Más de un centenar de bateristas hacen vibrar el centro de Asunción al ritmo del rock

129 bateristas de entre 4 y 75 años se reunieron en la calle Palma de Asunción para interpretar clásicos del rock y convertir el centro de la capital paraguaya en un escenario musical al aire libre.

El sonido de decenas de baterías golpeadas al mismo tiempo transformó este sábado el centro histórico de Asunción. Un total de 129 músicos participaron en la quinta edición de BaterAsu, un encuentro organizado por el Conservatorio Zeppelin School que llevó los grandes clásicos del rock a una de las calles más concurridas de la capital paraguaya.

Durante la jornada, los bateristas interpretaron canciones emblemáticas como “Welcome to the Jungle”, de Guns N’ Roses, y “Enter Sandman”, de Metallica. El repertorio convirtió por momentos la calle Palma en una enorme plataforma musical y llamó la atención de peatones que se encontraron con el espectáculo mientras recorrían el centro de la ciudad.

Los participantes tenían edades muy diferentes. El grupo estuvo integrado por músicos de entre 4 y 75 años, aunque la mayoría eran niños y adolescentes que acudieron acompañados por familiares y amigos.

La directora de Zeppelin School, Gladys Rojas, explicó a la Agencia EFE que el objetivo del encuentro va más allá de la interpretación musical. Para la organizadora, la música puede convertirse en una herramienta para acercar a los niños y jóvenes al arte y ofrecerles alternativas frente al uso constante de dispositivos electrónicos.

“La música es sanación”, afirmó Rojas, quien también destacó el valor de generar espacios donde los menores puedan desarrollar habilidades artísticas y convivir con otros músicos.

La convocatoria de este año quedó por debajo de las expectativas de la organización. Los responsables del evento esperaban reunir alrededor de 200 bateristas, pero finalmente participaron 129. Aun así, la cantidad de músicos permitió crear una interpretación colectiva de gran impacto sonoro.

El encuentro también contó con la participación de integrantes de Kuazar, una banda de rock paraguaya originaria de Ciudad del Este, en el departamento de Alto Paraná. Nueve de sus bateristas viajaron hasta Asunción para formar parte de la actividad.

La presencia de Kuazar reforzó el vínculo entre distintas generaciones de músicos paraguayos y mostró que el evento no se limita a estudiantes de la academia organizadora, sino que también busca integrar a intérpretes con experiencia dentro de la escena local.

El escenario elegido tuvo además un componente simbólico. La calle Palma es una de las principales vías del microcentro asunceno y concentra una parte importante de la actividad comercial y cultural de la capital. Llevar allí un espectáculo de baterías permitió que la música saliera de las aulas y los escenarios convencionales para encontrarse directamente con los habitantes y visitantes de la ciudad.

El homenaje también estableció un contraste con las expresiones musicales más asociadas con Paraguay. Aunque la polca paraguaya y la guarania forman parte fundamental de la identidad musical del país, BaterAsu puso durante unas horas el foco en el rock internacional y en una disciplina instrumental que exige coordinación, ritmo y práctica constante.

La experiencia reunió así a músicos de distintas edades alrededor de un mismo repertorio. Para los participantes más jóvenes, la actividad representó la oportunidad de tocar junto a decenas de bateristas; para los mayores, un espacio para compartir su afición por un instrumento que ha sido fundamental en la historia del rock.

Con sus 129 participantes, la quinta edición de BaterAsu volvió a convertir a Asunción en un escenario poco habitual para la música colectiva. Esta vez, el protagonismo no estuvo en una banda ni en un solista, sino en decenas de baterías que hicieron resonar el rock por las calles de la capital paraguaya.