 diputados estatales: Alejandra Novelo, coordinadora de la fracción; Rubichely, Jazmyn y Rafael Echazarreta.

Los más sonrientes fueron Rogerio y “huacho”, quienes parecieron disfrutar del momento sin saber qué hacer o qué decir. La más tensa fue Verónica, quien fue captada en imagen con una postura rígida. El ambiente fue de mucha amabilidad, contrariedad y ansiedad.

Adán Augusto vino a mostrar su verdadero rostro, su don de mando, su don de gente, su visión de país. Es muy probable que sea el elegido y resulte ser el candidato presidencial por la coalición Morena – PVEM – PT, para lo cual dejó sentir su cálida mano, aunque ya vimos que también sabe “rifársela” a “navajazo limpio”, como le quedó claro a Alito Moreno. Podemos visualizar entonces que de ser presidente de México, Adán Augusto será conciliador con quien así lo desee.

La imagen del gobernador panista rodeado de sus enemigos morenistas es histórica. Unos lo toman como preámbulo de lo que viene, pues aseguran que Morena ganará las elecciones del 2024; y otros lo toman como el sometimiento de los morenistas al liderazgo del único panista al que el presidente López Obrador realmente respeta y aprecia, al grado de hacerlo presidenciable.

Para Adan Augusto fue una jugada magistral, pues nos demuestra el poder político que tiene, uno que le permite construir, con la venia del presidente AMLO, su sólida candidatura presidencial. Lo que resultó de esta reunión, fue una gran derrota para los morenistas que lo acompañaron, pues no fue nada agradable escuchar – en silencio – al gobernador Vila hablar orgulloso de sus logros, ni de sus proyectos, a los que se han opuesto flagrantemente.

Como dijera el maestro José Alfredo Jiménez, “los mariachis callaron…”, las ácidas críticas que los morenistas siempre le recetan en público y en privado se dejaron de escuchar casi por arte de magia. Y los grandes triunfadores fueron Adán Augusto y Mauricio Vila, que demostraron porque son dos fuertes presidenciables.