De principios a controles: la gobernanza de la IA entra en una nueva etapa
Notipress.- Gobernanza de la IA pasa de los principios al cumplimiento operativo. La entrada en vigor de la ley de inteligencia artificial de la Unión Europea y la creación de la Oficina de IA de la UE representan señales concretas de una transición hacia estructuras de cumplimiento, según Cathy Li, directora del Centro para la Excelencia en IA y miembro del Comité Ejecutivo del Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés).
En entrevista con The Financial Express, Li sostuvo que la gobernanza está dejando de ser meramente aspiracional. El cambio implica incorporar mecanismos de confianza directamente en los sistemas y mantenerlos durante su funcionamiento, en lugar de limitarse a establecer principios generales antes de su implementación.
Entre los elementos que adquieren relevancia aparecen la rendición de cuentas, la trazabilidad, el monitoreo posterior al despliegue, la documentación y los mecanismos de respuesta ante incidentes. De acuerdo con la especialista, estos componentes comienzan a funcionar como requisitos básicos dentro de una gobernanza que busca acompañar el uso práctico de la inteligencia artificial.
La transición coincide con el paso de la IA desde etapas de experimentación hacia aplicaciones concretas. En ese contexto, las organizaciones que avanzan con mayor rapidez están integrando la gobernanza en la propia prestación de servicios, señaló la especialista. Esto supone que los controles formen parte del funcionamiento de los sistemas y no sean únicamente una revisión posterior.
El proceso también ocurre en un escenario internacional donde las normas pueden seguir caminos diferentes. Li identificó la divergencia regulatoria, la concentración de infraestructura y las tensiones geopolíticas como factores capaces de fragmentar los ecosistemas tecnológicos. Frente a ese riesgo, señaló que todavía es posible avanzar en interoperabilidad mediante taxonomías compartidas de riesgo, certificaciones compatibles y marcos de gobernanza que puedan trasladarse entre entornos.
Así, el desarrollo regulatorio comienza a desplazar la discusión desde qué principios debería seguir la inteligencia artificial hacia cómo convertirlos en controles verificables durante su implementación y operación. La experiencia europea constituye uno de los ejemplos mencionados de esta transición, mientras organizaciones y gobiernos enfrentan el desafío de incorporar mecanismos de confianza sin perder la capacidad de operar entre distintos sistemas.


