Una revelación de documentos reservados durante el gobierno de Gustavo Petro provocó la suspensión de la cooperación financiera

Notipress.- Seguir el rastro del dinero sospechoso más allá de las fronteras vuelve a ser posible mediante una herramienta clave para las autoridades de Colombia. Después de dos años de suspensión vinculada con el caso Pegasus, el país recuperó su conexión segura con el Grupo Egmont.

La Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) confirmó el restablecimiento del intercambio de datos con más de 186 unidades de inteligencia financiera. Esta reconexión permite retomar la cooperación para investigar posibles operaciones de lavado de dinero, narcotráfico, corrupción y financiación del terrorismo.

Tras cumplir un plan de acción acordado con el Grupo Egmont, Colombia recuperó el acceso bajo nuevas garantías de protección de datos confidenciales. Durante la suspensión, Colombia conservó su condición de miembro, pero perdió acceso al canal utilizado para compartir información financiera reservada.

Qué es el Grupo Egmont y para qué sirve

El Grupo Egmont reúne unidades de inteligencia financiera de distintos países y jurisdicciones para facilitar investigaciones relacionadas con movimientos económicos potencialmente ilícitos. Su principal herramienta es una plataforma segura que permite solicitar, recibir y compartir información sensible entre organismos especializados bajo protocolos de confidencialidad.

Mediante esta cooperación, las autoridades pueden identificar transferencias sospechosas, seguir movimientos de recursos entre territorios y detectar posibles vínculos con organizaciones criminales. El mecanismo resulta especialmente importante cuando las operaciones investigadas involucran cuentas, intermediarios o movimientos de dinero distribuidos entre varios países.

Desde 1996, Colombia forma parte del Grupo Egmont mediante su unidad especializada en analizar operaciones financieras potencialmente vinculadas con actividades delictivas. Recuperar esta conexión permite restablecer solicitudes de información y fortalecer el trabajo de las instituciones encargadas de investigar movimientos económicos sospechosos.

Por qué Colombia perdió el acceso durante dos años

La controversia comenzó el 4 de septiembre de 2024, cuando el entonces presidente Gustavo Petro divulgó información confidencial durante una intervención televisada. Los documentos procedían de inteligencia financiera remitida por Israel y estaban relacionados con la presunta adquisición del programa de espionaje Pegasus.

Petro expuso detalles sobre una supuesta operación de aproximadamente 11 millones de dólares en efectivo para comprar el software durante 2021. También planteó interrogantes sobre quién había adquirido el programa y si había sido utilizado para interceptar comunicaciones de dirigentes políticos.

La divulgación pública de información reservada desencadenó una sanción del Grupo Egmont, que restringió el acceso colombiano a su plataforma segura. La decisión respondió al incumplimiento de los protocolos de confidencialidad que regulan el intercambio de inteligencia financiera entre los organismos participantes.

Para revertir la medida, Colombia desarrolló compromisos relacionados con el tratamiento de información recibida de agencias extranjeras y las garantías de seguridad institucional. Tras aprobarse el plan de acción y verificarse su cumplimiento, el organismo autorizó restablecer el acceso al mecanismo de cooperación.

Martha Luz Reyes Ferro, directora de la UIAF, destacó que la recuperación permite restablecer la confianza de los organismos aliados y acceder nuevamente a información relevante.

Con la conexión restablecida, las autoridades colombianas podrán compartir alertas y solicitar datos para investigar recursos sospechosos que atraviesan diferentes sistemas financieros. El retorno también refuerza la importancia de proteger la información confidencial para sostener la cooperación entre organismos encargados de combatir delitos económicos.