Más de 4 mil visitantes de 12 países han pasado por el Centro de Experiencia de Hikvision para las Américas durante su primer año

Notipress.- El Centro de Experiencia de Hikvision para las Américas (CEA) cumplió su primer aniversario tras recibir a más de 4 mil visitantes provenientes de 12 países. El espacio está orientado a realizar demostraciones prácticas de tecnologías de seguridad electrónica y facilitar el intercambio de conocimientos entre fabricantes, integradores, consultores y responsables de proyectos en América Latina.

La iniciativa se desarrolla en un mercado regional donde la digitalización empresarial, la protección de infraestructura crítica y los riesgos físicos y cibernéticos impulsan la demanda de soluciones de seguridad. De acuerdo con Grand View Research, el mercado de seguridad en América Latina generó cerca de 6,950 millones de dólares en 2024, con una proyección de crecimiento anual compuesto de 8.5% entre 2025 y 2030.

En este contexto, las organizaciones enfrentan el desafío de incorporar nuevas herramientas a infraestructuras que pueden presentar diferencias en sus características técnicas, sistemas instalados y capacidades de operación.

Luis Lee, director de Marketing y Servicios Técnicos de Hikvision Americas, explicó en información para NotiPress que estas condiciones hacen necesario evaluar cómo interactúan los dispositivos y qué requerimientos implica su implementación antes de trasladar una solución a las instalaciones del cliente.

El directivo destacó que el CEA funciona como un espacio para conocer las posibilidades de integración tecnológica y compartir experiencias sobre su aplicación en los distintos mercados latinoamericanos.

Durante su primer año, el centro recibió visitantes interesados en conocer el funcionamiento conjunto de diferentes soluciones, así como sus requerimientos de configuración, compatibilidad y operación.

Demostraciones prácticas para evaluar tecnologías de seguridad

Una de las funciones del Centro de Experiencia para las Américas consiste en permitir que los especialistas observen cómo interactúan distintos sistemas de seguridad mediante demostraciones prácticas.

Estas actividades incluyen tecnologías relacionadas con videovigilancia, control de acceso, alarmas y plataformas de gestión, cuya integración puede requerir configuraciones específicas según la infraestructura disponible.

La convergencia de estos sistemas amplía las posibilidades de la seguridad electrónica. Sin embargo, la utilidad de cada herramienta depende también de su capacidad para intercambiar información y trabajar de manera coordinada con otros dispositivos.

Lee señaló que tecnologías como la inteligencia artificial (IA) y el Internet de las cosas (IoT) permiten relacionar información procedente de diferentes equipos, aunque su aprovechamiento está condicionado por la interoperabilidad entre sistemas de seguridad.

Por ello, las pruebas previas a la implementación pueden ayudar a revisar compatibilidades, identificar restricciones y reconocer ajustes necesarios para que una solución funcione dentro de una infraestructura determinada. Estas evaluaciones también permiten analizar aspectos relacionados con la capacidad de procesamiento, la gestión de datos y la experiencia de los operadores.

Un dispositivo puede cumplir individualmente con sus especificaciones técnicas, pero su funcionamiento dentro de un proyecto depende de cómo se relaciona con los demás componentes y de las necesidades que busca atender.

En este sentido, las demostraciones del CEA permiten anticipar posibles dificultades de integración que no siempre resultan evidentes al consultar las características técnicas de un producto.

Intercambio de conocimientos entre especialistas de América Latina

Además de las demostraciones, el centro ofrece un espacio para que fabricantes, integradores, consultores y usuarios finales compartan experiencias relacionadas con la implementación y operación de tecnologías de seguridad.

Esta interacción permite examinar diferentes alternativas y considerar aspectos como confiabilidad, facilidad de uso y mantenimiento de los sistemas de seguridad electrónica, de acuerdo con las condiciones de cada proyecto.

Para Hikvision, las diferencias entre los mercados latinoamericanos representan un elemento relevante en el desarrollo de estas actividades. Los proyectos pueden enfrentar distintas condiciones de infraestructura, niveles de madurez tecnológica, sistemas previamente instalados y capacidades locales de implementación.

Estas características hacen que una solución utilizada en determinado entorno no necesariamente responda de la misma manera a las necesidades de otra organización.

“En América Latina, los proyectos de seguridad deben considerar las diferencias en infraestructura, madurez tecnológica, sistemas instalados y capacidades locales de implementación. Desde el CEA queremos seguir impulsando el intercambio de experiencias entre especialistas, identificar buenas prácticas y acercar nuevas posibilidades de integración tecnológica a los distintos mercados de la región”, señaló Lee.

El directivo agregó que el primer aniversario representa un punto de partida para ampliar la colaboración y generar más espacios de conocimiento entre los participantes del sector.

La empresa busca que estas actividades contribuyan a identificar alternativas de integración acordes con las necesidades de las organizaciones y las condiciones donde operan.

El balance de más de 4 mil visitantes de 12 países durante el primer año del CEA refleja el alcance regional de sus actividades de demostración e intercambio tecnológico.

En un mercado donde convergen sistemas de videovigilancia, analítica avanzada y control de acceso, la posibilidad de examinar su funcionamiento conjunto ofrece a los especialistas referencias para evaluar las condiciones de implementación antes de desarrollar proyectos en instalaciones reales.