Yucatán encabeza la percepción de seguridad al caminar de noche y ocupa el segundo lugar nacional entre las entidades donde menos habitantes consideran inseguro vivir, de acuerdo con la ENVIPE 2026.
Yucatán vuelve a destacar en el mapa nacional de seguridad, aunque los propios datos obligan a matizar una afirmación que puede resultar demasiado contundente. La entidad no ocupa el primer lugar nacional en todos los indicadores de seguridad, pero sí presenta algunos de los mejores resultados del país en percepción ciudadana.
La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2026, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), colocó a Yucatán como el estado donde una mayor proporción de adultos se siente segura al caminar sola por la noche cerca de su vivienda.
El 62 por ciento de la población yucateca de 18 años y más manifestó sentirse segura en esa circunstancia. La cifra supera ampliamente el promedio nacional, que fue de 43.4 por ciento. Después de Yucatán aparecen Coahuila, con 60.3 por ciento; Oaxaca, con 58.3, y Baja California Sur, con 57.8 por ciento.
La diferencia no es menor. En términos cotidianos, significa que la posibilidad de caminar de noche cerca de casa sin experimentar una sensación predominante de peligro es considerablemente mayor en Yucatán que en el conjunto del país.
Sin embargo, cuando se analiza la percepción general de inseguridad en la entidad, Yucatán ocupa el segundo lugar nacional y no el primero. El 35.5 por ciento de los adultos considera inseguro vivir en el estado, mientras que Coahuila registra el porcentaje más bajo, con 27.8 por ciento. Aguascalientes se encuentra en tercer sitio, con 41 por ciento.
El resultado representa una mejora importante para Yucatán. En la medición anterior, 39.6 por ciento de la población consideraba inseguro vivir en la entidad. La reducción fue de 4.1 puntos porcentuales, de acuerdo con información difundida sobre los resultados de la ENVIPE 2026.
A nivel nacional, el contraste es considerable. El INEGI estimó que 74 por ciento de la población adulta consideró inseguro vivir en su entidad entre febrero y abril de 2026. En otras palabras, la percepción registrada en Yucatán se encuentra 38.5 puntos por debajo del promedio nacional.
El panorama también cambia cuando se observa la victimización y no solamente la percepción. De acuerdo con datos difundidos a partir de la ENVIPE 2026, la tasa de víctimas de delito en Yucatán pasó de 21 mil 73 por cada 100 mil habitantes en 2024 a 18 mil 634 durante 2025. Esto representa una disminución de 11.6 por ciento.
La reducción de la victimización es relevante porque percepción e incidencia delictiva no son exactamente lo mismo. Una entidad puede registrar una disminución en los delitos y, aun así, mantener una población preocupada por la inseguridad. Por eso, como ha señalado el propio INEGI al presentar la ENVIPE, ambos indicadores deben analizarse por separado.
Yucatán presenta en esta ocasión una combinación favorable: menor percepción de inseguridad y una reducción en la tasa de víctimas. De acuerdo con los datos reportados sobre la entidad, la tasa de delitos también disminuyó 17.1 por ciento durante el periodo de referencia.
La situación regional, sin embargo, es mucho más contrastante. Campeche también se mantiene entre las entidades con mejores resultados, aunque 63 por ciento de su población todavía considera inseguro vivir en el estado. La cifra representa una reducción frente al 68.9 por ciento registrado anteriormente.
Quintana Roo presenta el escenario más complicado de la Península. El 76.1 por ciento de su población considera inseguro vivir en la entidad. Aunque este porcentaje también representa una mejoría frente al 80.3 por ciento registrado en la medición anterior, la diferencia con Yucatán sigue siendo amplia.
El contraste peninsular permite entender mejor el resultado yucateco. Mientras en Yucatán aproximadamente seis de cada diez adultos dicen sentirse seguros al caminar solos por la noche cerca de su vivienda, la percepción general de inseguridad continúa siendo elevada en buena parte del país y particularmente en entidades como Quintana Roo.
En el extremo contrario del escenario nacional se encuentran el Estado de México, con 90 por ciento de percepción de inseguridad; Morelos, con 88.7 por ciento, y Tabasco, con 87.6 por ciento. La distancia con Yucatán es evidente y ayuda a dimensionar el peso que tiene la percepción ciudadana en estos resultados.
Pero los datos también dejan una advertencia. Que Yucatán figure entre las entidades con mejores indicadores no significa que el problema de la delincuencia haya desaparecido. La seguridad es una condición que puede cambiar rápidamente y requiere mantener las políticas de prevención, investigación y atención a las víctimas.
Además, la ENVIPE mide una realidad más amplia que los delitos denunciados. La encuesta busca conocer también la llamada cifra oculta, las experiencias de las víctimas, los cambios de hábitos provocados por el temor, la confianza en las autoridades y la percepción sobre el desempeño de las instituciones de seguridad y justicia.
Es por ello que el resultado de Yucatán puede leerse como una señal favorable, pero no como una declaración definitiva. La entidad destaca, sí, y lo hace con indicadores que muestran una percepción ciudadana particularmente positiva. Aun así, mantener esa ventaja exige que la tranquilidad que hoy reflejan las estadísticas continúe siendo una experiencia cotidiana para quienes viven en sus municipios y comunidades.
La ENVIPE 2026 ofrece, en ese sentido, una fotografía más completa. Yucatán lidera el país en la percepción de seguridad para caminar de noche, es segundo en menor percepción de inseguridad estatal y además registra una reducción en la tasa de víctimas. No es exactamente lo mismo que decir que es el estado más seguro de México en todos los sentidos, pero sí constituye uno de los diagnósticos más favorables que una entidad puede recibir en materia de percepción y victimización.


