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Honremos a los que ya no están

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El día de muertos es una celebración mexicana en la cual se honra a los seres queridos que ya fallecieron. Su origen data desde la época precolombina, para luego ser adoptada y sincretizada por españoles con sus creencias cristiana de esta forma, coincide con el Día de todos los Santos, y el Día de los Fieles Difuntos.

Son estas fechas las que nos invitan a la reflexión, a la nostalgia, tristeza, pero también a la música, y alegría. En el presente artículo buscamos la reflexión, y honrar a aquellos que han sido víctimas del crimen imperante en todo el país.

DEFENSORES DE DERECHOS HUMANOS

Hasta el 14 de septiembre, al menos diez defensores de Derechos Humanos habían sido asesinados, aunque algunos afirman que la cifra se extiende a diecisiete.

Los que más sufren de este atroz crimen son aquellos que defienden los derechos de las comunidades indígenas, el último caso fue el de Julián Carrillo, líder de la comunidad Tarahumara, quien fue asesinado en las montañas de la Sierra Madre, Chihuahua. La misma suerte corrió el líder de la comunidad Wixárika de Nayarit, Margarito Díaz González, a quien le dispararon a quemarropa por un sujeto que irrumpió a su hogar.

Pilar Tavera Gómez, afirma que una de las situaciones de mayor gravedad es que cerca del 50% de las agresiones contra personas defensoras de derechos humanos son cometidas por funcionarios públcios.

Son los últimos dos defensores de derechos humanos que han muerto, o por lo menos de los cuales tenemos registro.

ACTIVISTAS AMBIENTALES

El año 2017 fue el más mortífero para los defensores del medio ambiente alrededor del mundo, pues se registraron 207 asesinados, la mayoría se llevó a cabo en América Latina.

Particularmente, en México, suman 29 activistas ambientales asesinados. De esta forma, podemos ubicar a Miguel Vásquez, líder Huichol que defendió la propiedad de las tierras de los indígenas fue abatido cuando salía de un hospital. Isidro Baldenegro, el galardonado líder tarahumara, fue asesinado a manos de un hombre, de 25 años.

A inicios de este año tenemos el asesinato de la activista Guadalupe Campanur, defensora de los bosques mexicanos, quien fue estrangulada y su cuerpo fue dejado en una carretera junto con su credencial.

PERIODISTAS

México se ha caracterizado por ser un país peligroso, aún más para los periodistas.

Son trece los periodistas que han sido asesinados en lo que va del 2018, siendo el último el comunicador Sergio Martínez González, quién últimamente se había desempeñado como propietario de un bar, “El Dengue”.

A inicios de año tuvimos el asesinato de José Gerardo Martínez, colaborador del Universal; Carlos Domínguez, periodista tamaulipeco; Alicia Díaz González, laboraba en el Financiero; Juan Carlos Huerta, conductor radiofónico de Sin Reservas; la fotoperiodista María del Sol Cruz Jarquín, entre otros más.

VÍCTIMAS DE LA GUERRA CONTRA EL CRIMEN

Entre diciembre del 2006 hasta abril del 2018, se contabilizan, al menos, 250, 547 asesinatos. Tan sólo el 2017 fue nombrado como el año más violento de los últimos veinte años. Esto sin mencionar a las víctimas de desaparición forzada de las cuales todavía no se sabe su paradero.

México vive momentos complicados, eso lo tenemos bien claro, hay una enorme crisis humanitaria provocada por crímenes de lesa humanidad que impide nuestro paso hacia ese tan anhelado primer mundo. No se respetan los Derechos Humanos, la defensa de estos, el reportar o informar el infierno que vivimos termina siendo un delito que se castiga con la muerte.

Los que hoy gozamos de vida y salud tenemos una obligación, no olvidar a aquellos que lucharon por un heredarnos un México mejor, y mantener vigente esa incesante lucha que nunca va a terminar. Si logramos que nuestra voz sea cada vez más fuerte, será cada vez más difícil que puedan silenciarnos, y si nos silencian, lo cual dudo, ese silencio hará ruido en cada país y otros despertaran a seguir nuestra lucha.

Por lo pronto, hoy nosotros tenemos la responsabilidad irrestricta de honrar a nuestros muertos, y hacerles saber que sus decesos no han sido en vano.