La compañía impulsa una cultura basada en la colaboración, el aprendizaje continuo y el desarrollo de nuevas capacidades

Notipress.- La transformación de las organizaciones no depende únicamente de incorporar nuevas tecnologías, sino también de desarrollar las capacidades de las personas, fortalecer el liderazgo y promover entornos laborales que favorezcan la colaboración. Bajo esta perspectiva, AstraZeneca impulsa en Latinoamérica una estrategia de cultura organizacional que busca integrar innovación, inclusión y desarrollo de talento en sus distintas áreas de operación.

En entrevista con NotiPress, Gustavo Abreu, director de Recursos Humanos para Latinoamérica de AstraZeneca, explicó que la cultura organizacional constituye un elemento estratégico para el desempeño de la compañía, ya que se construye a partir de las decisiones cotidianas, los comportamientos de los colaboradores y la manera en que los equipos trabajan juntos.

De acuerdo con el directivo, uno de los principales desafíos consiste en mantener una identidad organizacional compartida entre los más de 2,000 colaboradores de AstraZeneca en Latinoamérica, sin perder de vista las particularidades culturales y laborales de los distintos países donde opera.

Escuchar a los colaboradores para fortalecer la cultura laboral

La participación de los trabajadores en la evolución de las organizaciones se ha convertido en un componente relevante de la gestión del talento. En AstraZeneca, uno de los principales mecanismos para conocer sus perspectivas es Pulse, una encuesta interna que permite identificar oportunidades de mejora en la experiencia laboral.

Durante 2025, esta herramienta alcanzó una participación del 97% entre los colaboradores de Latinoamérica, con resultados de 93% en sostenibilidad, 92% en compromiso y 90% en propósito y valores.

Abreu explicó que el valor de estos mecanismos no se limita a recopilar información, sino que también consiste en identificar necesidades, comprender las diferencias entre equipos y mercados y orientar las decisiones de liderazgo.

Además de Pulse, la compañía utiliza encuentros internos y espacios de diálogo directo, como los Town Halls, para recoger opiniones, inquietudes y propuestas de sus colaboradores.

Inteligencia artificial y nuevas capacidades laborales

La aceleración tecnológica también está modificando las competencias que necesitan las organizaciones. En este contexto, AstraZeneca trabaja en la incorporación de herramientas de inteligencia artificial en distintas funciones, desde investigación y manufactura hasta finanzas, tecnología y recursos humanos.

A través de AI30, la compañía promueve una transformación que combina adopción tecnológica, capacitación, herramientas digitales y nuevas formas de trabajo. El enfoque busca que los colaboradores desarrollen capacidades para aprovechar la inteligencia artificial de manera responsable y dedicar mayor atención a las actividades donde su experiencia puede generar valor.

Sin embargo, Abreu señaló que las competencias tecnológicas deben complementarse con habilidades humanas, particularmente el pensamiento crítico, la creatividad, la adaptabilidad y la capacidad para colaborar entre disciplinas.

En ese sentido, el directivo considera que la inteligencia artificial puede acelerar el procesamiento de información, pero no sustituye elementos como el contexto, la empatía, el criterio humano y la construcción de confianza.

Inclusión, liderazgo y aprendizaje continuo

La transformación organizacional también plantea desafíos relacionados con la inclusión y la seguridad psicológica. Para AstraZeneca, la diversidad de perspectivas genera valor cuando los colaboradores cuentan con espacios para expresar ideas, cuestionar procesos y contribuir a la toma de decisiones.

La compañía ha desarrollado iniciativas regionales que responden a las necesidades de sus equipos. Entre ellas se encuentran programas de desarrollo de liderazgo en Brasil, iniciativas de acompañamiento a la parentalidad en México y espacios de diálogo sobre equidad de género e inclusión en distintos mercados latinoamericanos.

En paralelo, la estrategia de desarrollo profesional contempla formación, mentorías, coaching, movilidad y participación en proyectos interfuncionales, con el propósito de integrar el aprendizaje continuo a las responsabilidades laborales cotidianas.

Para Abreu, el liderazgo también deberá evolucionar ante entornos de mayor complejidad. Esto implica que los responsables de equipos sean capaces de generar confianza, desarrollar talento, escuchar diferentes perspectivas y acompañar a sus colaboradores durante los procesos de cambio.

La compañía reconoce que uno de sus retos será mantener una cultura organizacional sólida mientras avanza la transformación científica, digital y tecnológica. En este proceso, la combinación de nuevas herramientas, capacidades profesionales y una cultura inclusiva será fundamental para responder a las necesidades futuras del negocio y fortalecer su contribución a la atención de los pacientes.