Autoconstrucción en CDMX y Edomex responde a diferencias en precios del suelo y necesidades familiares

Notipress.- La autoconstrucción de vivienda en la Ciudad de México y el Estado de México responde a diferentes condiciones territoriales y necesidades familiares. Mientras en la capital el aprovechamiento del espacio disponible puede ser una prioridad, en los municipios conurbados mexiquenses la construcción progresiva de viviendas permite adaptar y ampliar los espacios conforme cambian las necesidades de los hogares y sus posibilidades económicas.

Una de las diferencias se observa en los precios de referencia del suelo para construcción de vivienda. El Programa Institucional del Instituto Nacional del Suelo Sustentable 2025-2030, con información de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, reporta un promedio de 23,926.79 pesos por metro cuadrado en la Ciudad de México, frente a 7,280.81 pesos en el Estado de México.

Estos valores reflejan condiciones distintas de acceso al suelo, aunque no permiten explicar por sí solos las decisiones de construcción de cada familia. La disponibilidad de espacio, las necesidades habitacionales y los recursos económicos también intervienen en la manera en que los hogares desarrollan o modifican sus viviendas.

La relevancia de la autoproducción se extiende al conjunto del sector habitacional mexicano. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el sector vivienda generó alrededor de 1.69 billones de pesos corrientes durante 2024, equivalentes al 5.4% del producto interno bruto nacional. Dentro de esa actividad, la autoproducción representó 55.6% del PIB del sector vivienda.

Para Materiales San Cayetano Express, empresa que cuenta con ocho tiendas en el Valle de México y el Estado de México, las diferencias entre localidades representan una oportunidad para acercar materiales, orientación y capacitación a las personas que construyen o mejoran sus viviendas.

“La autoconstrucción refleja la capacidad de las familias para tomar decisiones sobre su patrimonio y avanzar de acuerdo con sus posibilidades. El reto es acompañar ese esfuerzo con información, materiales adecuados y orientación para que cada etapa de la obra se realice de la mejor manera posible”, señaló Oscar Montoya, gerente general de Materiales San Cayetano.

El financiamiento constituye otro elemento relevante para comprender la construcción progresiva. Según las estadísticas del Sistema Nacional de Información e Indicadores de Vivienda (SNIIV), basadas en la ENIGH 2024, alrededor de 87 de cada 100 viviendas autoproducidas se financiaron con recursos propios de los hogares.

Esta dependencia de los ingresos y ahorros familiares ayuda a explicar por qué muchas obras avanzan por etapas. Las familias pueden distribuir sus inversiones conforme reúnen recursos y establecen prioridades para mejorar o ampliar sus espacios habitacionales.

En ese contexto, la información sobre las características y aplicaciones de los materiales adquiere importancia. La autoproducción permite a los hogares participar directamente en el desarrollo de su patrimonio, pero la falta de conocimientos técnicos durante la construcción puede comprometer la seguridad de las viviendas.

Capacitación técnica para acompañar la autoconstrucción

Como parte de su actividad en el Valle de México y el Estado de México, Materiales San Cayetano Express impulsa capacitaciones en sus tiendas para acercar conocimientos sobre materiales y procesos constructivos.

Estas actividades están dirigidas a personas interesadas en mejorar sus propias viviendas y también pueden contribuir al desarrollo de habilidades para ofrecer servicios de construcción en sus comunidades.

“Cuando una persona adquiere conocimientos sobre materiales y procesos constructivos, puede aplicarlos en su propia vivienda y también encontrar oportunidades para generar ingresos. Queremos que nuestras tiendas sean espacios donde el autoconstructor encuentre orientación y las personas desarrollen habilidades útiles para su futuro laboral”, explicó Montoya para NotiPress.

La capacitación plantea así una posibilidad adicional para quienes participan en la autoconstrucción: adquirir conocimientos aplicables al patrimonio familiar y desarrollar capacidades que podrían aprovecharse en actividades de autoempleo en el sector de la construcción.

Desde la perspectiva empresarial, conocer las necesidades de cada localidad también puede orientar la disponibilidad de productos, la asesoría y los programas de formación. Los datos agregados de demanda por sucursal y la información sobre los cursos impartidos podrían ayudar a identificar tendencias y fortalecer estas iniciativas.

Las diferencias entre la Ciudad de México y el Estado de México muestran que la autoconstrucción no responde a una única realidad habitacional. Los precios del suelo, la disponibilidad de espacio y el financiamiento familiar condicionan las decisiones de los hogares.

En ambas entidades, acercar materiales adecuados y orientación técnica para la autoconstrucción puede contribuir a que las familias tomen decisiones mejor informadas durante las distintas etapas de construcción, con atención a la seguridad de sus viviendas y al aprovechamiento de sus recursos.