Mérida y Cancún recibirán desde este viernes a 12 selecciones en la Copa Mundial de Béisbol Sub-15, con el Parque Kukulcán como escenario de la fase del Grupo A y de los partidos que definirán las medallas.

Yucatán volverá a colocarse en el centro de la escena deportiva internacional. Desde este viernes 25 de septiembre y hasta el 4 de octubre, México será sede de la Copa Mundial de Béisbol Sub-15 WBSC 2026, una competencia que reunirá a 12 selecciones juveniles en Mérida y Cancún.

El Parque Kukulcán Álamo, casa de los Leones de Yucatán, será uno de los grandes escenarios del torneo. Allí jugará México durante la ronda inicial y posteriormente se disputará la Súper Ronda y la fase por las medallas. Cancún albergará los encuentros del Grupo B en el Estadio Beto Ávila, sede de los Tigres de Quintana Roo.

La competencia reunirá a México, Japón, Cuba, República Dominicana, Alemania, Sudáfrica, China Taipéi, Estados Unidos, Venezuela, Australia, Chequia y Nicaragua. La distribución fue confirmada por la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol y por la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte.

México quedó ubicado en el Grupo A junto con Japón, vigente campeón mundial de la categoría, además de Cuba, República Dominicana, Alemania y Sudáfrica. El Grupo B está integrado por China Taipéi, Estados Unidos, Venezuela, Australia, Chequia y Nicaragua.

El torneo llega con una combinación interesante de tradición y juventud. Japón es el campeón defensor después de conquistar la edición de 2024 en Barranquilla, Colombia, mientras que México aparece entre los principales equipos del certamen. La selección anfitriona ocupa el sexto lugar del ranking mundial de la categoría, según la CONADE.

El debut mexicano está programado para este viernes a las 19:30 horas frente a Alemania en el Parque Kukulcán. En el equipo nacional estarán los yucatecos Eliazar Chan Martínez y Haniel Rodríguez Baltazar, mientras que Luis Felipe “Pepón” Juárez estará al frente como mánager.

La ronda de apertura se desarrollará del 25 al 29 de septiembre. El 30 habrá una jornada de descanso y después llegará la etapa decisiva. La Súper Ronda comenzará el 1 de octubre en Mérida y los encuentros por las medallas se disputarán el 4 de octubre.

La programación oficial de la WBSC establece que los tres mejores equipos de cada grupo avanzarán a la Súper Ronda. En esa instancia, los resultados obtenidos frente a los equipos clasificados del mismo grupo tendrán relevancia para la lucha por las posiciones finales.

El partido por el campeonato está previsto para el domingo 4 de octubre en el Parque Kukulcán. El Gobierno de Yucatán informó que los encuentros tendrán entrada gratuita, una oportunidad poco habitual para que las familias puedan acercarse a una competencia mundial sin que el costo sea una barrera.

La presencia del torneo también supone una prueba importante para las instalaciones deportivas de la península. El Parque Kukulcán, inaugurado en 1982 y remodelado posteriormente, tiene capacidad aproximada para 15 mil espectadores. El Estadio Beto Ávila, por su parte, será el punto de encuentro para los partidos del Grupo B y la ronda de colocación.

La competencia representa además una continuidad en la agenda internacional de Yucatán. Apenas unos días atrás, Mérida fue sede de la IV Copa Mundial de Futsal Down, celebrada del 14 al 19 de septiembre y con la participación de seis países. En aquella ocasión, Brasil conquistó el campeonato y Argentina obtuvo la medalla de plata.

Ahora el escenario cambia de disciplina, pero vuelve a colocar a la entidad como punto de encuentro para deportistas de distintos países. Para los jóvenes peloteros, el torneo significa competir en estadios profesionales; para Mérida y Cancún, supone recibir durante varios días a delegaciones, familiares y aficionados vinculados con el béisbol.

La elección de la península como sede también tiene un componente simbólico. El béisbol forma parte de la identidad deportiva de la región y tanto los Leones de Yucatán como los Tigres de Quintana Roo cuentan con una afición consolidada. La llegada de una Copa Mundial Sub-15 lleva esa tradición a una escala internacional y pone a jugadores adolescentes frente a una experiencia que puede marcar sus primeras etapas en el alto rendimiento.

Con la pelota a punto de comenzar a volar, Mérida y Cancún ya están listas para recibir a las 12 selecciones. El primer lanzamiento abrirá un torneo en el que México no solo será anfitrión: también tendrá que responder en el terreno ante algunos de los programas juveniles más reconocidos del béisbol internacional.