El piloto italiano Andrea Kimi Antonelli protagonizó una remontada extraordinaria desde el decimonoveno puesto para ganar el Gran Premio de Italia y convertirse en el primer piloto local en triunfar en Monza desde 1966.
Andrea Kimi Antonelli vivió en Monza uno de esos domingos que pueden cambiar la historia de un piloto. El italiano de Mercedes salió desde la decimonovena posición y terminó en lo más alto del podio, ante una afición que llevaba seis décadas esperando volver a celebrar una victoria local en el Gran Premio de Italia.
La remontada fue tan contundente como inesperada. Antonelli avanzó posiciones durante toda la carrera y terminó superando a su compañero de equipo, George Russell, quien había partido desde la primera fila y durante buena parte de la prueba parecía tener bajo control la victoria.
La Fórmula 1 confirmó que el italiano completó las 53 vueltas y cruzó la meta con 3.857 segundos de ventaja sobre Russell. Max Verstappen, de Red Bull, terminó tercero. La victoria permitió además a Antonelli sumar su séptimo triunfo de la temporada y consolidar todavía más su posición al frente del campeonato.
El momento decisivo llegó en las vueltas finales. Mercedes optó por estrategias diferentes para sus dos pilotos y Antonelli aprovechó mejor el rendimiento de sus neumáticos nuevos. Con mayor ritmo, alcanzó a Russell y consiguió adelantarlo cuando quedaban apenas unas vueltas para la bandera a cuadros.
Reuters destacó que Antonelli llegó a la parte final de la carrera con una combinación de velocidad y gestión estratégica que terminó inclinando la balanza a su favor. El italiano incluso tuvo una breve salida de pista mientras atacaba a Russell, pero logró mantener el control del monoplaza y continuar hacia una victoria que parecía improbable después de su posición de salida.
La remontada adquiere una dimensión especial por el significado de Monza para el automovilismo italiano. Antonelli se convirtió en el primer piloto de Italia en ganar el Gran Premio de su país desde Ludovico Scarfiotti, quien lo consiguió con Ferrari en 1966.
La propia Fórmula 1 calificó el triunfo como una recuperación de P19 a P1 y recordó que se trata de una de las remontadas más destacadas en la historia reciente del Gran Premio italiano. Para Antonelli, además, fue la primera oportunidad de celebrar una victoria de F1 en casa frente a una multitud que siguió cada uno de sus adelantamientos.
El resultado también cambia el panorama del campeonato. Antonelli llegó a Monza con una ventaja importante y salió del circuito italiano con 267 puntos, 66 más que Russell, que suma 201. Lewis Hamilton permanece tercero con 191 unidades, de acuerdo con la clasificación posterior a la carrera publicada por Motorsport.com.
El golpe para Russell resulta especialmente relevante porque Mercedes consiguió el doblete, pero su piloto británico perdió terreno en la lucha por el título. El equipo volvió a demostrar la competitividad de su monoplaza, aunque la diferencia entre sus dos pilotos comienza a adquirir una dimensión difícil de ignorar.
Detrás de los Mercedes, Verstappen terminó tercero, seguido por los McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri. Hamilton llevó al primer Ferrari clasificado hasta la sexta posición, mientras Pierre Gasly, Arvid Lindblad, Franco Colapinto y Yuki Tsunoda completaron los diez primeros.
Para Ferrari, en cambio, la carrera tuvo un sabor amargo. Charles Leclerc abandonó después de un fuerte accidente en las primeras vueltas, aunque salió ileso del incidente. Hamilton consiguió rescatar el sexto puesto, pero la escudería italiana no pudo convertir la carrera de casa en una celebración completa.
Entre los pilotos hispanohablantes, Carlos Sainz terminó decimotercero con Williams, mientras Fernando Alonso no pudo completar la carrera con Aston Martin. El argentino Franco Colapinto, en cambio, consiguió una valiosa novena posición con Alpine y sumó dos puntos.
El mexicano Sergio Pérez terminó decimoctavo con Cadillac y quedó fuera de la zona de puntos. Su resultado contrasta con el protagonismo que tuvo Antonelli, cuya actuación convirtió una penalización y una salida desde el fondo de la parrilla en una de las grandes historias del fin de semana.
Y es que la penalización parecía haber colocado al italiano ante una misión casi imposible. Antonelli había recibido una sanción que lo obligó a comenzar desde el fondo debido a un cambio en su unidad de potencia. La parrilla oficial de la Fórmula 1 confirmó que arrancó en el decimonoveno puesto.
El resultado demuestra hasta qué punto el ritmo del Mercedes permitió compensar aquella desventaja. Pero también habla de la madurez de un piloto que, con apenas 20 años, ya se encuentra disputando el campeonato desde una posición privilegiada.
La Fórmula 1 llega ahora a Madrid, donde se disputará el próximo Gran Premio. Antonelli afrontará esa cita con una ventaja de 66 puntos sobre su compañero de equipo y con un impulso emocional difícil de medir después de haber ganado en el escenario más importante para un piloto italiano.
La temporada todavía tiene mucho por decidir, pero Monza dejó una imagen difícil de olvidar: un joven piloto que comenzó casi al final de la parrilla y terminó celebrando delante de su gente. Antonelli no sólo ganó una carrera. En una tarde extraordinaria, convirtió una desventaja enorme en una declaración de autoridad sobre el campeonato.


