Entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026, la venta de disfraces de segunda mano generó cerca de un millón de pesos en ganancias para las vendedoras de GoTrendier. Octubre concentró el mayor movimiento, con casi 1.900 disfraces vendidos en un solo mes.

 

México, octubre de 2026. Cada Halloween deja una pregunta pendiente: ¿qué pasa con los disfraces cuando termina la celebración? Muchos terminan guardados durante meses, aunque todavía pueden tener una nueva oportunidad de uso. En México, la reventa de estos atuendos muestra que detrás de una celebración de temporada también existe una dinámica de consumo que se extiende más allá de octubre.

De acuerdo con GoTrendier, entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026, las mexicanas obtuvieron cerca de un millón de pesos mexicanos en ganancias por la venta de más de 5.000 disfraces. Durante ese periodo se publicaron alrededor de 23.000 disfraces en las categorías Mujer, Niños y Hombre.

Octubre de 2025 fue el mes de mayor actividad, con casi 1.900 disfraces vendidos y cerca de $395.000 pesos en ganancias. La categoría Mujer lideró las ventas, con alrededor de 940 unidades, seguida de Niños, con más de 830, y Hombre, con poco más de 100.

El comportamiento refleja cómo una celebración que suele implicar gastos en atuendos también puede convertirse en una oportunidad para recuperar parte de la inversión. 

Para Aloma García, Country Manager de GoTrendier México, esta dinámica refleja una transformación en la manera de aprovechar las prendas: “Los disfraces suelen tener una vida útil más larga de lo que imaginamos. Aunque muchas veces se compran para una celebración específica, pueden seguir siendo útiles para otras personas. La segunda mano permite extender ese ciclo, aprovechar mejor lo que ya existe y recuperar parte del dinero invertido”.

Una temporada que se extiende más allá de octubre

La reventa de disfraces no se limita a Halloween. Entre enero y septiembre de 2026 se publicaron cerca de 11.000 disfraces en las categorías analizadas. Solo en septiembre se registraron más de 330 ventas, que representaron alrededor de $65.000 pesos mexicanos en ganancias para las vendedoras.

En ese mes, los disfraces infantiles concentraron cerca de 220 ventas, seguidos de Mujer, con alrededor de 100, y Hombre, con poco más de 15.

Más allá de las cifras, la segunda mano plantea otra forma de relacionarse con los atuendos de temporada: aquello que deja de utilizarse después de una fiesta puede volver a circular y encontrar un nuevo propósito.

En una celebración marcada por la creatividad y la renovación de los looks, la historia de un disfraz no necesariamente termina cuando se apagan las luces de Halloween. Puede continuar en otro clóset y convertirse en una alternativa para quienes buscan nuevas opciones sin comprar siempre algo nuevo.

 

 

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