Mark Zuckerberg podría afrontar una obligación fiscal de hasta 11 mil millones de dólares sin perder el control de Meta

Notipress.- Meta aprobó una nueva clase de acciones sin derecho a voto que permitiría a su fundador y director ejecutivo, Mark Zuckerberg, vender parte de su participación económica para afrontar un eventual impuesto a los multimillonarios en California sin perder el control mayoritario de la compañía. La medida responde tanto a las necesidades de financiación de la empresa como a la posibilidad de que entre en vigor un gravamen del 5% sobre grandes patrimonios.

La decisión fue anunciada durante la presentación de resultados de Meta del 21 de octubre de 2026. De acuerdo con información publicada por TechCrunch, basada en un reportaje de The New York Times y documentación presentada por la empresa ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), la preocupación por la propuesta tributaria influyó en las conversaciones que llevaron a diseñar la nueva estructura accionaria.

Las acciones ordinarias Clase C de Meta entrarán en vigor en enero y otorgarán participación económica en Meta, pero no derechos de voto. Esta característica permitiría a Zuckerberg obtener liquidez mediante la venta de títulos sin reducir su capacidad de decisión, actualmente respaldada por alrededor del 60% de los votos de la empresa.

Cómo funcionarían las nuevas acciones Clase C de Meta

La compañía distribuirá una acción Clase C por cada acción Clase A o Clase B que posean sus accionistas. Meta describe la operación como un dividendo extraordinario en acciones, con un efecto equivalente a una división accionaria de dos por una.

La distribución aumentará la cantidad de títulos en circulación, pero no modificará el poder de voto de los accionistas. Las nuevas acciones tendrán derechos económicos, mientras que las decisiones corporativas seguirán sujetas a la estructura de votación existente.

Esta separación entre participación económica y derechos de voto resulta central para la estrategia de Zuckerberg. El fundador podría desprenderse de una parte de su inversión sin vender las acciones que sostienen su control sobre la compañía.

Según el documento presentado ante la SEC, Zuckerberg podrá vender o transferir inmediatamente hasta el 20% de las acciones Clase C que reciba mediante el dividendo. Esa cantidad representaría el 10% de su participación económica total en Meta después de la distribución.

La autorización contempla ventas o transferencias por cualquier motivo, incluida la posibilidad de cubrir obligaciones fiscales derivadas de la Proposición 40 de California, si finalmente resulta aprobada.

En consecuencia, la venta autorizada no afectaría el control mayoritario de voto de Zuckerberg, aunque sí reduciría su participación económica en la empresa.

Zuckerberg podría enfrentar un impuesto de hasta 11 mil millones de dólares

La Proposición 40 de California plantea establecer un impuesto único del 5% sobre el patrimonio neto de varios cientos de multimillonarios que residen principalmente en el estado.

La medida todavía requiere la aprobación de los votantes, por lo que no constituye una obligación tributaria vigente. En caso de entrar en vigor, las estimaciones citadas por la información publicada sitúan la posible carga fiscal de Zuckerberg en hasta 11 mil millones de dólares.

Sus promotores sostienen que el impuesto podría recaudar hasta 100 mil millones de dólares durante cinco años. La mayor parte de esos recursos se destinaría a necesidades de atención médica en California, mientras que el resto financiaría programas de asistencia alimentaria y educación.

La propuesta fue elaborada por especialistas en derecho tributario de Berkeley y cuenta con el respaldo del sindicato SEIU United Healthcare Workers West.

El posible impacto sobre grandes fortunas tecnológicas ha provocado posiciones contrapuestas entre empresarios y representantes políticos. Mientras algunos dirigentes de Silicon Valley advierten sobre una eventual salida de capitales, los defensores de la iniciativa consideran que los contribuyentes afectados podrían encontrar mecanismos para afrontar el gravamen sin abandonar California.

Para Zuckerberg, la nueva estructura accionaria de Meta ofrecería una alternativa de liquidez que no exige desprenderse de las acciones con las que mantiene el control corporativo.

Documentos ante la SEC registran conversaciones sobre el impuesto

La relación entre el proyecto tributario y la creación de las acciones Clase C aparece en la documentación que Meta presentó ante la SEC.

Según ese registro, Zuckerberg comenzó a discutir el impuesto con integrantes de la junta directiva desde julio de 2026. El asunto volvió a tratarse mediante reuniones y comunicaciones adicionales durante julio y agosto.

The New York Times también informó que Zuckerberg presionó a la junta para encontrar una solución frente a la eventual obligación fiscal. Según el periódico, durante septiembre planteó que podría poner a la venta su propiedad en Palo Alto si no se alcanzaba un acuerdo.

Ese episodio forma parte de lo reportado por el diario y no constituye una explicación independiente de todos los motivos que llevaron a aprobar la nueva clase de acciones.

La documentación corporativa, por su parte, establece expresamente que las acciones Clase C permitirían vender una porción de la participación económica de Zuckerberg para afrontar el impuesto propuesto sin afectar su control de voto mayoritario.

La empresa también presentó razones vinculadas con la continuidad de su dirección. En su comunicado de resultados, Meta señaló que un comité especial consideró importante que Zuckerberg siguiera dirigiendo la compañía desde California, tanto por la coordinación con el equipo directivo como por su proximidad a Meta Superintelligence Labs.

Meta también utilizará las acciones para financiar inversiones en inteligencia artificial

La nueva clase accionaria no se limita a la posible obligación tributaria de Zuckerberg. Meta indicó que las acciones Clase C servirán para captar capital, remunerar empleados y realizar adquisiciones, dentro de una estrategia que incluye sus inversiones en inteligencia artificial.

El mecanismo permitiría utilizar títulos con derechos económicos sin incorporar nuevos derechos de voto asociados a esas acciones. Así, la compañía busca ampliar sus herramientas financieras mientras conserva la estructura de control existente.

Esta característica adquiere relevancia para sus proyectos de inteligencia artificial, cuyo desarrollo forma parte de las necesidades de financiación mencionadas por Meta.

La decisión también refleja cómo una modificación de la estructura accionaria puede responder simultáneamente a objetivos corporativos y a circunstancias patrimoniales de un accionista controlador.

Sin embargo, la utilidad fiscal concreta del mecanismo dependerá de que la Proposición 40 sea aprobada y de las obligaciones que finalmente correspondan a Zuckerberg.

El control de Meta permanecería separado de una eventual venta de acciones

La estrategia aprobada establece una distinción entre el valor económico de las acciones y el poder de voto que otorgan para participar en las decisiones de la compañía.

Zuckerberg conservaría sus derechos de voto mayoritarios mientras dispone de la posibilidad de vender hasta el 10% de su participación económica total mediante las acciones Clase C recibidas.

La operación no implica que ya haya realizado esas ventas ni que deba pagar actualmente el impuesto propuesto. Se trata de una alternativa prevista en la estructura accionaria ante una posible obligación futura.

Por ahora, Meta prepara la entrada en vigor de las acciones Clase C en enero, mientras la aplicación del impuesto del 5% continúa sujeta a la decisión de los votantes de California.

La combinación de ambas circunstancias permitirá determinar si Zuckerberg utiliza efectivamente el mecanismo para obtener liquidez. Lo que ya establece la decisión corporativa es la posibilidad de vender una parte de su participación económica sin renunciar al control mayoritario de Meta.