La actriz y productora Charlize Theron pidió defender la experiencia colectiva de acudir a una sala de cine y advirtió que la tecnología puede transformar la industria, pero no sustituir el vínculo humano que hace del cine una experiencia única.
Frente a miles de jóvenes reunidos en el Auditorio Nacional, Charlize Theron defendió una idea que parece sencilla, pero que adquiere especial fuerza en una industria transformada por las plataformas digitales y la inteligencia artificial: el cine necesita conservar su dimensión humana.
La actriz y productora sudafricano-estadounidense participó este viernes en el encuentro México Siglo XXI, organizado por la Fundación Telmex Telcel, donde habló de cine, tecnología, liderazgo, igualdad de género y de los desafíos que enfrenta una generación acostumbrada a consumir historias cada vez más lejos de las salas tradicionales.
Theron fue contundente al referirse al futuro de la pantalla grande. Consideró que quienes trabajan en la industria deben esforzarse para que acudir al cine vuelva a sentirse como un acontecimiento, una experiencia compartida que difícilmente puede reproducirse de la misma manera frente a una pantalla personal.
Su reflexión llega en un momento de transformación profunda para Hollywood. Las plataformas de streaming han modificado los hábitos de consumo y las herramientas de inteligencia artificial comienzan a incorporarse en diferentes etapas de la producción audiovisual. Para Theron, sin embargo, la tecnología no necesariamente tiene que convertirse en enemiga del cine.
La actriz reconoció que la inteligencia artificial puede tener aplicaciones útiles, particularmente para reducir algunos de los elevados costos que implica producir una película. Su preocupación, explicó, está en otro lugar: la desconexión social que puede provocar el uso excesivo de la tecnología, especialmente entre los jóvenes y dentro de las familias.
La advertencia coincide con una discusión que atraviesa actualmente a la industria internacional. El desarrollo de sistemas capaces de generar imágenes, voces y otros contenidos audiovisuales ha abierto oportunidades creativas, pero también debates sobre derechos de autor, empleo, identidad artística y el consentimiento de intérpretes.
Theron insistió en que la solución no pasa por enfrentar automáticamente la tecnología con el trabajo creativo. El reto, más bien, consiste en utilizar las nuevas herramientas sin permitir que se pierda aquello que convierte al cine en una experiencia colectiva.
También defendió al cine independiente y a los festivales cinematográficos. Frente a quienes anticipan que las producciones de autor podrían quedar relegadas por las grandes franquicias y los contenidos diseñados para plataformas, la actriz sostuvo que los festivales no desaparecerán porque existe una comunidad de creadores dispuesta a defender distintas formas de contar historias.
Su propia trayectoria sirve como ejemplo de esa convivencia entre proyectos comerciales y propuestas de menor presupuesto. Theron recordó Monster, la película de 2003 por la que ganó el Óscar a mejor actriz, como una producción que nació con recursos limitados y terminó convirtiéndose en una obra fundamental de su carrera.
Por eso cuestionó la tendencia a colocar etiquetas demasiado rígidas a las películas. Su planteamiento fue que una producción de gran presupuesto no tiene por qué ser superficial y que una película artística tampoco está obligada a permanecer en una escala pequeña.
La actriz también habló de su participación en La Odisea, la superproducción dirigida por Christopher Nolan y basada en el poema épico de Homero. Theron interpreta a Calipso, la ninfa que recibe a Odiseo durante su largo regreso a Ítaca.
La película llegó a las salas en julio de 2026 y fue rodada con tecnología IMAX en distintas localizaciones internacionales. EFE ha documentado que Nolan buscó llevar la dimensión épica del poema homérico a una experiencia cinematográfica de gran escala, mientras Universal Pictures confirmó a Theron dentro del reparto encabezado por Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson y Zendaya.
Theron bromeó ante el público mexicano sobre la duración de su participación en la cinta, pero aprovechó el comentario para destacar algo que considera esencial: la capacidad de un director como Nolan para atraer nuevamente a las nuevas generaciones hacia las salas de cine.
La discusión sobre el futuro del cine no terminó ahí. Como productora, Theron explicó que prefiere ejercer un liderazgo que impulse a los equipos antes que controlar cada decisión. Su prioridad, señaló, es encontrar al talento adecuado, darle espacio para desarrollar su trabajo y evitar ambientes laborales tóxicos.
En ese punto, la actriz vinculó su experiencia profesional con otra de sus preocupaciones: la desigualdad de género en la industria audiovisual. Reclamó una participación real de mujeres en puestos de dirección y decisión y cuestionó que, en algunos sectores del entretenimiento, la equidad siga tratándose como si fuera una concesión y no un derecho.
El mensaje de Theron terminó alejándose de Hollywood y regresó a los jóvenes que la escuchaban. Les recomendó buscar una profesión que realmente les apasione para que el trabajo no termine convertido en una carga permanente.
Su visita a México dejó así una reflexión que va más allá de la promoción de una película. En una época en la que una inteligencia artificial puede generar una imagen en segundos y una plataforma puede llevar miles de historias hasta el teléfono de cualquier persona, Theron defendió algo mucho más difícil de fabricar: la experiencia de sentarse frente a una pantalla junto a otros y dejarse llevar, durante un par de horas, por una historia.


