La expresión nacida de la cultura gamer pasó de medir carisma en redes sociales a reunir participantes frente a públicos

Notipress.- Las llamadas batallas de aura trasladaron a espacios públicos una expresión popularizada en redes sociales, donde usuarios asignan simbólicamente puntos de carisma, estilo o presencia. Los encuentros reúnen a participantes que compiten mediante poses, gestos, caminatas, bailes y referencias a memes, mientras el público suele determinar quién destaca.

Durante agosto de 2026, medios documentaron actividades de este tipo en distintas ciudades de México y su llegada a España. En Veracruz, participantes se reunieron en la Macroplaza del Malecón, mientras Xalapa registró un encuentro en el Parque Juárez. Morelia también realizó una competencia en la Plaza de Armas y en Ciudad de México se reunieron en Ciudad Universitaria.

El término aura farming, adaptado en español como “farmear aura”, tiene raíces en la jerga de videojuegos. Merriam-Webster explica que combina el uso de aura, relacionado con proyectar atractivo o una imagen llamativa, y farming, palabra utilizada para describir acciones repetitivas destinadas a conseguir recursos o puntos dentro de videojuegos.

Cambridge Dictionary incorporó aura farming como una expresión de slang vinculada con realizar acciones destinadas a mostrar una personalidad que otras personas consideran atractiva o interesante, particularmente en redes sociales. El diccionario también relaciona el concepto con comunidades de videojuegos y anime.

Los puntos de aura convierten el carisma en un marcador simbólico

La medición mediante “aura points” agregó un componente humorístico al fenómeno. Usuarios comenzaron a asignar cifras positivas o negativas a situaciones cotidianas, desde una acción considerada destacada hasta un momento incómodo. Merriam-Webster ubica la viralización de esta forma de puntuar el “aura” durante 2024, principalmente en TikTok.

Rodrigo Pujol Del Toro, comunicólogo y autor de un análisis sobre el fenómeno, planteó que esta dinámica también está relacionada con la manera en que usuarios administran la percepción que proyectan frente a otras personas. “Farmear aura parece hablar de aparentar, pero en realidad también habla de autenticidad“, escribió al abordar la contradicción entre buscar reconocimiento y evitar que ese esfuerzo resulte demasiado evidente.

Pujol Del Toro también vinculó la expresión con el lenguaje utilizado por las nuevas generaciones para referirse al carisma, la reputación y la presencia dentro y fuera de internet. Su análisis señala que términos como “+1000 aura” o “perder aura” funcionan como formas humorísticas de valorar acciones y comportamientos sin recurrir a explicaciones más extensas sobre popularidad o estatus social.

Un video de Indonesia amplificó el fenómeno

El concepto alcanzó exposición internacional en 2025 con los videos de Rayyan Arkan Dikha, entonces de 11 años, mientras participaba en la tradicional competencia de remo Pacu Jalur, en la provincia indonesia de Riau. El menor bailaba y mantenía el equilibrio en la parte delantera de una embarcación mientras los remeros avanzaban.

Las imágenes circularon internacionalmente bajo la etiqueta de aura farming y fueron replicadas por usuarios, deportistas y figuras públicas. La repercusión llevó al gobierno de Riau a designar a Dikha como embajador de turismo de la provincia en julio de 2025.

Cambridge utiliza el ejemplo de un menor que baila sobre una embarcación de carreras para ilustrar el uso contemporáneo de aura farming. ANTARA también documentó que la viralidad de Dikha incrementó la exposición internacional de Pacu Jalur, una competencia tradicional de largas embarcaciones de madera celebrada en Kuantan Singingi.

Las redes llevan el aura a competencias presenciales

La siguiente etapa apareció con las batallas de farmear aura, donde la puntuación imaginaria de internet se convirtió en una competencia frente a espectadores. Los participantes emplean miradas, poses, caminatas y movimientos vinculados con memes, mientras aplausos, gritos y otras reacciones funcionan como una votación informal.

La dinámica continuó expandiéndose durante 2026. En distintas ciudades comenzaron a organizarse convocatorias donde participantes trasladaron al espacio físico códigos surgidos en TikTok y otras plataformas, con el público como parte activa de la competencia.

Así, una expresión vinculada inicialmente con videojuegos, anime y memes pasó a identificar videos virales y posteriormente encuentros presenciales. Las batallas documentadas durante 2026 mantienen los mismos elementos centrales del término: gestos, presencia, reacción del público y una puntuación simbólica asociada con el “aura”.

 

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