Redes criminales colombianas figuran en una investigación sobre la expansión del narcotráfico y sus vínculos con mafias europeas

Notipress.- Europa enfrenta una transformación en las operaciones del narcotráfico, con organizaciones criminales latinoamericanas que han extendido su presencia más allá de los tradicionales puntos de entrada. Entre ellas aparecen tres estructuras colombianas: el Clan del Golfo, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Una investigación publicada el 13 de octubre por el periódico británico The Guardian identifica a estas organizaciones entre las redes vinculadas con actividades criminales en territorio europeo. El trabajo, desarrollado durante cuatro meses, documenta operaciones de grupos latinoamericanos en al menos 12 países, aunque su alcance podría extenderse hasta 16.

El estudio examinó bases de datos, información policial y de inteligencia, además de entrevistas con jueces, fiscales y especialistas de distintos países. Sus hallazgos apuntan a una creciente cooperación entre estructuras latinoamericanas y organizaciones mafiosas europeas, especialmente en actividades relacionadas con el tráfico de drogas.

Clan del Golfo, ELN y disidencias de las FARC aparecen entre las redes identificadas

Las tres organizaciones colombianas forman parte de un conjunto más amplio de estructuras criminales cuya actividad fue identificada mediante investigaciones y procedimientos judiciales. El recuento contempla integrantes, intermediarios y células operativas presentes en Europa, pero excluye acuerdos criminales sin presencia física documentada.

España, Portugal, Países Bajos, Bélgica y Francia destacan entre los países donde estas organizaciones latinoamericanas han consolidado una presencia más visible. También se detectaron actividades relacionadas con estas redes en Alemania, Rumanía, Croacia y Eslovaquia, lo que refleja una distribución territorial más amplia.

Dicho fenómeno tiene antecedentes históricos, pues los antiguos cárteles colombianos de Medellín y Cali ya mantenían puntos de apoyo en España durante la década de 1980. Regiones como Galicia figuraban entre los territorios utilizados por aquellas organizaciones, mucho antes de la actual expansión de otras estructuras criminales.

En 2013, la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol) ya había advertido sobre el crecimiento de estas redes. Sin embargo, la investigación británica señala que la dimensión actual del fenómeno supera considerablemente la observada durante aquellas primeras etapas.

Incautaciones de cocaína aumentan mientras crece la presencia criminal

Las incautaciones de cocaína en territorio europeo registraron un incremento del 471 % entre 2014 y 2024, según la investigación. Durante ese periodo también se incrementó el número de laboratorios clandestinos desmantelados, dedicados al procesamiento de derivados de esta droga.

Más allá de los tradicionales países de entrada, las redes criminales latinoamericanas han comenzado a establecer operaciones en otras regiones europeas. Investigaciones recientes identificaron laboratorios de metanfetamina dirigidos por mexicanos en Francia, Polonia y Alemania, así como actividades de organizaciones latinoamericanas en Rumanía y Bulgaria.

Junto con las organizaciones colombianas aparecen los cárteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, así como estructuras brasileñas y venezolanas. Entre estas últimas figuran el Primeiro Comando da Capital, Comando Vermelho y Tren de Aragua, además de las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13).

La expansión descrita muestra cómo las redes latinoamericanas desarrollaron vínculos con estructuras delictivas europeas y extendido sus operaciones hacia nuevos territorios. Para las organizaciones colombianas identificadas, su inclusión refleja una presencia que trasciende América Latina dentro de un fenómeno criminal de alcance transcontinental.