José Ángel Rivera Zazueta, alias Don Flaco, fue detenido en Ciudad de México en una operación coordinada con autoridades estadounidenses y quedó sujeto a un procedimiento de detención provisional con fines de extradición.
La captura de José Ángel Rivera Zazueta, conocido como Don Flaco, puso nuevamente bajo los reflectores la compleja ruta internacional de los precursores químicos utilizados para fabricar drogas sintéticas. El hombre fue detenido el martes en la Ciudad de México por autoridades mexicanas, en una operación que contó con intercambio de información con el FBI y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos, DEA.
De acuerdo con información difundida por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, Rivera Zazueta es señalado como presunto coordinador y financiador de una organización dedicada al traslado de precursores químicos desde China hacia México y Estados Unidos.
La captura fue realizada por la Fiscalía General de la República y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, con apoyo de información proporcionada por las agencias estadounidenses. El detenido quedó sujeto a una orden de detención provisional con fines de extradición, por lo que ahora corresponderá a las autoridades judiciales mexicanas continuar el procedimiento correspondiente.
La investigación no comenzó con esta captura. En enero de 2023, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, OFAC, sancionó a Rivera Zazueta y a dos asociados por su presunta participación en una red dedicada a obtener e importar precursores químicos desde China para producir drogas sintéticas.
Según el Tesoro estadounidense, la organización atribuida a Rivera Zazueta tenía operaciones con base en Culiacán, Sinaloa, y Ciudad de México, además de conexiones internacionales. La dependencia señaló entonces que los productos químicos importados desde China eran utilizados para fabricar fentanilo y otras sustancias sintéticas, entre ellas MDMA, metanfetamina, 2C-B y ketamina.
El mismo informe identificó una relación entre Rivera Zazueta y Shanghai Fast-Fine Chemicals, una empresa china que había sido sancionada previamente por Estados Unidos. Washington sostuvo que esa compañía había enviado precursores químicos, en ocasiones con etiquetas falsas, hacia organizaciones dedicadas a la fabricación ilícita de fentanilo en México.
La designación de 2023 también incluyó al mexicano Nelton Santiso Águila y al ciudadano guatemalteco Jason Antonio Yang López. El Departamento del Tesoro los señaló por su presunta colaboración en la adquisición e importación de precursores de fentanilo desde China hacia México, con productos terminados destinados posteriormente a Estados Unidos.
La importancia de esta red, según la documentación estadounidense, radica precisamente en que no se limita al traslado de una sustancia terminada. El tráfico de precursores permite que diferentes organizaciones participen en distintos puntos de la cadena, desde la adquisición y transporte de productos químicos hasta su transformación y posterior distribución.
El caso también tiene un componente financiero. En marzo de 2025, el Tesoro estadounidense informó que había identificado una red de lavado de dinero relacionada con la organización de Rivera Zazueta. Según esa dependencia, la estructura atribuida a Alberto David Benguiat Jiménez había movido más de 50 millones de dólares en ganancias procedentes del narcotráfico para el Cártel de Sinaloa y Rivera Zazueta.
Estos antecedentes ayudan a explicar por qué las autoridades estadounidenses han considerado el seguimiento financiero como una herramienta central contra las organizaciones dedicadas al tráfico de fentanilo. El objetivo no consiste únicamente en interceptar cargamentos, sino también en localizar a quienes facilitan las operaciones, administran recursos y mantienen las conexiones internacionales.
La detención de Don Flaco ocurre además en un contexto de mayor presión sobre la cadena de suministro de precursores. China anunció recientemente nuevos controles de exportación para determinadas sustancias químicas dirigidas a Estados Unidos, México y Canadá, una medida que se suma a restricciones anteriores sobre productos que pueden ser utilizados para fabricar drogas sintéticas.
El vínculo entre China, México y Estados Unidos se ha convertido en uno de los puntos centrales de la cooperación internacional contra el fentanilo. Las autoridades estadounidenses sostienen que organizaciones criminales mexicanas utilizan productos químicos procedentes de Asia para fabricar drogas que posteriormente son introducidas en el mercado estadounidense.
En ese escenario, la cooperación entre agencias adquiere un peso especial. La captura de Rivera Zazueta fue posible, según las autoridades mexicanas, mediante intercambio de información con el FBI y la DEA, mientras que la FGR y la SSPC ejecutaron la detención en territorio mexicano.
Harfuch presentó la operación como parte de los esfuerzos para cortar los recursos que sostienen a las organizaciones criminales. La declaración se produjo, además, pocas horas después de que el presidente estadounidense Donald Trump mencionara a México durante su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas y cuestionara la capacidad del país para contener a los cárteles.
Sin embargo, la situación jurídica de Rivera Zazueta todavía debe seguir su curso. Las acusaciones y señalamientos formulados por autoridades estadounidenses no equivalen por sí mismos a una sentencia. El procedimiento de extradición tendrá que desarrollarse conforme a las reglas judiciales mexicanas y a las obligaciones de cooperación entre ambos países.
La captura representa así un nuevo capítulo de una investigación que comenzó años atrás y que ha seguido distintas rutas: sanciones financieras, investigaciones por lavado de dinero, cooperación internacional y ahora una detención con fines de extradición. La disputa contra el tráfico de fentanilo, mientras tanto, continúa desplazándose hacia los eslabones menos visibles de la cadena, donde el dinero, los productos químicos y las redes internacionales se encuentran antes de que la droga llegue al mercado.

