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Un minuto de silencio #CartónMPV de Armando B

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“Le digo a Bashar que la ha matado; que puedes matarnos de hambre, puedes matarnos de sed, puedes encarcelarnos, puedes torturarnos, puedes dejarnos huérfanos, puedes matarnos; pero, no vas a poder cambiar lo que hay en nuestros corazones”.

Niña Siria

No encuentro palabras para describir el pesar que me provoca los eventos ocurridos en Siria, tal vez, se podría resumir a que desperté con la esperanza de que todo lo que leí, vi y escuché, la noche anterior, en las noticias, fuera tan solo producto de una pesadilla, pero no fue así.

Me gustaría decir que esto no es la antesala de una posible tercera guerra mundial, pero lo cierto es que, la posible existencia de ésta se definirá por una moneda que ahora está en el aire y fue lanzada por los hombres a quienes les interesa más la supremacía de sus países, imposición de su régimen, que la paz y seguridad de sus pueblos, los cuales sufren las consecuencias de los actos de irracionalidad que realizan sus gobernantes.

No sé cuántas veces más el gobierno sirio atacará a su propia gente, ni cuantos bombardeos más tengan que hacer Estados Unidos, Reino Unido y Francia para defender a los desprotegidos; tampoco sé la intensidad con la cual Rusia defenderá a Siria, y quizá nadie lo sabe.

Es cierto que hoy no vivimos una realidad favorecedora, en realidad, remamos contracorriente mientras sobre nosotros cae una lluvia torrencial. La tormenta se podrá prolongar durante un largo tiempo, pero eventualmente volverá a salir el sol, entonces nos parecerá una pesadilla todo lo que hemos vivido.

Confío que tarde o temprano, espero más temprano que tarde, la libertad prevalecerá sobre la represión, opresión, y sobre los dictadores que pretenden legitimar su poder mediante la intimidación y el sufrimiento de su gente.

Bien lo decía Chaplin: “El odio de los hombres pasará y caerán los dictadores, y el poder que le quitaron al pueblo se le reintegrará al pueblo, y así mientras el hombre exista, la libertad no perecerá.”

Yo sueño con un día en que la oposición no tenga que esconderse de la muerte por expresar sus ideas; un día en que la única preocupación de los niños sea por educarse, divertirse, gozar su niñez y no por esconderse de las constantes balas y explosiones; un día en que la democracia, y la libre determinación triunfen sobre la imposición y sumisión.

Quizá es muy banal e ingenuo soñar con un mundo así, pero siempre he considerado que para construir algo, primero debemos imaginarlo, por más “imposible” que pueda parecer, después de todo, ¿Qué es un ser humano sin un sueño?

¿Cómo podemos arrebatarle el sueño de algún día vivir en paz a un niño que hoy sufre por la guerra?

No apoyo la postura de Putin que pretende defender, a toda costa, a su país aliado; tampoco considero que la opción bélica que propuso Trump, May y Macron sea la correcta, pero algo es cierto, mientras nadie intervenga en el conflicto sirio, el problema seguirá agravándose, y más mujeres, hombres, niñas y niños inocentes seguirán muriendo.

Ahora son los niños, muchos de ellos huérfanos, quienes piden ayuda, y eso se ve reflejado en los innumerables videos que circulan por internet. No sería ética, moral ni políticamente correcto que los líderes mundiales hicieren caso omiso a los gritos que se escuchan mientras el mundo calla fingiendo que todo anda bien, porque más allá de tener culturas, religiones o nacionalidades distintas, somos parte de una misma raza, y compartimos una misma madre, que es la tierra.

Podemos guardar un minuto de silencio por cada ataque terrorista que sucede en alguna capital importante del mundo, sin embargo, Siria merece que hagamos un minuto de silencio por cada persona que pidió ayuda y hoy, está muerta, entonces callaríamos meses por tristeza, indignación y vergüenza.