Al menos ocho personas han muerto en México por los efectos de la tormenta tropical Rachel, que provocó lluvias intensas e inundaciones en Baja California, en el noroeste del país. Las autoridades informaron que dos personas continúan desaparecidas, mientras que un menor fue rescatado con vida. Las labores de búsqueda y rescate siguen en marcha con la participación del Ejército y la Marina, en medio de la actividad de otros dos ciclones en el Pacífico mexicano.
Continúan las operaciones de búsqueda y rescate
El balance de víctimas aumentó respecto al informe difundido el lunes, cuando se contabilizaban cuatro fallecidos. De acuerdo con información presentada por el mando militar durante una conferencia de prensa de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, otras dos personas permanecen desaparecidas.
En las operaciones de emergencia participan elementos del Ejército y la Marina, que mantienen los trabajos para localizar a quienes no han sido encontrados y atender las consecuencias de las inundaciones.
Las autoridades también informaron que 32 personas que habían quedado incomunicadas en distintos puntos del estado fueron rescatadas el lunes con apoyo de helicópteros.
La actividad ciclónica continúa en el Pacífico
Rachel no es el único fenómeno meteorológico que mantiene en alerta a las autoridades. Los ciclones Simón y Trudy también permanecen activos en el Pacífico mexicano, aunque presentan diferentes características y trayectorias previstas.
Simón, clasificado como huracán de categoría 1 en la escala Saffir-Simpson, se encontraba a unos 300 kilómetros al oeste de Cabo Corrientes. De acuerdo con el pronóstico del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, se esperaba que avanzara de forma paralela a la costa sin tocar tierra.
En días anteriores, este huracán había provocado lluvias torrenciales en Jalisco y Guerrero. En este último estado, una persona de 71 años murió tras el colapso de una barda.
Trudy podría intensificarse
Trudy, por su parte, se mantenía como tormenta tropical a aproximadamente 555 kilómetros al sur de Acapulco. El Centro Nacional de Huracanes advirtió que el sistema podría fortalecerse hasta convertirse en un huracán mayor y acercarse a la costa suroeste de México el sábado.
La evolución de estos fenómenos mantiene la atención de las autoridades meteorológicas, que vigilan sus desplazamientos y la posibilidad de nuevas precipitaciones en zonas costeras.
Una temporada de huracanes influida por El Niño
La temporada de ciclones tropicales en el Pacífico y el Atlántico se extiende habitualmente de mayo a noviembre. Para este año se anticipaba una actividad más intensa debido a la influencia de El Niño, un fenómeno climático que eleva la temperatura superficial del océano Pacífico y modifica los patrones de circulación atmosférica, vientos y precipitaciones en distintas regiones del planeta.
Ante la persistencia de lluvias y la presencia de varios sistemas tropicales, las autoridades mantienen las labores de emergencia y seguimiento meteorológico para responder a posibles afectaciones adicionales.


