Una investigación encargada por la Conferencia de Obispos Católicos de Australia encontró que numerosos católicos que no asisten regularmente a la Misa dominical mantienen una relación significativa con su fe, continúan rezando y consideran importante su vínculo con Jesús. El estudio, basado en una encuesta a 1,973 adultos y entrevistas con otros 67 participantes, también identificó obstáculos como las crisis de fe, las prioridades familiares, las dificultades con el clero y la pérdida de confianza provocada por casos de abuso dentro de la Iglesia.
El informe, titulado “Ausentes de la Mesa: Católicos en Australia que no asisten regularmente a la Misa dominical”, fue publicado el 7 de octubre por el Centro Nacional de Investigación Pastoral, organismo vinculado a los obispos australianos.
La investigación busca comprender por qué una parte de la población católica se mantiene alejada de la celebración eucarística, incluso cuando conserva creencias religiosas, prácticas de oración y una valoración positiva de su identidad católica.
La encuesta en línea se realizó en 2024 y contó con la participación voluntaria de 1,973 católicos adultos. Posteriormente, entre marzo y julio de 2025, los investigadores entrevistaron a 67 personas para profundizar en sus experiencias y motivos.
La fe permanece presente pese a la asistencia irregular
Los resultados muestran que la ausencia de la Misa dominical no implica necesariamente el abandono de las creencias religiosas. Aproximadamente dos tercios de los participantes afirmaron que la fe ocupa un lugar muy importante en sus vidas.
Además, el 77% manifestó creer que Jesús es el Hijo de Dios, mientras que el 64% señaló que reza regularmente. Estas respuestas reflejan que las prácticas personales de espiritualidad pueden mantenerse incluso cuando la participación en las celebraciones comunitarias disminuye.
Las respuestas relacionadas con la Eucaristía mostraron diferencias en la comprensión de una de las principales enseñanzas católicas. El 55% afirmó creer en la presencia real de Cristo en la Eucaristía; el 24% consideró que los elementos eucarísticos tienen un significado simbólico, y el 21% indicó que no estaba seguro.
En cuanto a la frecuencia de asistencia, el 19% de los encuestados acudía a Misa mensualmente, el 36% lo hacía ocasionalmente y otro 19% afirmó que no asistía en absoluto. En conjunto, el 74% participaba en la celebración con una frecuencia inferior a la semanal.
Los responsables del informe advirtieron que los resultados no pueden extrapolarse plenamente al conjunto de los católicos australianos, debido a que la muestra se formó mediante participación voluntaria.
Las principales razones para mantenerse alejados de la Misa
El estudio identificó 14 factores que influyen en la decisión de no asistir regularmente a la celebración dominical. Entre los más mencionados figuran la falta de prioridad concedida a la Misa, las crisis personales de fe y las responsabilidades familiares o domésticas.
También aparecieron dificultades relacionadas con la liturgia, experiencias negativas con párrocos u otros integrantes del clero y preocupaciones sobre el ejercicio del poder y la autoridad dentro de la institución religiosa.
Los casos de abuso, especialmente los abusos sexuales cometidos por miembros del clero, fueron señalados como un elemento que afecta la confianza de algunos fieles en la Iglesia.
Estos hallazgos sugieren que la distancia respecto de la práctica religiosa responde a una combinación de circunstancias personales, familiares e institucionales, y no únicamente a la pérdida de las creencias.
Una participación dominical reducida en Australia
El recuento nacional de asistencia citado por los obispos, correspondiente a 2021, estimó que alrededor del 8.2% de los católicos australianos participaba en la Misa durante un fin de semana habitual. La cifra equivalía aproximadamente a 417,000 personas.
Este dato sirve como referencia sobre la participación presencial en las celebraciones, aunque corresponde a un año distinto del periodo en que se realizó la encuesta sobre las razones de la inasistencia.
Ante esta situación, los responsables eclesiásticos buscan comprender mejor las experiencias de quienes mantienen algún vínculo con la fe, pero no participan regularmente en la vida litúrgica de sus comunidades.
Los obispos proponen escuchar y reconstruir los vínculos
El obispo de Sale, Greg Bennet, vicepresidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Australia y delegado episcopal para la investigación pastoral, señaló que los resultados serán compartidos con los obispos para promover respuestas adaptadas a las necesidades de cada diócesis.
Bennet destacó la importancia de escuchar las experiencias de las personas y desarrollar iniciativas pastorales que respondan a las circunstancias particulares de cada comunidad. También señaló que existen personas dispuestas a recuperar su participación en la Iglesia, por lo que considera necesario buscar nuevas formas de restablecer esos vínculos.
Por su parte, el obispo de Maitland-Newcastle, Michael Kennedy, planteó que la reflexión pastoral no debería limitarse a preguntar por qué algunas personas dejaron de asistir a Misa. También propuso explorar qué buscan, cómo han sido sus experiencias dentro de la Iglesia y qué medidas podrían ayudarles a sentirse acogidas y parte de una comunidad.
El informe ofrece así una perspectiva sobre los desafíos que enfrenta la Iglesia católica australiana: comprender la diferencia entre conservar la fe y participar regularmente en sus celebraciones, atender las experiencias que han debilitado la confianza y desarrollar respuestas pastorales que favorezcan la reconciliación y la integración comunitaria.


