Aunque sigas usando GLP-1, tu peso podría estancarse por cambios en la respuesta del organismo al medicamento

Notipress.- Seguir un tratamiento para adelgazar, controlar el apetito y observar que la báscula deja de moverse puede generar dudas sobre la eficacia del medicamento. Sin embargo, esta situación no necesariamente significa que los fármacos GLP-1 hayan dejado de funcionar, pues existen diferentes explicaciones clínicas para ese estancamiento.

A pesar de que la pérdida de peso se detenga, el medicamento podría continuar regulando el apetito sin producir los resultados esperados. Así lo plantea el Hospital Houston Methodist en información exclusiva para NotiPress, donde distingue diferentes respuestas clínicas durante estos tratamientos.

“Cuando alguien dice que su GLP-1 no está funcionando, eso puede significar muchas cosas diferentes”, señala el Dr. Vadim Sherman, director médico de Cirugía Bariátrica y Metabólica del hospital.

Por qué los GLP-1 dejan de producir los resultados esperados

Durante las primeras etapas del tratamiento, algunos pacientes experimentan una reducción considerable de peso que posteriormente disminuye conforme el organismo se adapta. Según Sherman, permanecer un mes sin adelgazar después de perder uno o dos kilos semanales puede considerarse un estancamiento.

También existen personas que no experimentan cambios importantes en el apetito ni alcanzan una pérdida de peso significativa desde el inicio. En otros casos, el medicamento produce resultados inicialmente, pero su efecto sobre el peso puede volverse menos pronunciado con el tiempo.

Los ensayos clínicos citados por Houston Methodist muestran pérdidas promedio cercanas al 15% y 21% del peso corporal con semaglutida y tirzepatida. No obstante, entre 10% y 15% de los participantes perdió menos del 5% de su peso, considerado un umbral clínico relevante.

Otro factor corresponde a las expectativas individuales, especialmente cuando los pacientes buscan alcanzar objetivos superiores a los resultados que estos medicamentos pueden proporcionar.

“Los pacientes suelen tener una meta personal que quieren alcanzar, pero el medicamento podría no ser suficiente para llegar a ella”, explicó Sherman.

¿Cuándo considerar otras alternativas para bajar de peso?

Ante resultados insuficientes, los especialistas pueden revisar la alimentación, actividad física, respuesta del apetito y evolución del peso durante el tratamiento. Dependiendo de cada caso, las alternativas incluyen modificar la dosis, cambiar de medicamento o combinar diferentes estrategias para mejorar los resultados.

Sherman también advierte que mantener un tratamiento sin beneficios suficientes puede representar un gasto considerable, especialmente cuando aumentar la dosis no mejora la respuesta.

“Si un paciente no responde muy bien a los medicamentos para bajar de peso, podría no tener sentido que siga tomándolos”, señala el especialista.

Entre las alternativas disponibles aparece la cirugía bariátrica, particularmente mediante procedimientos como manga gástrica y bypass gástrico, que modifican el funcionamiento digestivo. Según la información del hospital, estas intervenciones pueden producir pérdidas aproximadas del 25% al 30% o más del peso corporal total.

Sin embargo, Sherman señala que la cirugía no resulta adecuada para todos los pacientes y que la elección depende de sus características particulares. Para algunas personas, los medicamentos pueden ser suficientes, mientras otras podrían necesitar un enfoque diferente para conseguir resultados más sostenidos.

“No se trata de agotar todas las opciones de medicamentos y después considerar la cirugía; el tratamiento se adapta a cada paciente”, concluyó Sherman.