La Diócesis de Roma iniciará el 6 de noviembre de 2026 la investigación diocesana sobre la vida y las virtudes de Lorenzo Cuneo, un joven scout y voluntario de Cáritas que murió a los 28 años tras ser atropellado por un camión cuando se detuvo para auxiliar a un conductor en la autopista A1.

La Iglesia católica en Roma comenzará oficialmente el proceso de investigación sobre la vida, las virtudes heroicas y la reputación de santidad de Lorenzo Cuneo, un joven laico cuya trayectoria estuvo marcada por el compromiso religioso, el voluntariado y la atención a personas en situación de vulnerabilidad.

La ceremonia de apertura tendrá lugar a las 12:00 horas del viernes 6 de noviembre, en el Salón de la Conciliación del Palacio Apostólico de Letrán. Durante el acto quedará constituido el tribunal diocesano que tendrá la responsabilidad de reunir testimonios y documentos para examinar si Cuneo vivió las virtudes cristianas de manera heroica.

El postulador de la causa, Paolo Vilotta, explicó a EWTN News Español que la iniciativa comenzó a plantearse alrededor de 2011 o 2012, después de que los padres del joven se acercaran para explorar la posibilidad de promover su beatificación. Desde entonces se ha desarrollado una investigación preliminar basada en testimonios de familiares, amigos, sacerdotes y otras personas que lo conocieron.

Una vida vinculada a la fe, el escultismo y la naturaleza

Nacido y criado en Roma, Lorenzo Cuneo encontró en el movimiento scout un espacio para fortalecer su formación humana y espiritual. De acuerdo con Vilotta, desde su juventud mantuvo una estrecha relación con la Iglesia y desarrolló una forma de vivir la fe vinculada al servicio, la fraternidad y la responsabilidad hacia los demás.

Entre los rasgos que marcaron su personalidad también destacó su interés por la naturaleza y la protección del medio ambiente. Durante los años noventa participó en iniciativas de carácter cívico y político relacionadas con la ecología, incluso mediante una candidatura independiente para promover estos temas en el Ayuntamiento de Roma.

Su compromiso no se limitó a las actividades locales. Durante los conflictos en la antigua Yugoslavia, viajó a los Balcanes para participar en labores humanitarias dirigidas a personas afectadas por la guerra. Según el postulador, su ayuda no consistía únicamente en entregar recursos materiales, sino también en ofrecer acompañamiento, cercanía y consuelo a jóvenes y familias que habían sufrido las consecuencias del conflicto.

El servicio a las personas en situación de vulnerabilidad

En Roma, Cuneo también impulsó actividades de asistencia a personas sin hogar. De acuerdo con el testimonio de Vilotta, organizó recorridos semanales durante los cuales, cada jueves, salía a las calles para distribuir alimentos y brindar apoyo a quienes vivían en condiciones de precariedad.

El postulador considera que estas acciones reflejan una espiritualidad en la que el amor a Dios se traducía en atención concreta al prójimo. En su interpretación, Cuneo reconocía en cada persona la presencia de Cristo y entendía la solidaridad como una expresión de su vocación cristiana.

El accidente que marcó el final de su vida

El episodio que dio mayor notoriedad a su historia ocurrió cuando circulaba por la autopista A1. Al advertir que otro automovilista necesitaba ayuda, decidió detenerse para auxiliarlo. Sin embargo, mientras realizaba esa intervención fue atropellado por un camión y murió en el lugar a los 28 años.

Para quienes promueven la causa, este último gesto guarda relación con el compromiso de servicio que caracterizó su trayectoria. Vilotta señaló que su decisión de ayudar a otra persona fue coherente con una vida en la que, de manera habitual, se ponía a disposición de quienes necesitaban apoyo.

Una investigación antes de cualquier reconocimiento oficial

La apertura de la causa no significa que la Iglesia haya reconocido oficialmente la santidad de Lorenzo Cuneo. Se trata del inicio de un procedimiento formal que busca determinar, mediante una investigación documentada, si existen elementos suficientes para reconocer que practicó las virtudes cristianas de manera heroica.

Durante esta etapa se recibirán declaraciones de familiares, amistades, sacerdotes y otras personas que tuvieron contacto directo con él. También serán examinados sus escritos personales, diarios y documentos conservados por su familia, además de los materiales reunidos durante la investigación preliminar.

El tribunal diocesano estará integrado por un delegado episcopal, un promotor de justicia y un notario. De manera paralela, una comisión histórica tendrá a su cargo localizar, organizar y analizar la documentación relacionada con la vida del joven.

Una vez concluida la investigación en Roma, el expediente será remitido al Dicasterio para las Causas de los Santos, organismo de la Santa Sede encargado de evaluar la documentación y determinar si existen fundamentos para continuar el procedimiento. Si posteriormente se reconociera la heroicidad de sus virtudes, Cuneo podría recibir el título de venerable, una etapa previa dentro del camino hacia la beatificación.

El proceso busca reconstruir de manera rigurosa la vida de un joven cuya trayectoria combinó la espiritualidad, el compromiso social y el servicio a los demás. Sus promotores consideran que los testimonios directos y los documentos disponibles permitirán examinar con mayor precisión la coherencia entre sus convicciones religiosas y sus acciones.