El Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmó que transmitirá en directo la ejecución de Nidal Hasan, condenado por matar a 13 personas en la base militar de Fort Hood en 2009. El fusilamiento está previsto para el 3 de diciembre y sería la primera ejecución militar estadounidense desde 1961.

Washington, 9 de octubre de 2026.- El Gobierno de Estados Unidos planea transmitir en vivo la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, el expsiquiatra del Ejército condenado por el asesinato de 13 personas durante un tiroteo en la base militar de Fort Hood, Texas, en noviembre de 2009.

Un funcionario del Pentágono confirmó a la Agencia France-Presse que la ejecución será retransmitida, después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunciara que el procedimiento sería público. La ejecución está programada para el 3 de diciembre de 2026 en Fort Hood, el mismo complejo militar donde ocurrió el ataque.

La decisión representa una medida extraordinaria en la historia reciente de Estados Unidos, donde las ejecuciones se realizan habitualmente a puerta cerrada. De concretarse, sería la primera ejecución ordenada por las autoridades militares estadounidenses desde 1961 y la primera mediante un pelotón de fusilamiento desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Hegseth defiende que la ejecución sea pública

Hegseth confirmó que Hasan será ejecutado por un pelotón de soldados y sostuvo que la población debe poder presenciar el procedimiento. Sus declaraciones fueron difundidas en un video compartido por cuentas oficiales del Pentágono después de una entrevista con el comentarista conservador Jack Posobiec.

El secretario de Defensa argumentó que la exhibición pública busca subrayar las consecuencias de atacar a integrantes de las fuerzas armadas. Cuando Posobiec le preguntó si Hasan había solicitado alguna consideración especial antes de morir, Hegseth respondió que no le importaba y remitió al día previsto para la ejecución.

Un funcionario del Pentágono confirmó posteriormente que la transmisión se realizará en directo, aunque las autoridades no habían detallado todavía el formato, la plataforma ni las condiciones de acceso al contenido.

El ataque de Fort Hood dejó 13 muertos y 32 heridos

El 5 de noviembre de 2009, Hasan abrió fuego en el Centro de Procesamiento de Preparación para Soldados de Fort Hood, donde militares realizaban trámites antes de desplegarse en el extranjero. El ataque dejó 13 personas muertas y otras 32 heridas.

Hasan, entonces psiquiatra militar, fue herido por disparos de una agente de policía civil durante el enfrentamiento y quedó parcialmente paralizado. Posteriormente fue juzgado por un tribunal militar, que lo declaró culpable de 13 cargos de asesinato premeditado y 32 cargos de intento de asesinato.

En agosto de 2013, el jurado militar lo condenó a muerte. Hasan asumió su propia defensa durante el juicio y no presentó testigos ni ofreció una declaración para intentar refutar los cargos. Los abogados militares designados para asistirlo consideraron que su comportamiento durante el proceso apuntaba a que buscaba recibir la pena capital.

Durante el juicio se presentaron pruebas sobre su oposición a las intervenciones militares estadounidenses en Irak y Afganistán, así como sobre sus comunicaciones con Anwar al Awlaki, un clérigo radical vinculado a Al Qaeda que murió en 2011 durante un ataque estadounidense con drones en Yemen.

Trump autorizó la ejecución y el Ejército fijó la fecha

El presidente Donald Trump aprobó la sentencia de muerte el 2 de octubre de 2026, después de que concluyera el proceso de apelaciones militares. El Ejército anunció posteriormente que el fusilamiento se realizará el 3 de diciembre en Fort Hood, Texas.

La ejecución deberá cumplir los procedimientos establecidos para las condenas capitales militares. Aunque la fecha ya fue anunciada, cualquier recurso judicial que resulte procedente podría afectar su realización.

La última ejecución militar estadounidense tuvo lugar en 1961, cuando el soldado John Bennett fue ahorcado tras ser condenado por violación e intento de asesinato. Desde entonces, ninguna sentencia de muerte militar había llegado a ejecutarse.

Un precedente controvertido en Estados Unidos

La decisión de retransmitir el fusilamiento ha reabierto el debate sobre la exposición pública de las ejecuciones y el papel del Estado en la aplicación de la pena capital. Durante décadas, las autoridades estadounidenses han mantenido estos procedimientos fuera de la vista del público, aunque en algunos casos se permite la presencia de testigos autorizados, incluidos familiares de las víctimas, representantes de los condenados y periodistas.

El Centro de Información sobre la Pena de Muerte ha documentado 135 ejecuciones militares desde 1916. En contraste, Amnistía Internacional registró al menos 17 ejecuciones públicas en 2025: seis en Afganistán y 11 en Irán.

Las ejecuciones públicas han sido objeto de críticas de organizaciones de derechos humanos, que cuestionan su compatibilidad con la dignidad humana y advierten sobre el riesgo de convertir el castigo estatal en un espectáculo. La decisión del Pentágono también plantea interrogantes sobre el alcance y las condiciones de una transmisión oficial de esta naturaleza.

El caso de Hasan se produce en un país donde los tiroteos en instalaciones militares son menos frecuentes que los ataques armados en otros espacios públicos, pero han provocado episodios graves. Entre ellos figuran los ataques registrados en instalaciones de Georgia, Hawái y Florida, además del atentado de Chattanooga, Tennessee, en 2015, que dejó cuatro marines y un marinero muertos.

Con la fecha de ejecución fijada y la retransmisión confirmada por el Pentágono, el caso de Fort Hood se encamina a convertirse en un acontecimiento sin precedentes recientes en la justicia militar estadounidense. La posibilidad de que el procedimiento sea visto en directo ha añadido una nueva dimensión a la controversia sobre la pena de muerte y la forma en que el Gobierno decide aplicarla.