La presencia de Nikola Jokic provocó entusiasmo entre los aficionados que asistieron al entrenamiento de los Denver Nuggets en la Arena Ciudad de México. El tres veces Jugador Más Valioso de la NBA encabezará el encuentro frente a los Indiana Pacers, programado para este sábado 7 de noviembre, en un partido que representa el número 35 de la liga en territorio mexicano desde 1992.
La NBA volvió a colocar a México en el centro de su calendario internacional. Esta vez, la atención se concentra en Nikola Jokic, estrella de los Denver Nuggets, quien recibió una cálida bienvenida durante la práctica previa al encuentro contra los Indiana Pacers en la Arena Ciudad de México.
Desde las tribunas, niños y aficionados corearon «¡Number one!» al observar al basquetbolista serbio, considerado uno de los jugadores más destacados de la actualidad. Jokic, ganador de tres premios al Jugador Más Valioso, agradeció el recibimiento y reconoció la importancia de llevar partidos de temporada regular a distintas ciudades del mundo.
En declaraciones a la Agencia France-Presse (AFP), el pívot recordó que su equipo ya había participado en encuentros internacionales en Abu Dabi y Londres. Ahora, dijo, jugar en Ciudad de México representa una oportunidad para acercarse a una afición que sigue con entusiasmo el baloncesto profesional.
Un encuentro histórico para la NBA en México
El partido entre Denver e Indiana será el número 35 de la NBA en México desde 1992, cuando la liga comenzó a organizar encuentros de exhibición en el país. De ese total, 16 corresponden a partidos de temporada regular y 19 a juegos de pretemporada.
La cifra confirma la relevancia de México como una de las principales sedes internacionales de la competición. De acuerdo con información oficial de la NBA, ningún otro país fuera de Estados Unidos y Canadá ha recibido tantos encuentros de la liga.
Además, el encuentro forma parte de la estrategia de expansión internacional de la organización, que busca fortalecer su presencia en mercados donde existe una afición consolidada y un creciente interés por el baloncesto. Para la Ciudad de México, recibir nuevamente un partido oficial significa también proyectar su capacidad para albergar eventos deportivos de alcance mundial.
La altitud, un factor que podría influir en el partido
Uno de los aspectos que llamó la atención de los jugadores fue la altitud de la capital mexicana, situada aproximadamente a 2,240 metros sobre el nivel del mar. La diferencia es considerable frente a los cerca de 1,609 metros de Denver y los aproximadamente 200 metros de Indianápolis, ciudad sede de los Pacers.
Jokic recordó que los equipos que visitan Denver suelen necesitar cierto tiempo para adaptarse a las condiciones de altura. Sin embargo, la Ciudad de México se encuentra todavía más elevada, por lo que ambos conjuntos tendrán que administrar el esfuerzo físico, especialmente durante los momentos de mayor intensidad.
Pascal Siakam, una de las principales figuras de Indiana, también reconoció que será necesario lidiar con estas condiciones, aunque anticipó un encuentro atractivo para los aficionados. La resistencia física, la recuperación entre periodos y la capacidad para mantener la intensidad podrían convertirse en factores relevantes.
Siakam asumirá el liderazgo de Indiana
Los Pacers llegarán al encuentro con algunas ausencias importantes. La más significativa es la de Tyrese Haliburton, su base estelar, quien continúa fuera de actividad por una lesión en los isquiotibiales. También permanece indisponible T. J. McConnell, afectado por una lesión similar.
La situación ha complicado el comienzo de temporada de Indiana. No obstante, el equipo consiguió recuperar terreno al derrotar 107-103 a los Memphis Grizzlies el miércoles 4 de noviembre, resultado con el que puso fin a una racha de cinco derrotas consecutivas. Andrew Nembhard aportó 22 puntos y Siakam terminó con 20.
El ala-pívot camerunés tendrá, por tanto, una responsabilidad mayor en la ofensiva de Indiana. Su capacidad para generar puntos, disputar rebotes y asumir el liderazgo dentro de la cancha será fundamental frente a un equipo que cuenta con una de las figuras más dominantes de la competición.
Siakam reconoció que las lesiones han representado una dificultad para el conjunto, que necesita recuperar jugadores y encontrar estabilidad en su alineación. También destacó la calidad de Denver, equipo que conquistó el campeonato de la NBA en 2023 y que conserva buena parte de su núcleo competitivo.
Jokic y el atractivo de una estrella internacional
La presencia del serbio representa uno de los principales atractivos del encuentro. Su capacidad para combinar anotación, rebotes y asistencias lo ha convertido en un jugador singular dentro de la NBA. A diferencia de otros pívots tradicionales, Jokic participa activamente en la construcción ofensiva y suele funcionar como organizador del juego de Denver.
El reconocimiento de sus colegas y de distintas figuras históricas de la liga no parece haber modificado su actitud. Consultado sobre los elogios que lo colocan entre los mejores jugadores del momento, el serbio respondió con modestia y recordó que la competición cuenta con una enorme cantidad de talento.
Para los aficionados mexicanos, el encuentro representa una oportunidad de observar directamente a una de las grandes figuras del baloncesto contemporáneo. Pero también permitirá conocer de cerca a un equipo de Indiana que busca superar las dificultades de su inicio de campaña y recuperar el nivel que lo llevó a competir por el campeonato de la Conferencia Este.
Más allá del resultado, el NBA Mexico City Game 2026 confirma la importancia del mercado mexicano para el crecimiento internacional de la liga. La presencia de figuras como Jokic, el interés de los aficionados y la continuidad de estos encuentros muestran que México se ha convertido en una sede habitual del espectáculo profesional estadounidense.
La Arena CDMX será nuevamente el escenario de esa conexión entre el baloncesto internacional y el público mexicano. Esta vez, con una de las mayores estrellas de la NBA como protagonista y con dos equipos que buscarán convertir el encuentro en algo más que una exhibición: un partido oficial con consecuencias para su temporada.


