Corea del Norte anunció que el miércoles 14 de octubre realizó pruebas de lanzamiento de dos tipos de misiles de crucero estratégicos desde submarinos en aguas de su costa oriental. Según la agencia estatal KCNA, los ensayos buscaban evaluar la preparación de los sistemas de combate submarino y fortalecer las capacidades operativas de la Armada. Analistas advierten que las pruebas forman parte de los esfuerzos de Pyongyang por desarrollar una capacidad de disuasión más difícil de detectar y contrarrestar.

La información fue difundida el jueves 15 de octubre por la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA), que aseguró que los misiles fueron lanzados hacia el mar del Este, conocido internacionalmente también como mar de Japón. La agencia afirmó que los ensayos no tuvieron efectos negativos sobre la seguridad de los países vecinos.

De acuerdo con el reporte, altos mandos militares y especialistas en sistemas de armas submarinas supervisaron las pruebas. Las autoridades norcoreanas las presentaron como un ejercicio de entrenamiento naval destinado a comprobar la preparación de sus sistemas de combate y la fiabilidad de sus medios de disuasión.

Sin embargo, KCNA no publicó detalles completos sobre la distancia recorrida por los proyectiles ni sobre sus características técnicas. Por ello, el alcance real de las capacidades demostradas todavía no puede establecerse de manera independiente.

Dos sistemas de lanzamiento diferentes

El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur informó que siguió los lanzamientos mediante distintos recursos de vigilancia, desde antes del despegue hasta las fases finales del vuelo. Según la evaluación militar surcoreana, uno de los misiles habría sido disparado mediante un sistema de lanzamiento vertical, mientras que el otro habría utilizado un tubo lanzatorpedos.

Las fotografías difundidas por KCNA muestran proyectiles que emergen del agua con trayectorias iniciales diferentes. Especialistas citados por medios internacionales consideran que la combinación de ambos sistemas podría ampliar las opciones operativas de los submarinos norcoreanos.

Los lanzadores verticales pueden permitir el empleo de misiles sin depender exclusivamente de los tubos lanzatorpedos, mientras que estos últimos constituyen un mecanismo habitual en submarinos convencionales. No obstante, las imágenes publicadas por el Gobierno norcoreano no bastan por sí solas para confirmar todas las características técnicas de los sistemas utilizados.

Los misiles de crucero vuelan generalmente a menor altitud que los misiles balísticos y pueden seguir trayectorias distintas durante su recorrido. Estas características pueden dificultar su detección e interceptación, aunque su eficacia depende del diseño del proyectil, los sensores del adversario y las condiciones del enfrentamiento.

El submarino utilizado aún genera interrogantes

Las imágenes de la prueba llevaron a analistas surcoreanos a considerar que los lanzamientos podrían haberse realizado desde el submarino conocido como Hero Kim Kun Ok, una plataforma modificada que Corea del Norte presentó en septiembre de 2023.

El desarrollo de submarinos capaces de transportar y lanzar misiles forma parte de las prioridades militares de Kim Jong-un. Un sistema operativo de este tipo podría ofrecer a Pyongyang más opciones para desplegar armamento lejos de sus bases terrestres y dificultar la localización anticipada de sus fuerzas.

Sin embargo, los especialistas mantienen reservas sobre el nivel de preparación de la flota norcoreana. Las pruebas publicadas no demuestran por sí solas que el submarino pueda realizar patrullas prolongadas, efectuar lanzamientos de manera sostenida mientras permanece sumergido o desplegar misiles balísticos desde el mar con plena capacidad operativa.

El analista Hong Min, del Instituto Coreano para la Unificación Nacional, señaló que los ensayos parecen formar parte de una evaluación de preparación para el despliegue, aunque considera que las capacidades operativas del sistema todavía son limitadas.

La tensión militar aumenta en la península coreana

Las pruebas se produjeron en un contexto de creciente tensión entre Corea del Norte y Corea del Sur. El 21 de septiembre, la explosión de una mina terrestre en una zona de la Zona Desmilitarizada bajo control surcoreano dejó heridos a tres soldados. El incidente agravó las fricciones entre ambos países, que mantienen una relación marcada por la confrontación militar.

Durante octubre, Pyongyang también realizó pruebas de misiles balísticos. El lunes 12 de octubre, Corea del Sur informó del lanzamiento de varios proyectiles norcoreanos hacia el mar del Este. Estos ensayos se produjeron después de que Seúl mostrara avances en el desarrollo de tecnología de misiles hipersónicos.

La sucesión de pruebas refleja la competencia armamentística entre los dos países y la prioridad que ambos conceden al desarrollo de sistemas capaces de superar o complicar las defensas del adversario.

Corea del Norte y Corea del Sur permanecen técnicamente en guerra, ya que el conflicto iniciado en 1950 concluyó en 1953 con un armisticio, no con un tratado de paz definitivo.

Un avance que todavía debe evaluarse

Las pruebas submarinas representan un nuevo paso en los esfuerzos norcoreanos por desarrollar capacidades militares de lanzamiento desde el mar. Si estos sistemas alcanzaran una operatividad sostenida, podrían ampliar las opciones de despliegue y respuesta estratégica de Pyongyang.

No obstante, la información disponible no permite afirmar que Corea del Norte haya demostrado una capacidad submarina plenamente operativa. La evaluación depende de pruebas adicionales y de información independiente sobre el desempeño de los misiles, la plataforma de lanzamiento y la capacidad de operar durante periodos prolongados.