La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, presentó el Consejo Asesor para la Transformación Digital del Sector Salud, integrado por especialistas en inteligencia artificial, logística e investigación de operaciones, con el objetivo de desarrollar un sistema automatizado para mejorar la distribución de medicamentos e insumos médicos en el IMSS, el ISSSTE y el IMSS Bienestar. El Gobierno federal espera obtener los primeros resultados en un mes y comenzar la implementación de la herramienta en enero de 2027.

Un sistema para rastrear los medicamentos desde su compra hasta el paciente

Durante su conferencia matutina del 23 de octubre, Sheinbaum explicó que el proyecto busca modernizar los procesos de adquisición, almacenamiento y distribución de medicamentos, así como su traslado a las farmacias hospitalarias y su entrega a los pacientes.

La iniciativa pretende establecer un mecanismo de trazabilidad que permita conocer la ubicación y el movimiento de cada medicamento a lo largo de la cadena de suministro. De esta manera, las instituciones de salud podrían identificar con mayor precisión dónde se encuentran los productos y en qué unidades médicas se necesitan.

La mandataria señaló que el Gobierno optó por convocar a especialistas mexicanos en lugar de delegar el desarrollo del sistema a una empresa privada. La intención es aprovechar sus conocimientos científicos y técnicos para construir una solución adaptada a las necesidades del sistema público de salud.

El diseño deberá ser intuitivo y facilitar su utilización por parte del personal responsable del abasto. La meta planteada por el Ejecutivo es reducir los problemas de distribución y mejorar la disponibilidad de medicamentos e insumos médicos en las unidades de atención.

Tres proyectos para mejorar el suministro

Eduardo Clark García Dobarganes, subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, detalló que el consejo trabajará en tres líneas prioritarias.

La primera consiste en desarrollar un mecanismo para solicitar en tiempo real los medicamentos e insumos que necesita cada unidad médica. Con ello se busca que los requerimientos se comuniquen oportunamente y que las instituciones puedan responder con mayor rapidez a las necesidades de sus pacientes.

El segundo proyecto se concentrará en la gestión de almacenes e inventarios. Esta herramienta permitirá mejorar el control de las existencias, identificar la disponibilidad de productos y facilitar su asignación entre los distintos centros de distribución y establecimientos de salud.

La tercera línea será una plataforma de logística de última milla, orientada a organizar la entrega de los suministros desde los centros de distribución hasta las unidades que los requieren.

En conjunto, las tres herramientas buscarán optimizar las rutas de transporte, reducir los costos logísticos y distribuir los medicamentos de acuerdo con las necesidades y existencias disponibles. También se pretende utilizar modelos de predicción para anticipar la demanda y calcular qué productos necesitará cada unidad, en qué cantidades y en qué fechas.

Especialistas de instituciones académicas y científicas

El Consejo Asesor estará conformado por dos grupos de trabajo. El primero reunirá a especialistas con experiencia académica y científica, mientras que el segundo estará integrado por jóvenes profesionales vinculados con el desarrollo de inteligencia artificial y herramientas de análisis.

El grupo de expertos incluye a Zaida Estefanía Alarcón Bernal, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); Cuauhtémoc Sánchez Ramírez, del Tecnológico Nacional de México y el Instituto Tecnológico de Orizaba; Jonás Velasco Álvarez, del Centro de Investigación en Matemáticas (CIMAT), sede Aguascalientes; y Rolando Menchaca Méndez, del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

El equipo de IA Jóvenes estará integrado por Javier Campos Alvarado, director de la Fábrica de IA; Norma Angélica Zavaleta García, directora de Inteligencia Estadística; Jorge Miguel Téllez Torres, subdirector de Procesos Estocásticos e Investigación de Operaciones; y los egresados del Centro Público de Formación en Inteligencia Artificial Viridiana Guadalupe Viveros Espinoza y Gustavo Pérez Briones.

La conformación multidisciplinaria busca combinar conocimientos de ingeniería, análisis estadístico, investigación de operaciones y desarrollo tecnológico para resolver problemas concretos de abastecimiento.

La ciencia aplicada a las necesidades del sistema sanitario

Zaida Estefanía Alarcón Bernal, profesora de carrera y coordinadora de Ingeniería en Sistemas Biomédicos de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, destacó que la colaboración entre especialistas puede contribuir a mejorar el acceso a medicamentos y servicios de salud mediante soluciones científicas y tecnológicas.

Por su parte, Jonás Velasco Álvarez, investigador del CIMAT Aguascalientes y de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), señaló que el desarrollo de la herramienta estará orientado a responder a las necesidades concretas de la población.

Rolando Menchaca Méndez, profesor del IPN, consideró que el proyecto representa una oportunidad para aplicar los conocimientos técnicos al mejoramiento de los servicios públicos. Cuauhtémoc Sánchez Ramírez, investigador del Instituto Tecnológico de Orizaba y del Tecnológico Nacional de México, también destacó el compromiso que implica participar desde el ámbito académico en la transformación del sistema sanitario.

El reto será convertir el proyecto en resultados operativos

El Gobierno federal prevé presentar los primeros resultados del trabajo en un plazo de un mes y comenzar la implementación en enero de 2027. El siguiente paso será traducir los objetivos técnicos en herramientas funcionales que puedan utilizar las instituciones participantes.

La eficacia del sistema dependerá de su integración con los procesos de compra, los inventarios, los almacenes, los proveedores y las unidades médicas, además de la actualización oportuna de la información. La coordinación entre las distintas instituciones será esencial para que la trazabilidad permita detectar faltantes y responder a las necesidades de abastecimiento.

La iniciativa busca fortalecer la distribución de medicamentos mediante la automatización y el análisis de datos. Sin embargo, el impacto sobre la disponibilidad de los productos podrá evaluarse conforme avance su implementación y se conozcan los resultados de su funcionamiento en las instituciones de salud.