Pete Hegseth podría enfrentar un juicio político por presuntos crímenes de guerra y abuso de poder

Notipress.- La derrota del Partido Republicano en las elecciones de medio término de Estados Unidos ha alterado el mapa político del país, lo cual ha dejado a ciertos funcionarios expuestos al escrutinio por parte de la mayoría demócrata en ambas cámaras legislativas. Entre ellos, se encuentra el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien enfrenta una iniciativa de juicio político por presuntos abusos de poder, violaciones constitucionales y crímenes de guerra. La nueva correlación de fuerzas en el Congreso abre la posibilidad de que las acusaciones contra el jefe del Pentágono cobren mayor impulso político.

El legislador republicano Thomas Massie ya había presentado en septiembre de 2026 una resolución de impeachment con ocho cargos contra Hegseth. La iniciativa cuestiona decisiones militares adoptadas durante su gestión, especialmente aquellas relacionadas con la guerra contra Irán y las operaciones estadounidenses en otros territorios.

¿Cuáles son las acusaciones contra Pete Hegseth?

Entre los principales señalamientos de Massie figuran:

– Guerra contra Irán sin autorización: Haber conducido operaciones militares durante más de 90 días sin una declaración formal de guerra ni autorización del Congreso, en presunta violación de la Constitución y la Resolución de Poderes de Guerra de 1973.

– Desobediencia al Congreso: Haber ignorado una directiva aprobada por ambas cámaras legislativas que exigía retirar las fuerzas estadounidenses del conflicto con Irán.

– Víctimas civiles y presuntos crímenes de guerra: Haber desmantelado mecanismos de protección de civiles, en el contexto de operaciones a las que se atribuyen más de 200 muertes en Irán, incluido un ataque contra una escuela en Minab.

– Bombardeos no autorizados en Yemen: Haber participado en operaciones militares realizadas sin la correspondiente autorización legislativa.

– Ejecuciones extrajudiciales: Haber ordenado ataques contra presuntos narcotraficantes en el Caribe y el Pacífico, con más de 221 muertes denunciadas sin procesos judiciales previos.

– Captura de Nicolás Maduro: Haber dirigido operaciones militares relacionadas con la captura del entonces lider chavista sin autorización ni debate previo del Congreso.

– Represalias contra un senador: Haber utilizado recursos del Departamento de Defensa para intimidar y perjudicar al senador demócrata Mark Kelly, incluyendo intentos de retirarle beneficios de jubilación militar por sus críticas públicas.

La derrota republicana aumenta la presión política

El escenario legislativo posterior a las elecciones podría favorecer los intentos de destitución. Los demócratas ya habían presionado para remover a Hegseth y, con una mayoría más sólida en ambas cámaras, tendrían mayores posibilidades de impulsar el procedimiento.

Mientras tanto, Donald Trump consultó a sus asesores sobre la continuidad del secretario de Defensa, de acuerdo con información difundida por CBS News.

Pero las acusaciones variaron. Algunos integrantes de la administración apuntaron al almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos, y al general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, por sus responsabilidades en la conducción de la guerra contra Irán. Otros sectores dirigen directamente sus cuestionamientos a Hegseth.

Trump respalda a Hegseth pese a las especulaciones

Consultado el miércoles sobre la posibilidad de sustituir al jefe del Pentágono, el presidente respondió:

“No, creo que está haciendo un muy buen trabajo”.

Asimismo, la portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, aseguró que el mandatario “tiene plena confianza en el secretario Hegseth”.

Han surgido rumores sobre posibles sucesores, entre ellos el gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien ahora dará paso a Byron Donalds. Aun así, no existe una designación anunciada.

La eventual apertura de un juicio político dependería del avance de la iniciativa en la Cámara de Representantes. Una acusación aprobada por esa cámara daría paso al juicio en el Senado, donde una condena requeriría el respaldo de dos tercios de los senadores presentes.

¿Y Trump?

Otra posibilidad que se barajó fue un impeachment contra el mandatario. Al ser consultado por la prensa si le preocupa que los demócratas le hagan un juicio político, Trump aseguró que “ni un poco”. El presidente señaló que eso “destruiría al Partido Demócrata, porque sería un juicio político sin motivo. ¿Por qué? ¿Por tener un país exitoso?”.

Los demócratas han presentado argumentos para enjuiciar a Trump en múltiples ocasiones. Luego de esquivar dos impeachment en 2019 y 2021, el partido ha vuelto a proponer bases de juicio político basándose en posibles violaciones constitucionales relacionadas con las tensiones y operaciones militares contra Irán, argumentando que la administración ha ignorado la autoridad del Congreso para declarar la guerra.

Los demócratas también acusan al presidente de utilizar la Oficina Oval para beneficio económico propio y de su familia. Por otro lado, la oposición califica las tácticas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) como “inhumanas” y “erróneas” y acusa a la administración de un abuso de poder administrativo por supuestas detenciones ilegales y tácticas de intimidación sistémica.

Asimismo, los demócratas denunciaron el desvío y la retención ilegal de fondos presupuestarios federales previamente asignados por el Congreso a distritos gobernados por legisladores de la oposición, utilizándolos como herramienta de presión política.