La NFL inicia una temporada histórica con nueve partidos fuera de Estados Unidos y convierte la expansión internacional en una estrategia permanente para conquistar aficionados, patrocinadores y nuevos mercados.
La NFL ya no puede entenderse únicamente como un espectáculo estadounidense. La temporada 2026 marca un nuevo punto de inflexión para la liga, que llevará nueve partidos de temporada regular fuera de Estados Unidos, la cifra más alta en su historia, con encuentros distribuidos en cuatro continentes, siete países y ocho estadios.
El movimiento comienza esta semana con el debut de Australia como sede de un partido oficial de temporada regular. Los San Francisco 49ers y Los Angeles Rams se enfrentarán el 10 de septiembre en el Melbourne Cricket Ground, un escenario emblemático que coloca a la liga a miles de kilómetros de su territorio tradicional.
Después vendrán Brasil, Inglaterra, Francia, España, Alemania y México. En Londres habrá tres encuentros, mientras que Madrid, Múnich, París, Río de Janeiro y Ciudad de México tendrán uno cada uno. Para la NFL, no se trata simplemente de trasladar un partido. La intención es instalar una presencia comercial y cultural que permanezca mucho después de que termine el juego.
La propia liga señala que 62 partidos de temporada regular ya se han disputado fuera de Estados Unidos. En 2026, además, París, Melbourne y Río de Janeiro se incorporan como nuevas plazas, mientras que otros mercados regresan al calendario después de haber demostrado que existe una audiencia dispuesta a recibir el producto.
Y es que el negocio internacional tiene una lógica distinta a la de formar una generación de jugadores extranjeros. El verdadero objetivo está en ampliar la base de aficionados, generar acuerdos comerciales, vender derechos audiovisuales y fortalecer la relación de las franquicias con empresas y consumidores locales.
La estrategia también permite entender por qué México ocupa un lugar especial en esta expansión. El 2 de octubre de 2005, los Arizona Cardinals y los San Francisco 49ers disputaron en la Ciudad de México el primer partido de temporada regular de la NFL fuera de Estados Unidos. Aquel encuentro reunió a 103,467 espectadores, una cifra que todavía permanece como el récord de asistencia para un partido de temporada regular de la liga.
Ahora México volverá a recibir un partido en 2026, cuando los Minnesota Vikings y los San Francisco 49ers se enfrenten el 22 de noviembre en el Estadio Banorte. El regreso confirma que la relación entre la NFL y el mercado mexicano dejó de depender de eventos aislados y forma parte de una estrategia de largo plazo.
La experiencia reciente en otros países refuerza esa apuesta. En noviembre de 2025, el primer partido oficial de la NFL en España reunió a 78,610 personas en el Santiago Bernabéu y, de acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid, generó un impacto económico superior a 70 millones de euros en la ciudad. Más de 42,000 turistas internacionales acudieron a Madrid alrededor del encuentro.
Brasil también ofreció una señal contundente. El primer partido de la NFL en ese país, celebrado en São Paulo en 2024, generó un impacto económico estimado en 61 millones de dólares, según reportó Reuters. Ese resultado ayudó a convencer a la liga de mantener una presencia estable en el mercado brasileño y explica, en buena medida, su regreso en 2026, esta vez al histórico estadio Maracaná de Río de Janeiro.
El modelo es claro. Un partido funciona como una especie de puerta de entrada: concentra durante unos días la atención de aficionados, medios, empresas y autoridades, pero la NFL busca que esa atención continúe durante todo el año mediante eventos, productos, contenidos, patrocinios y programas de formación.
En ese terreno cobra importancia el Global Markets Program, creado en 2022. La iniciativa permite a los clubes obtener derechos de comercialización en territorios internacionales para desarrollar su marca, organizar actividades con aficionados, establecer oportunidades comerciales y promover el flag football. Para 2026, los 32 equipos de la NFL participan en el programa y los derechos abarcan 22 mercados internacionales.
México es uno de los territorios con mayor presencia de franquicias. Cardinals, Cowboys, Broncos, Texans, Chiefs, Raiders, Rams, Dolphins, Steelers y 49ers cuentan con derechos de marketing en el país. Esa presencia busca que la relación con los aficionados no dependa únicamente de que exista un partido en el calendario.
La expansión tampoco ocurre de manera aislada dentro del deporte profesional. La NBA, la MLB y otras grandes ligas han utilizado partidos, torneos y eventos internacionales para acercarse a nuevos consumidores. En todos los casos existe una misma idea de fondo: cuando una competencia consigue convertirse en parte de la vida cotidiana de un mercado extranjero, el valor de su marca puede crecer durante décadas.
La NFL parece estar jugando precisamente ese partido.
Los propietarios de los equipos ya aprobaron que la liga pueda disputar hasta 10 partidos internacionales por temporada a partir de 2027. Además, el vicepresidente ejecutivo Peter O’Reilly ha reconocido que Japón y otros mercados asiáticos están bajo observación. Incluso la posibilidad de celebrar algún día un Super Bowl fuera de Estados Unidos ha dejado de ser presentada como una idea completamente remota, aunque todavía no existe una decisión para hacerlo.
El siguiente gran impulso llegará con Los Ángeles 2028. El flag football debutará entonces como deporte olímpico y la NFL podrá involucrarse directamente con jugadores, desarrollo deportivo y promoción internacional. Es una oportunidad particularmente importante porque esta modalidad conserva elementos esenciales del fútbol americano, pero requiere menos infraestructura y elimina el contacto físico característico de la versión tradicional.
La verdadera apuesta de la NFL, por tanto, no está solamente en llenar estadios de Melbourne, Madrid, París o Ciudad de México. Está en conseguir que una persona que asiste por primera vez a un partido termine siguiendo a un equipo, comprando sus productos, viendo sus transmisiones y llevando el deporte a una nueva generación.
La temporada 2026 representa un paso importante en esa dirección. Nueve partidos internacionales son un récord, pero el dato más significativo quizá sea otro: la NFL ya no está probando si puede conquistar mercados fuera de Estados Unidos. Está construyendo una estructura para quedarse en ellos.


