El veto del Atlético de Madrid al Barcelona abre una nueva posibilidad para Arsenal, aunque el club londinense todavía debe convencer a Julián Álvarez y alcanzar un acuerdo económico por el delantero argentino.
El futuro de Julián Álvarez entró en una etapa todavía más tensa en los últimos días del mercado de fichajes. El Atlético de Madrid cerró públicamente la puerta a una negociación con el Barcelona y, con ello, Arsenal aparece como una de las alternativas más viables para el delantero argentino si finalmente abandona el Metropolitano.
La postura del club madrileño quedó confirmada por su Consejo de Administración. De acuerdo con Reuters, el Atlético rechazó de manera firme cualquier posibilidad de traspasar a Álvarez al Barcelona después de las declaraciones públicas del presidente Joan Laporta. La entidad rojiblanca incluso cuestionó la forma en que el conjunto catalán condujo su interés por el futbolista.
La Cadena SER informó que el Atlético había comunicado por escrito a Álvarez que, si pretendía salir este verano, debía llegar una oferta de 150 millones de euros antes del 20 de junio. Esa propuesta no se presentó dentro del plazo establecido, un detalle que ahora pesa en las negociaciones.
En este escenario, Arsenal permanece atento. El interés del equipo dirigido por Mikel Arteta no es nuevo y, según reportes de ESPN recogidos por medios como Récord, el delantero argentino se convirtió en uno de los objetivos prioritarios del conjunto inglés.
El problema es que una cosa es tener una vía abierta con el Atlético y otra, muy distinta, convencer al jugador. Julián Álvarez ha manifestado su deseo de jugar en el Barcelona, por lo que Arsenal necesita conseguir que el proyecto deportivo del club londinense resulte suficientemente atractivo para cambiar sus planes.
Arteta cuenta con argumentos importantes. El técnico español considera que Álvarez puede aportar movilidad, capacidad de asociación y gol a un ataque que busca dar un salto definitivo. Además, Arsenal compite habitualmente por los principales objetivos de la Premier League y mantiene como aspiración luchar por los grandes títulos europeos.
Hay otro nombre que puede resultar determinante en las conversaciones. Andrea Berta, actual director deportivo del Arsenal, conoce profundamente al Atlético después de haber trabajado durante años en la estructura deportiva del club madrileño. Además, participó en la operación que llevó a Álvarez desde el Manchester City al Atlético en 2024.
Esa relación podría facilitar el diálogo, aunque no elimina el principal obstáculo: el precio. Reuters y otros medios coinciden en que el Atlético no contempla una salida sencilla del delantero y que su posición económica se encuentra muy por encima de lo que normalmente representa una operación de estas dimensiones.
Arsenal también podría intentar utilizar jugadores como parte de una eventual operación. Algunos reportes han mencionado a Gabriel Jesus e incluso a Viktor Gyökeres como posibles piezas dentro de diferentes escenarios, aunque estas fórmulas no han sido confirmadas oficialmente por ninguno de los clubes.
Mientras tanto, el Atlético intenta contener una situación que se ha vuelto incómoda. Álvarez llegó procedente del Manchester City en 2024 y, según los registros oficiales del club, continúa siendo jugador rojiblanco para la temporada 2026-2027. En sus primeras dos campañas en Madrid se convirtió en una pieza importante del ataque y ha dejado una producción ofensiva que explica por qué su posible salida genera tanta atención.
La tensión tampoco se limita a los despachos. La afición del Atlético expresó su descontento con el argentino durante el partido ante Villarreal, mientras que Álvarez se ha encontrado en medio de una disputa en la que confluyen sus aspiraciones personales, la postura de su club y el interés de otros grandes equipos europeos.
Por ahora, Arsenal no tiene asegurado el fichaje. Mikel Arteta evitó confirmar públicamente cualquier negociación y mantuvo la postura habitual de no hablar de jugadores que pertenecen a otros clubes. El Atlético, por su parte, ha sido mucho más contundente al cerrar la puerta al Barcelona, pero no ha anunciado un acuerdo con los londinenses.
Es por ello que las últimas horas del mercado pueden ser decisivas. Arsenal tiene capacidad económica, un proyecto deportivo atractivo y a un director deportivo que conoce perfectamente al Atlético. Pero todavía necesita resolver las dos preguntas fundamentales: cuánto está dispuesto a pagar y, sobre todo, si puede convencer a Julián Álvarez de que Londres sea el destino que realmente quiere.


