La capital mantuvo el primer lugar del Índice de Competitividad Estatal 2026 del IMCO, mientras Querétaro ascendió al segundo sitio y Nuevo León conservó la tercera posición entre las 32 entidades del país.
La Ciudad de México mantuvo el primer lugar nacional en el Índice de Competitividad Estatal 2026, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad, una medición que evalúa las condiciones de las entidades para generar, atraer y retener talento e inversión.
La edición de este año tiene un significado particular para el IMCO, ya que el índice cumple dos décadas de mediciones. El organismo analiza a las 32 entidades federativas mediante 53 indicadores agrupados en seis subíndices: Innovación y Economía, Infraestructura, Mercado de trabajo, Sociedad y Medio ambiente, Derecho y Sistema político y Gobiernos.
En la clasificación general, la Ciudad de México ocupó el primer lugar, seguida por Querétaro y Nuevo León. El cuarto sitio correspondió a Coahuila y el quinto a Baja California Sur. Querétaro registró uno de los movimientos más importantes respecto de la edición anterior, al avanzar cuatro posiciones desde el sexto lugar que ocupaba en 2025.
El desempeño de la capital está relacionado con su escala económica, concentración de talento, infraestructura financiera y capacidad de innovación. En el subíndice de Innovación y Economía obtuvo el primer lugar nacional y registró un PIB per cápita de 545 mil 282 pesos.
La Ciudad de México también encabezó los subíndices de Infraestructura y Sociedad y Medio ambiente. Entre los indicadores que contribuyeron a su posición destacan el acceso a internet, la penetración de servicios financieros y distintos indicadores relacionados con educación y servicios de salud.
El IMCO señala que la capital cuenta además con una economía ampliamente diversificada. En su perfil estatal identifica 925 sectores económicos y una elevada concentración de población con educación superior, factores que contribuyen a su capacidad para atraer actividades productivas y talento especializado.
El resultado, sin embargo, no implica que la Ciudad de México ocupe las primeras posiciones en todos los componentes del índice. En Mercado de trabajo se situó en segundo lugar y en Sistema político y Gobiernos en quinto, mientras que en Derecho ocupó el lugar 28.
Querétaro fue el estado que más posiciones avanzó entre las entidades que integran los primeros lugares de la clasificación. Además de ocupar el segundo sitio general, obtuvo el primer lugar nacional en Sistema político y Gobiernos y el segundo en Infraestructura.
El IMCO identifica en Querétaro una importante presencia de industrias automotrices, aeroespaciales y de centros de datos, así como un nivel elevado de complejidad económica durante los últimos cinco años. La entidad registra, además, un promedio de 11.2 años de escolaridad, por encima del promedio estatal de 10.1 años.
Nuevo León, por su parte, conservó el tercer lugar nacional. El instituto destaca su talento altamente capacitado, su baja informalidad laboral y el liderazgo que ha mantenido desde 2006 en complejidad de los sectores de innovación.
El comportamiento de los estados mejor posicionados refleja, según el análisis del IMCO, la combinación de diferentes capacidades. Entre ellas se encuentran mercados laborales con mayor formalidad, disponibilidad de talento calificado, infraestructura, sofisticación productiva e instituciones.
Uno de los principales retos identificados por el organismo es transformar los avances educativos en mejores condiciones laborales. Aunque 26 entidades aumentaron su población con educación superior y 30 mejoraron sus años de escolaridad, únicamente cinco registraron un incremento en el crecimiento del empleo formal ante el Instituto Mexicano del Seguro Social.
La informalidad laboral continúa siendo elevada a nivel nacional, con un promedio de 54.6 por ciento. En contraste, Nuevo León y Coahuila presentan tasas cercanas a 33 por ciento, de acuerdo con los datos del ICE 2026.
La seguridad y la confianza institucional también aparecen entre los pendientes. El IMCO reportó que, aunque 29 estados redujeron su tasa de homicidios, únicamente 27.4 por ciento de la población adulta se siente segura y la cifra negra alcanza 92.9 por ciento.
Durante la presentación del índice, Valeria Moy, directora general del IMCO, destacó que las transformaciones profundas requieren continuidad, evaluación y decisiones cuyos resultados no necesariamente aparecen de inmediato.
La edición 2026 muestra así un panorama desigual entre las entidades mexicanas. Mientras la Ciudad de México conserva el primer sitio y Querétaro avanza con fuerza, otros estados también registraron movimientos importantes. Quintana Roo fue la entidad que más posiciones ganó en la clasificación general, al avanzar 12 lugares y colocarse dentro de los diez primeros.
Más que una medición de una sola administración, el ICE busca identificar las condiciones estructurales que permiten a cada entidad generar, atraer y retener talento e inversión. Sus resultados muestran que la competitividad depende de factores económicos, laborales, sociales, institucionales y de infraestructura que evolucionan a ritmos distintos en cada estado.

