Trabajadores de la salud que fueron reubicados fuera de Yucatán durante la transición al modelo IMSS-Bienestar protestaron frente al Hospital O’Horán y pidieron una solución que permita su reincorporación al estado.

MÉRIDA, Yucatán.— Médicos, enfermeros y otros trabajadores de la salud se manifestaron este viernes frente al Hospital de Alta Especialidad Agustín O’Horán para exigir una solución a su situación laboral y el regreso a Yucatán de quienes fueron reubicados principalmente en Campeche y Quintana Roo durante la transición del sistema de salud.

Los trabajadores señalaron que llevan más de dos años fuera de la entidad y que su demanda no consiste en obtener un aumento salarial, sino en encontrar una vía institucional que permita su reincorporación a unidades médicas de Yucatán.

Los manifestantes aclararon que no forman parte de la plantilla del nuevo Hospital O’Horán y que acudieron al lugar para hacer visible una situación que, aseguran, permanece pendiente.

El conflicto tiene su origen en la reorganización del sistema público de salud durante la transición hacia el modelo IMSS-Bienestar. En julio de 2026, el Gobierno de Yucatán reconoció que personal contratado con recursos federales durante la emergencia sanitaria por Covid-19 había sido trasladado a otras entidades, principalmente Campeche y Quintana Roo, debido a que Yucatán todavía no se había incorporado al esquema federal.

La administración estatal informó entonces que gestionaba ante IMSS-Bienestar el retorno de estos trabajadores y que la firma del convenio de incorporación de Yucatán al modelo abría una nueva posibilidad para revisar sus casos. Sin embargo, también precisó que el regreso no dependía exclusivamente del Gobierno estatal, pues requería la autorización de IMSS-Bienestar y la disponibilidad de plazas, espacios y perfiles de acuerdo con las necesidades de las unidades médicas.

Ese antecedente explica parte de la inconformidad expresada durante la protesta de este viernes. Los trabajadores sostienen que, pese a las gestiones realizadas, todavía no existe una solución definitiva que les permita volver a sus centros de trabajo en Yucatán.

La situación también ocurre en un momento de expansión de la plantilla del Hospital O’Horán. En agosto, el Gobierno de Yucatán anunció la incorporación escalonada de 622 profesionales de la salud, entre médicos especialistas, personal de enfermería y trabajadores paramédicos, con el objetivo de alcanzar una plantilla total de mil 217 trabajadores.

Posteriormente, el 26 de agosto, más de 336 profesionales se incorporaron al nuevo hospital, entre ellos 101 médicos especialistas, 85 enfermeras especialistas y más de 150 profesionales de enfermería general. El Gobierno estatal informó que estas incorporaciones se realizaron en coordinación con IMSS-Bienestar.

Para los trabajadores que permanecen fuera del estado, sin embargo, la ampliación de la plantilla no ha resuelto su situación particular. Su petición es que las autoridades definan si pueden ser reincorporados a Yucatán y bajo qué condiciones laborales.

Los manifestantes explicaron que algunos deben trasladarse desde Quintana Roo hacia sus lugares de trabajo, mientras otros han tenido que rentar viviendas cerca de las unidades donde fueron asignados. De acuerdo con sus testimonios, los gastos asociados con estos desplazamientos pueden alcanzar hasta 6 mil pesos mensuales.

Además del impacto económico, los trabajadores señalaron que los recorridos frecuentes representan un riesgo por las distancias que deben cubrir. Para quienes tienen familia en Yucatán, permanecer fuera del estado también implica una separación prolongada de sus hogares.

La inconformidad no es nueva. En octubre de 2024, el entonces gobernador electo Joaquín Díaz Mena ya había señalado públicamente que se buscaría una alternativa para que trabajadores de la salud reubicados en Campeche y Quintana Roo pudieran regresar a Yucatán, una vez concretada la incorporación de la entidad al IMSS-Bienestar.

Más recientemente, en julio de 2026, el Gobierno estatal informó que desde noviembre de 2024 mantenía gestiones ante IMSS-Bienestar para facilitar el retorno y que se estaba integrando un padrón actualizado del personal reubicado para establecer una ruta administrativa de reincorporación gradual.

El punto pendiente, por tanto, no es solamente determinar si existe una necesidad de personal en Yucatán. También deben resolverse las condiciones administrativas para que quienes fueron trasladados puedan ocupar plazas compatibles con sus perfiles y con las necesidades de las unidades médicas.

La protesta frente al O’Horán coloca nuevamente esta situación en el espacio público justo cuando el sistema de salud estatal atraviesa una etapa de reorganización y ampliación de personal. El hospital recibió durante agosto y septiembre nuevas incorporaciones para fortalecer sus servicios, mientras otro grupo de trabajadores continúa solicitando su retorno a la entidad.

Los trabajadores advirtieron que mantendrán sus movilizaciones hasta obtener una respuesta que defina su situación. La demanda, según expresaron, es regresar a Yucatán y recuperar la posibilidad de desempeñar su trabajo cerca de sus familias.

El Gobierno estatal, por su parte, ya había reconocido que el proceso requiere coordinación con IMSS-Bienestar y que la reincorporación debe realizarse de manera gradual, de acuerdo con las plazas disponibles y las necesidades del sistema. La definición de esos mecanismos será determinante para resolver un conflicto que comenzó durante la emergencia sanitaria y que, más de dos años después, continúa afectando a trabajadores de la salud yucatecos.