El técnico mexicano Javier Aguirre vuelve al fútbol español para asumir el banquillo del Valencia hasta el final de la temporada, después de cerrar su tercera etapa al frente de la Selección Mexicana.
Javier Aguirre vuelve a LaLiga en un momento especialmente exigente. El Valencia anunció este miércoles la contratación del entrenador mexicano, quien tomará las riendas del equipo hasta el final de la temporada 2026-2027, con una opción del club para prolongar el vínculo por una campaña más.
El regreso a los banquillos españoles llega apenas unos meses después de que Aguirre concluyera su tercera etapa como seleccionador de México. Con 67 años, el técnico vuelve a un campeonato que conoce bien y en el que ya dirigió a seis clubes antes de aceptar el desafío en Mestalla.
Su recorrido en España comenzó con Osasuna y posteriormente incluyó al Atlético de Madrid, Real Zaragoza, Espanyol, Leganés y Mallorca. Su última experiencia en LaLiga fue precisamente con el conjunto balear, al que dirigió entre 2022 y 2024.
Ahora el reto es distinto. El Valencia atraviesa un comienzo de temporada complicado y ocupa la parte baja de la clasificación. La llegada de Aguirre se produce después de la destitución de Carlos Corberán, quien dejó el cargo el 13 de septiembre tras un inicio sin victorias en sus primeros partidos.
El club había recurrido provisionalmente a Óscar Sánchez, entrenador del filial, mientras la nueva dirección deportiva encabezada por Braulio Vázquez buscaba una solución para el primer equipo. La elección terminó recayendo en Aguirre, un entrenador acostumbrado a trabajar en contextos de presión.
El propio Valencia destacó en su anuncio oficial la experiencia del técnico mexicano y su conocimiento de LaLiga. Braulio Vázquez explicó posteriormente que uno de los aspectos que más valoró fue su capacidad para gestionar grupos y afrontar situaciones exigentes.
La situación deportiva explica la urgencia del movimiento. El Valencia suma cuatro puntos después de siete jornadas y se encuentra en el decimonoveno puesto de la clasificación, de acuerdo con los datos recogidos por el club y medios españoles. El próximo compromiso liguero será el 11 de octubre como visitante frente al Racing de Santander.
El calendario ofrece así un pequeño margen para que Aguirre conozca a la plantilla y empiece a introducir sus ideas antes de su primer partido. El Valencia también recibirá al Athletic Club el 17 de octubre, según el calendario actualmente programado de LaLiga.
El nuevo entrenador llega acompañado de una historia particular con el fútbol español. Cuando dirigió a Osasuna, Aguirre construyó una etapa que le abrió las puertas de clubes de mayor dimensión. Años después, regresó a España en distintas circunstancias y acumuló experiencias tanto en equipos con aspiraciones europeas como en conjuntos que peleaban por mantenerse en la máxima categoría.
Ese conocimiento del campeonato es uno de los argumentos que el Valencia ha puesto sobre la mesa. No tendrá que adaptarse a una competición desconocida ni a un entorno futbolístico completamente nuevo. Conoce los estadios, los ritmos de la Liga y la presión que puede generar una mala racha.
La llegada también cierra una etapa para Aguirre con la selección mexicana. Su último ciclo al frente del Tricolor terminó después del Mundial de 2026, donde México quedó eliminado en los octavos de final ante Inglaterra. Fue la tercera ocasión en que el entrenador dirigió a México en una Copa del Mundo.
Tras el torneo, la Federación Mexicana de Fútbol inició una nueva etapa con Rafael Márquez como seleccionador. Aguirre quedó entonces disponible para regresar al fútbol de clubes y, semanas después, apareció como una de las opciones consideradas por el Valencia.
La operación supone además el reencuentro de Aguirre con parte de su equipo de trabajo. Pol Lorente, quien recientemente dejó el cuerpo técnico de la Selección Mexicana, se incorporará al proyecto del entrenador en Valencia.
En el club, entretanto, también se está produciendo una reestructuración. Braulio Vázquez asumió como director deportivo después de la salida de Ron Gourlay, mientras la entidad busca reorganizar su área futbolística tras el mal comienzo de temporada.
La relación entre el Valencia y su afición tampoco atraviesa un momento sencillo. Las protestas contra la gestión del propietario Peter Lim han acompañado al club durante los últimos años y volvieron a hacerse visibles después de la derrota por 5-0 ante el Barcelona, cuando aficionados se concentraron en los alrededores de Mestalla para expresar su descontento.
En ese contexto, Aguirre no solo tendrá que trabajar sobre los resultados. También deberá recuperar confianza alrededor de un equipo que no termina de encontrar estabilidad deportiva. Braulio Vázquez ha señalado que la conexión con Mestalla puede ser importante y que la respuesta de la afición dependerá, en buena medida, de lo que el equipo sea capaz de ofrecer sobre el terreno de juego.
El director deportivo también ha defendido el papel de la cantera y ha insistido en que la Academia del Valencia no debe ser considerada únicamente una solución de emergencia. La incorporación de jóvenes jugadores al primer equipo forma parte, según explicó, de la identidad que pretende reforzar la nueva estructura deportiva.
Aguirre tendrá ahora que convertir esas intenciones en resultados. Su contrato es corto y el margen para reconstruir al equipo será limitado, aunque el club ha dejado abierta la posibilidad de una continuidad más allá de esta campaña.
El mexicano regresa así a un campeonato que conoce desde hace más de dos décadas y lo hace con una misión inmediata: trabajar durante el parón internacional, preparar al Valencia para su visita a Santander y comenzar a cambiar una dinámica que colocó al equipo en los últimos puestos de LaLiga.

