El presidente chino Xi Jinping anunció ante Donald Trump que dos pandas gigantes llegarán en los próximos días al Zoo Atlanta, un acuerdo de conservación que también recupera uno de los símbolos más conocidos de la relación entre China y Estados Unidos.

Los pandas gigantes volverán a Atlanta. El presidente chino, Xi Jinping, anunció este jueves durante su visita de Estado a Estados Unidos que Ping Ping y Fu Shuang llegarán en los próximos días al zoológico de la ciudad de Georgia, en una nueva etapa de la cooperación entre la institución estadounidense y las autoridades de conservación de China.

El anuncio se produjo durante la ceremonia de bienvenida ofrecida por el presidente Donald Trump a Xi en la Casa Blanca. Frente a las delegaciones de ambos países, el mandatario chino presentó la llegada de los animales como una muestra de amistad entre las dos sociedades y destacó el papel que los pandas han desempeñado históricamente en los intercambios entre ambos países.

La noticia no surgió de manera inesperada. Zoo Atlanta había anunciado en abril un nuevo acuerdo internacional de cooperación para la conservación del panda gigante con la China Wildlife Conservation Association. El convenio contempla la llegada de un macho llamado Ping Ping y una hembra, Fu Shuang, ambos nacidos en la Base de Investigación de Cría de Panda Gigante de Chengdu.

El zoológico estadounidense confirmó que se trata de los mismos ejemplares mencionados ahora por Xi, aunque mantiene en reserva la fecha exacta de su traslado. De acuerdo con información difundida por Zoo Atlanta, Ping Ping nació el 17 de marzo de 2020 y Fu Shuang el 18 de octubre del mismo año.

Su llegada representa el regreso de los pandas a Atlanta después de una pausa de casi dos años. Los últimos ejemplares que vivieron allí fueron Lun Lun, Yang Yang y sus dos crías más jóvenes, Ya Lun y Xi Lun, quienes regresaron a China en octubre de 2024 después de que concluyera un acuerdo de cooperación que había comenzado en 1999.

Aquel programa se prolongó durante 25 años y tuvo un resultado particularmente relevante para el zoológico. Lun Lun y Yang Yang tuvieron siete crías que sobrevivieron, una experiencia que convirtió a Atlanta en uno de los centros estadounidenses con mayor trayectoria en la reproducción y cuidado de esta especie.

Ahora el nuevo acuerdo abre otro capítulo. Zoo Atlanta informó que la cooperación está orientada a la conservación, la investigación y el intercambio de conocimientos sobre el cuidado de los pandas gigantes. La institución también ha participado durante años en proyectos de conservación de hábitats y apoyo a reservas en China.

La llamada diplomacia del panda tiene una larga historia. China ha utilizado durante décadas el préstamo de estos animales como una herramienta de intercambio cultural y cooperación internacional. Los ejemplares permanecen en zoológicos extranjeros bajo acuerdos específicos, mientras que China mantiene la titularidad de los animales.

En Estados Unidos, esta práctica tiene además un fuerte componente histórico. Los primeros pandas llegaron al país en 1972, después de la visita del presidente Richard Nixon a China, en uno de los primeros gestos de acercamiento entre Washington y Pekín tras décadas de distanciamiento.

La relación entre ambos países ha atravesado desde entonces etapas de cooperación y fuertes tensiones. En 2023, los pandas que permanecían en el Zoológico Nacional de Washington regresaron a China cuando terminó su acuerdo. Un año después, otros dos ejemplares llegaron a la capital estadounidense mediante un nuevo convenio.

El regreso de los pandas a Atlanta se produce ahora en un momento en que Xi y Trump mantienen conversaciones sobre asuntos de mayor peso geopolítico, económico y comercial. Por ello, aunque el acuerdo tiene como eje oficial la conservación, el simbolismo de los animales adquiere una dimensión adicional en el marco de las relaciones entre las dos mayores economías del mundo.

La propia expresión «diplomacia del panda» resume esa combinación de conservación y relaciones internacionales. Los animales despiertan una enorme simpatía pública, pero los acuerdos que permiten su traslado implican también investigación científica, financiamiento, cuidado especializado y coordinación institucional entre China y los zoológicos receptores.

Para Atlanta, además, el regreso tiene una dimensión local. Zoo Atlanta había anunciado que la ausencia de los pandas se produjo después de un cuarto de siglo de colaboración con China y que trabaja en la adecuación de sus instalaciones para recibir a los nuevos ejemplares.

El zoológico todavía no ha anunciado cuándo estarán disponibles para el público. Su representante señaló este jueves que la institución no divulgará la fecha de llegada de Ping Ping y Fu Shuang y que ofrecerá nueva información cuando existan detalles confirmados.

Así, el anuncio de Xi abre una cuenta regresiva sin fecha pública todavía. En los próximos días, dos pandas nacidos en Chengdu volverán a convertir Atlanta en uno de los escenarios de la cooperación chino-estadounidense, esta vez bajo un nuevo acuerdo de conservación y en medio de una relación bilateral que sigue teniendo numerosos asuntos pendientes sobre la mesa.