El peso mexicano acumuló siete semanas consecutivas de depreciación frente al dólar, su racha negativa más prolongada desde 2019, con una pérdida de 10.49% equivalente a 1.77 pesos. La tendencia responde principalmente a los cambios en las expectativas sobre las tasas de interés de México y Estados Unidos, así como a una mayor cautela de los inversionistas ante las perspectivas económicas.

Al cierre de la semana del viernes 23 de octubre, la moneda mexicana cotizó alrededor de 18.66 pesos por dólar, después de registrar una depreciación semanal de 0.91%, equivalente a 16.9 centavos, de acuerdo con cifras citadas por Gabriela Siller, directora de Análisis Económico-Financiero de Banco Base.

Durante la jornada, el tipo de cambio osciló entre un mínimo de 18.37 y un máximo de 18.85 pesos por dólar. Este último nivel no se observaba desde el 2 de septiembre de 2025, según el análisis de la especialista.

Una racha que no se observaba desde 2019

La última ocasión en que el peso registró siete semanas consecutivas de pérdidas fue entre el 19 de julio y el 30 de agosto de 2019. En aquel periodo, la moneda mexicana retrocedió 5.65%, equivalente a 1.07 pesos, y terminó en 20.06 unidades por dólar.

Sin embargo, el antecedente de una caída más prolongada se remonta a octubre y noviembre de 2018, cuando el peso acumuló ocho semanas consecutivas de depreciación. En ese lapso perdió 9.02%, equivalente a 1.69 pesos, y cerró en 20.40 unidades por dólar.

La racha actual destaca por la magnitud de la pérdida acumulada, que supera la registrada durante el episodio de siete semanas de 2019.

Las tasas de interés y el dólar presionan a la moneda

De acuerdo con Siller, uno de los principales factores detrás de la depreciación es el desmantelamiento de posiciones de carry trade, una estrategia financiera que consiste en aprovechar las diferencias entre las tasas de interés de distintos países para obtener rendimientos.

La expectativa de una reducción en la diferencia entre las tasas de México y Estados Unidos ha restado atractivo a estas operaciones, lo que contribuye a presionar al peso.

Otro elemento de riesgo es la posibilidad de que el dólar se fortalezca hacia el cierre de 2026. Este escenario podría materializarse si la Reserva Federal estadounidense eleva nuevamente su tasa de interés o comunica una postura monetaria más restrictiva en su próximo anuncio.

La combinación de estas expectativas ha incrementado la cautela entre los participantes del mercado cambiario, que ajustan sus posiciones ante la posibilidad de cambios en los rendimientos financieros y las condiciones monetarias internacionales.

Las perspectivas económicas también generan preocupación

La analista de Banco Base señaló que la mayor aversión al riesgo también está vinculada con señales de deterioro estructural de la economía mexicana. Según sus estimaciones, algunos indicadores oportunos apuntan a un crecimiento del producto interno bruto de 1% trimestral y de 1.8% anual, aunque persisten factores que podrían limitar la expansión económica en el largo plazo.

La evolución del crecimiento nacional es relevante para el comportamiento del peso, debido a que las perspectivas económicas influyen en las decisiones de inversión y en la percepción de riesgo sobre los activos mexicanos.

El peso figura entre las monedas más depreciadas de la semana

En el mercado internacional de divisas, el peso mexicano se ubicó entre las monedas con mayores pérdidas durante la semana, con una depreciación de 0.91%. Solo fue superado por el florín húngaro, que cayó 1.31%; el zloty polaco, con 1.14%, y el peso chileno, con 1.05%.

También registraron retrocesos el peso argentino, con 0.76%, y el rand sudafricano, con 0.67%.

En contraste, algunas monedas mostraron avances frente al dólar. El rublo ruso se apreció 3.28%, seguido del real brasileño, con 1.41%; el dólar australiano, con 1.27%; y la corona noruega, con 1.15%. El dólar canadiense ganó 0.95% y el peso colombiano avanzó 0.88%.

Balance cambiario en lo que va de 2026

En el acumulado anual, las mayores depreciaciones de la canasta de divisas mencionada por Banco Base corresponden a la lira turca, con 15.78%; el peso chileno, con 10.48%; el zloty polaco, con 9.56%; la rupia indonesia, con 8.39%; la corona sueca, con 7.93%, y la corona checa, con 5.65%.

Por su parte, el peso colombiano encabeza las apreciaciones del año, con un avance de 16.63%. Le siguen el real brasileño, con 9.18%; el won surcoreano, con 8.34%; la corona noruega, con 7.55%; el dólar australiano, con 5.15%, y el yuan chino, con 4.56%.

El desempeño del peso mexicano en las próximas semanas dependerá, entre otros factores, de las decisiones de política monetaria en México y Estados Unidos, de la trayectoria del dólar y de las señales sobre el crecimiento económico nacional.