El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, conversó este domingo con Steve Witkoff y Jared Kushner, emisarios del mandatario estadounidense Donald Trump, en un intento por mantener abiertos los canales diplomáticos en medio de las crecientes diferencias entre Washington y Kiev. El diálogo se produjo mientras ambos países intensificaban sus ataques contra infraestructuras energéticas y después de que Trump aplazara nuevas sanciones contra Rusia y acordara aumentar el suministro de diésel ruso al mercado estadounidense.
La conversación refleja las dificultades para mantener una estrategia común frente a la guerra, que comenzó con la invasión rusa a gran escala de Ucrania en febrero de 2022. Mientras Zelenski busca preservar el apoyo militar y de inteligencia de Estados Unidos, Trump ha cuestionado la estrategia ucraniana y acusa a Kiev de obstaculizar las posibilidades de alcanzar un acuerdo de paz.
Trump acusa a Zelenski de no querer terminar la guerra
El presidente estadounidense volvió a cuestionar la disposición de su homólogo ucraniano para negociar el fin del conflicto. También reiteró sus críticas a los ataques ucranianos contra refinerías e instalaciones petroleras rusas, que considera perjudiciales para los esfuerzos diplomáticos y para la estabilidad de los precios internacionales de los combustibles.
Las declaraciones se producen después de que Trump suspendiera temporalmente nuevas sanciones relacionadas con las exportaciones energéticas rusas y anunciara un acuerdo para incrementar el suministro de diésel procedente de Rusia. Estas decisiones han generado preocupación en Kiev y entre sectores políticos occidentales que consideran que aliviar la presión económica sobre Moscú podría favorecer la continuidad de su esfuerzo militar.
El Gobierno ucraniano sostiene que sus ataques contra instalaciones energéticas rusas responden a los bombardeos que han dañado repetidamente la infraestructura eléctrica y energética de Ucrania. Kiev también busca reducir los ingresos petroleros que contribuyen a financiar las operaciones militares rusas.
Zelenski insiste en mantener el respaldo estadounidense
Tras la conversación con Witkoff y Kushner, Zelenski señaló que los equipos de ambos países mantienen contactos frecuentes para definir los siguientes pasos diplomáticos. El mandatario destacó la importancia de la participación estadounidense en cualquier iniciativa destinada a detener la guerra.
El presidente ucraniano también informó que abordó la entrega de sistemas de defensa antiaérea Patriot, considerados fundamentales para interceptar misiles rusos y proteger ciudades e infraestructuras estratégicas.
En una entrevista con la cadena estadounidense NBC, Zelenski advirtió que sería un error histórico que Washington respaldara formalmente a Rusia y expresó su esperanza de que Trump reconsiderara algunas de sus decisiones.
No obstante, el mandatario ucraniano agradeció la reanudación del intercambio de inteligencia con Estados Unidos, una cooperación que Kiev considera esencial para anticipar ataques y mejorar sus capacidades defensivas.
Disputa por las restricciones a Starlink
Las diferencias entre ambos gobiernos también se han extendido al funcionamiento de los servicios de internet satelital utilizados por las fuerzas ucranianas. Kiev expresó recientemente su preocupación por las restricciones que, según sus autoridades, afectaron el funcionamiento de Starlink, la red operada por SpaceX, empresa propiedad de Elon Musk.
Ucrania depende de estos sistemas para mantener comunicaciones en el frente de batalla y coordinar distintas operaciones militares. Zelenski sugirió que las restricciones podrían estar relacionadas con decisiones de Washington, aunque no presentó pruebas concluyentes que permitieran establecer esa responsabilidad.
La Administración Trump negó haber ordenado una reducción deliberada del servicio. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, calificó de imprudentes las acusaciones del mandatario ucraniano durante una entrevista con NBC.
La controversia se suma a las diferencias sobre el suministro de armamento, el intercambio de información de inteligencia y las condiciones que deberían establecerse para alcanzar un eventual acuerdo de paz.
San Petersburgo sufre un ataque masivo con drones
Mientras continúan los contactos diplomáticos, Rusia y Ucrania intercambiaron nuevos ataques contra instalaciones estratégicas. En territorio ruso, una ofensiva ucraniana con drones provocó incendios en instalaciones petroleras y centros logísticos de San Petersburgo y de la región de Leningrado.
Las autoridades rusas informaron que una persona murió y varias resultaron heridas. También reportaron daños en un depósito de combustible, instalaciones industriales y un centro logístico. El gobernador regional, Aleksandr Drozdenko, afirmó que los sistemas de defensa antiaérea derribaron 145 drones durante la noche.
Los ataques también ocasionaron interrupciones del suministro eléctrico que afectaron aproximadamente a 20 mil personas, según las autoridades regionales. La ofensiva fue descrita por distintos reportes como una de las mayores incursiones ucranianas contra esa zona desde el inicio de la guerra.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, condenó el ataque y lo presentó como una muestra de las dificultades militares de Ucrania. Kiev, por su parte, sostiene que las instalaciones energéticas rusas constituyen objetivos relevantes porque contribuyen a sostener la capacidad económica y militar de Moscú.
Bombardeos rusos dejan víctimas y cortes eléctricos en Ucrania
En Ucrania, los ataques rusos alcanzaron instalaciones eléctricas y otras infraestructuras en varias regiones, entre ellas Vínnytsia, Zhytómyr, Jmelnitski y Odesa, de acuerdo con la información difundida por Zelenski.
El presidente ucraniano informó que los bombardeos nocturnos dejaron al menos dos personas muertas y doce heridas, incluidos dos menores de edad. También señaló que decenas de miles de familias continuaban sin electricidad después de los ataques.
Las interrupciones del suministro generan preocupación ante la proximidad del invierno, cuando las temperaturas más bajas aumentan la dependencia de la población de los sistemas de calefacción y de una red eléctrica que ha sufrido daños reiterados desde 2022.
Durante las últimas semanas, Rusia ha intensificado los ataques contra instalaciones energéticas ucranianas, mientras Kiev ha anunciado que continuará atacando objetivos relacionados con la industria petrolera rusa.
La energía se convierte en otro frente de la disputa diplomática
La decisión de Washington de flexibilizar determinadas sanciones energéticas contra Rusia ha añadido un nuevo elemento a las negociaciones. Trump sostiene que sus medidas buscan reducir las presiones sobre los precios del combustible y crear condiciones para avanzar hacia un acuerdo que ponga fin a la guerra.
Sin embargo, el Gobierno ucraniano teme que la flexibilización de las restricciones permita a Moscú obtener mayores ingresos para financiar sus operaciones militares. La controversia también refleja las dificultades de conciliar los objetivos diplomáticos con las necesidades energéticas de Estados Unidos y de otros mercados internacionales.
La conversación entre Zelenski y los emisarios estadounidenses mantiene abierta una vía de comunicación en un momento de tensión entre ambos gobiernos. El avance de las negociaciones dependerá, entre otros factores, de las condiciones que Washington y sus aliados planteen a Moscú y Kiev, así como de la evolución de los ataques sobre el terreno.


