La Selección Mexicana Femenil Sub 20 enfrenta este martes a la anfitriona Polonia en un partido clave del Grupo A, obligada a mejorar después de dejar escapar una ventaja de dos goles ante Benín y con la necesidad de sumar para mantener sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda.

La Selección Mexicana Femenil Sub 20 tendrá este martes una de sus primeras pruebas importantes en el Mundial de Polonia 2026. El Tricolor se enfrentará a la anfitriona en la Arena Katowice, consciente de que un triunfo podría cambiar por completo el panorama de un grupo que apenas comienza a tomar forma.

México llega con un punto después de empatar 2-2 ante Benín en su debut. El resultado dejó un sabor amargo porque el conjunto dirigido por Dorival Bueno llegó a tener una ventaja de dos goles y parecía encaminado a comenzar el torneo con tres puntos.

El equipo africano reaccionó en la segunda mitad y consiguió rescatar un empate histórico. Para México, en cambio, fue una oportunidad que se escapó entre los dedos. La Selección Mexicana deberá aprender de esos errores defensivos si quiere competir de tú a tú con una Polonia que comenzó el torneo con mucha mayor contundencia.

La anfitriona derrotó 3-0 a Argentina en su presentación y se colocó como líder del Grupo A. El resultado no solo le permitió sumar tres puntos, sino que elevó las expectativas alrededor de un equipo que cuenta con el respaldo de su público y que buscará aprovechar esa condición para asegurar su clasificación.

El escenario, por ello, no es sencillo para las mexicanas. Un tropiezo las dejaría en una situación comprometida antes de enfrentar a Argentina en la última jornada, mientras que una victoria les permitiría tomar impulso y llegar con mayores posibilidades de alcanzar los octavos de final.

El formato del Mundial ofrece cierto margen de maniobra. Los dos primeros lugares de cada grupo avanzarán directamente a los octavos de final, acompañados por los cuatro mejores terceros lugares entre los seis sectores de la competición. Aun así, dejar puntos en el camino puede terminar siendo costoso cuando llegue la hora de hacer cuentas.

México ya demostró ante Benín que tiene capacidad para generar peligro. Alice Soto abrió el marcador en aquel encuentro con un potente disparo y el equipo consiguió ponerse 2-0 arriba. El problema apareció después, cuando perdió el control del partido y permitió la reacción de su rival.

La defensa mexicana tendrá ahora una tarea especialmente exigente. Polonia llega con confianza después de marcar tres goles en su debut y jugará ante su público, en el mismo estadio donde las mexicanas comenzaron su participación mundialista.

A pesar del tropiezo inicial, dentro del vestidor mexicano prevalece una actitud positiva. Las jugadoras han insistido en que no piensan bajar los brazos y que el empate ante Benín debe servir como aprendizaje, no como una carga.

“Vamos a luchar por cada balón, vamos a luchar por esta playera y dejar México en alto”, expresó la defensa Ashlee Mora, quien también agradeció el respaldo de los aficionados mexicanos que acudieron a la Arena Katowice.

Ese apoyo no ha pasado inadvertido. Un grupo de seguidores mexicanos estuvo presente durante el debut y volvió a hacer sentir su presencia en territorio polaco. Para las futbolistas, encontrar banderas, camisetas verdes y voces conocidas lejos de casa representa un pequeño empujón en medio de la presión de un Mundial.

Berenice Ibarra, por su parte, pidió afrontar el siguiente encuentro con madurez y disfrutar el desafío. La idea parece clara: dejar atrás el empate ante Benín y concentrarse en un rival distinto, con otras virtudes y una presión adicional por ser local.

El partido entre Polonia y México está programado para este martes 8 de septiembre a las 10:00 horas, tiempo del centro de México, en la Arena Katowice. El encuentro podrá seguirse en México a través de Canal 9, TUDN y ViX.

Con Polonia como líder del sector y México y Benín con un punto cada uno, el duelo puede convertirse en un parteaguas para el Tricolor. La cuenta es sencilla: ganar sería un golpe de autoridad; empatar mantendría abiertas las posibilidades; perder obligaría a buscar prácticamente una final ante Argentina.

La oportunidad está ahí. México ya sabe que no puede permitirse repetir los errores que le costaron el triunfo en su debut. Frente a las anfitrionas tendrá que jugar con intensidad, pero también con cabeza fría. En un Mundial, y especialmente en una fase de grupos tan corta, una ventaja desperdiciada puede pesar tanto como una victoria conseguida.