El Arzobispado de Mérida-Badajoz (España) pidió a los sacerdotes que extremen las precauciones ante una oleada de robos de joyas y objetos de valor en varios templos en apenas una semana.
En el plazo de seis días, al menos tres parroquias denunciaron hechos similares en las localidades de Bancarrota, Jerez de los Caballeros y Valle de Santa Ana. Al tratarse de localidades próximas entre sí, la Guardia Civil no descarta que estén relacionados.
En Bancarrota, se sustrajeron cadenas, medallones y collares entregados por los vecinos a su patrona, la Virgen de Soterraño, como muestras de devoción, así como el bastón de mando municipal entregado hace años por una alcaldesa.
En la madrugada del viernes 4 al sábado 5 de septiembre, la Iglesia de Santa Catalina fue asaltada en Jerez de los Caballeros. Los ladrones forzaron una puerta lateral y saltaron varias verjas hasta llegar al camarín de la Virgen del Rosario, donde robaron dos coronas, un manto y otros objetos devocionales de la Cofradía de Santo Domingo de Guzmán, que se valoran por encima de los 50.000 dólares.
La cofradía agradeció mediante un comunicado “las innumerables muestras de cariño, apoyo y preocupación recibidas tras los lamentables hechos”, subrayando que “reconforta profundamente sentir la cercanía de tantas personas, hermanos, devotos, vecinos, hermandades, cofradías, bandas e instituciones que, desde que se conoció lo sucedido, nos han hecho llegar sus palabras de ánimo y su disposición a ayudar”.
Por su parte, en la parroquia del Valle de Santa Anata también fueron robadas joyas de la Virgen de los Dolores.
En una carta remitida a los párrocos y abadesas de los conventos de clausura, el vicario general, P. Francisco Maya, advierte de la necesidad de tomar medidas de seguridad para garantizar el patrimonio y de comunicar con rapidez cualquier robo a la Guardia Civil, al vicario general y al delegado de Patrimonio.
“Todo el patrimonio cultural de la Iglesia es nacido de la fe y de la voluntad de los fieles; nuestra misión es protegerlo y transmitirlo a las generaciones futuras”, señala la misiva.
En declaraciones publicadas por el arzobispado, el P. Maya reconoce que la no hay capacidad para que una persona esté presente en todos los lugares para cuidar del patrimonio. Sin embargó, señaló que “sí podemos tomar medidas con respecto a las cosas que tienen gran valor, a los objetos, a las imágenes, a los cuadros”.
Por ello, pidió un esfuerzo suplementario en la protección de los objetos de valor, a ser posible con el uso de cámaras de seguridad también que tengan unas cámaras de seguridad. Asimismo, se recomienda tener un archivo fotográfico de las piezas que puedas servir a la hora de interponer la denuncia correspondiente.
ACI PRENSA


