Los reyes Felipe VI y Letizia llegaron este miércoles a Melilla, un día después de visitar Ceuta y reafirmar la soberanía española sobre ambos territorios, reclamados por Marruecos. La visita, la primera del monarca a estas ciudades autónomas desde su llegada al trono en 2014, se produce en un contexto de tensión diplomática y tras una reciente crisis migratoria en la frontera de Ceuta.
Una recepción multitudinaria en Melilla
Los monarcas fueron recibidos por numerosas personas que se congregaron frente a la Asamblea de Melilla, sede del gobierno local. Los asistentes ondearon banderas españolas, lanzaron vítores y esperaron durante horas para saludar a los reyes.
Felipe VI y Letizia se acercaron a la multitud para estrechar manos y tomarse fotografías con quienes acudieron a darles la bienvenida, según imágenes difundidas por la televisión pública española.
La recepción reprodujo el ambiente registrado el martes en Ceuta, donde la presencia de los monarcas también congregó a numerosos ciudadanos. Las visitas tienen una relevancia institucional especial debido al tiempo transcurrido desde el último desplazamiento de un jefe de Estado español a ambos enclaves.
Felipe VI reafirma la soberanía española
Durante su intervención en Ceuta, Felipe VI afirmó que la ciudad y Melilla son territorios irrenunciables de España y sostuvo que la soberanía y la integridad territorial del país no son negociables.
El monarca también defendió la necesidad de mantener una relación positiva con Marruecos, aunque señaló que esta debe sustentarse en la buena fe de ambas partes. Asimismo, aseguró que el Estado español no dejará solos ni indefensos a los más de 80.000 habitantes de Ceuta.
Las declaraciones se producen en medio de las diferencias entre Madrid y Rabat sobre el estatus de estos territorios, situados en el norte de África y considerados por España ciudades autónomas. Marruecos mantiene sus reivindicaciones sobre ambos enclaves, mientras que el Gobierno español defiende su soberanía.
Una visita marcada por la crisis migratoria
El desplazamiento de los reyes ocurre poco más de dos meses después de que decenas de miles de migrantes ingresaran en Ceuta desde Marruecos a finales de julio, de acuerdo con la información difundida por la Agencia France-Presse. La situación migratoria continúa siendo uno de los principales desafíos para este enclave español.
La crisis también ha estado acompañada de declaraciones públicas de las autoridades marroquíes. Días antes de la visita, el rey Mohamed VI rechazó cualquier forma de presión o chantaje en la cooperación con España y criticó lo que calificó como una instrumentalización de la cuestión migratoria.
Hasta el momento del reporte, Rabat no había emitido una respuesta oficial sobre la visita de Felipe VI y Letizia a las dos ciudades autónomas.
Un antecedente diplomático sensible
La última visita de un monarca español a Ceuta y Melilla había sido realizada por Juan Carlos I, padre de Felipe VI, en noviembre de 2007. Aquel viaje provocó una crisis diplomática con Marruecos y dejó un precedente relevante para las relaciones entre ambos países.
La visita actual adquiere importancia por tratarse del primer desplazamiento de Felipe VI a estos territorios desde que asumió la Corona en 2014. Además de su dimensión institucional, representa una reafirmación pública de la posición española sobre el estatus de Ceuta y Melilla.
Ambas ciudades constituyen las únicas fronteras terrestres de la Unión Europea con África, una característica que les otorga especial relevancia en materia de seguridad, migración y relaciones internacionales.
La agenda de los reyes en Melilla
Durante su estancia en Melilla, Felipe VI y Letizia tienen previsto reunirse con las autoridades locales en la Asamblea, visitar una escuela y mantener un encuentro con representantes de la sociedad civil.
El programa contempla también un discurso del rey ante representantes de la sociedad melillense. La agenda busca combinar los actos institucionales con el contacto directo con la población, en una visita que pone de relieve la relación entre la monarquía, las instituciones locales y la defensa de la soberanía española.


